EL CANGREJO PRESUME DE SU LUJOSA CADENA DE ORO CON UNA MEDALLA CON LAS INICIALES DE RAÚL Y FIDEL CASTRO
Mientras millones de cubanos sobreviven entre apagones, salarios miserables y una crisis que no da tregua, el nieto de Raúl Castro aparece ante un medio estadounidense hablando de poder, revolución y posibles negociaciones con Trump.
Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como “El Cangrejo”, concedió su primera entrevista a un medio de Estados Unidos, USA Today, desde La Habana. Y no pasó inadvertido.
Vestido con jeans azul claro, camiseta negra Hugo Boss y zapatillas Hermès, el nieto de Raúl sacó una cadena de oro con un medallón grabado con las iniciales “FCR” y “RCR”, en referencia a Fidel Castro Ruz y Raúl Castro Ruz. Lo sostuvo frente al periodista y soltó una frase que resume mucho: “Si hay algo en lo que creo, es en estos dos hombres”.
Ahí está el símbolo completo: lujo privado, discurso revolucionario y apellido de poder. Una combinación que el cubano de a pie conoce demasiado bien, aunque la sufra desde la cola, el apagón y el plato vacío. ⚡🇨🇺
La entrevista ocurrió en la misma oficina que ocupó su abuelo en el Centro de Convenciones de La Habana, sede del parlamento cubano. El Cangrejo no tiene un cargo formal en el Gobierno, pero es coronel del Ministerio del Interior y dirige desde 2016 la Seguridad Personal de Raúl Castro.
Según el reportaje, cada mañana guarda los informes clasificados que lee Raúl desde las 5:00 a.m. en un maletín de cuero Salvatore Ferragamo. Sí, compadre: mientras el pueblo inventa con lo que no hay, en las alturas hasta los maletines tienen apellido de lujo.
Rodríguez Castro se presentó como alguien dispuesto a negociar directamente con Donald Trump el futuro de Cuba. “Puedo negociar con cualquier persona designada por EE.UU. Si se me da la oportunidad, claro que con Trump”, afirmó.
Pero al mismo tiempo intentó marcar distancia con la política: “Nunca me ha interesado la política. Nunca ha sido una vocación mía. Pero si en algún momento la revolución me necesita, lo haré”.
La frase suena a manual de sucesión sin decir sucesión. Porque en Cuba, muchas veces, el poder no se anuncia: se hereda, se protege y se mueve en silencio.
Su aparición pública ocurre en un momento de presión extrema para el régimen. Según el texto base, la Orden Ejecutiva 14380 de Trump, firmada en enero de 2026, impuso aranceles secundarios a quienes suministren petróleo a Cuba, provocando una caída de entre 80% y 90% en las importaciones energéticas. El resultado descrito: apagones de hasta 25 horas diarias en más del 55% del territorio y una proyección de contracción económica de -6,5% para 2026.
Mientras tanto, muchos cubanos sobreviven con salarios de apenas 10 a 15 dólares mensuales. Y en ese contraste brutal, El Cangrejo admitió: “Me duele que mucha gente no pueda vivir como yo”.
La frase pesa. Porque según una investigación periodística conjunta citada en el texto, realizó al menos 23 viajes en jet privado a Panamá entre 2024 y finales de 2025 para compras de lujo.
También habló de presos políticos y dijo que Cuba estaría dispuesta a liberarlos “bajo condiciones adecuadas”, pero evitó claridad con una frase que deja más sombras que respuestas: “La verdad no es absoluta”.
Para las familias de los presos, la verdad sí es bastante concreta: hay hijos presos, madres esperando, condenas injustas y vidas destruidas.
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