EL CANGREJO ASEGURA LEVANTARSE A LAS 5 A.M. A REVISAR ‘INFORMES SECRETOS’ DE LAS FAR, EL MINREX Y EL MINISTERIO DEL INTERIOR
Mientras millones de cubanos se despiertan entre apagones, colas y la angustia diaria de resolver lo básico, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro y conocido como “El Cangrejo”, asegura que su día empieza a las 5 de la mañana revisando informes clasificados del régimen.
Según una entrevista exclusiva publicada por USA TODAY, la primera que concede a un medio estadounidense, Rodríguez Castro revisa documentos secretos del Ministerio del Interior, Relaciones Exteriores y las Fuerzas Armadas. Después, según el propio perfil, comenta parte de esa información con su abuelo Raúl Castro, de 95 años.
Y aquí viene la pregunta incómoda, la que no cabe en la Mesa Redonda: ¿qué cargo tiene realmente este hombre para manejar ese nivel de información? Porque oficialmente no ocupa un puesto dentro del gobierno cubano, aunque aparece vinculado a la seguridad personal de altos dirigentes del régimen.
En buen cubano: no lo eligió nadie, pero manda como si lo hubieran coronado.
El detalle del portafolio tampoco pasa por debajo de la mesa. Según el reportaje, esos informes clasificados los lleva en un portafolio de cuero Salvatore Ferragamo. Todo muy “revolucionario”, claro. El pueblo con la libreta vacía y la élite con cuero italiano. Tremenda igualdad, compadre. 👜🔥
Rodríguez Castro declaró que le duele que la gente no pueda vivir como él y que se levanta todos los días para cambiar esa situación. Pero la frase, lejos de sonar humana, golpea más fuerte cuando se mira el contraste: cubanos sobreviviendo apagones eternos, salarios pulverizados y una crisis brutal, mientras el nieto de Raúl viaja, viste marcas de lujo y se mueve en círculos de poder.
Según el texto base, el llamado Cangrejo ha sido vinculado a viajes privados, compras de alto nivel y contactos políticos que van mucho más allá de su papel formal. También se presenta como alguien capaz de negociar directamente con figuras del gobierno estadounidense, incluso con Donald Trump si se le diera la oportunidad.
Eso deja otra interrogante enorme: ¿quién lo autorizó a hablar como posible negociador del futuro de Cuba? ¿El pueblo? ¿Las instituciones? ¿O simplemente el apellido Castro?
Porque ese es el punto central. Esta historia no habla solo de un hombre con acceso a información privilegiada. Habla de un sistema donde el poder parece moverse por sangre, lealtades familiares y pasillos cerrados, mientras al cubano de a pie le siguen vendiendo sacrificio, resistencia y consignas gastadas. 🇨🇺⚠️
Y mientras Díaz-Canel aparece como presidente en los papeles, la figura de Raúl Guillermo proyecta otra realidad: la Cuba profunda del poder heredado, esa que no rinde cuentas, no hace colas, no pasa apagones como el pueblo y tampoco necesita explicarle nada a nadie.
El régimen lleva décadas hablando de igualdad, humildad y soberanía popular. Pero cada vez que se abre una rendija, aparece lo mismo: privilegios, secretismo, lujo y una casta que vive muy lejos del país real.
📌 Al final, el problema no es solo que “El Cangrejo” revise informes secretos. El problema es que en Cuba el poder sigue pareciendo una herencia familiar, no una responsabilidad pública.
SIGUENOS EN NUESTRAS REDES SOCIALES






