Cuba vuelve a amanecer al borde del colapso eléctrico total. Este domingo, el país podría superar el peor registro de apagones de su historia reciente, con una afectación pronosticada de 2,230 MW en el horario pico nocturno.
Según el parte de la Unión Eléctrica, la disponibilidad del sistema apenas llega a 1,000 MW, frente a una demanda prevista de 3,100 MW. En buen cubano: no hay corriente para sostener ni de lejos lo que el país necesita.
Si el pronóstico se cumple, este domingo superaría el récord de 2,208 MW registrado el pasado 25 de junio, una cifra que ya había marcado uno de los momentos más devastadores de la crisis energética nacional.
El sábado, el sistema operó prácticamente en terapia intensiva. El servicio estuvo afectado durante las 24 horas, con una afectación máxima de 2,201 MW a las 10:00 p.m., golpeando a todas las provincias del país sin excepción.
La Habana tampoco escapó del apagón. La Empresa Eléctrica de la capital confirmó que el sábado el servicio estuvo interrumpido durante todo el día, con una afectación máxima de 605 MW a las 11:00 p.m.. La propia entidad admitió que “NO fue posible restablecer el servicio”, y al cierre de su nota todavía quedaban 448 MW afectados.
Esto ya no es un problema puntual. Esto es un sistema eléctrico cayéndose por pedazos frente a un país agotado. 🔥
El cuadro de roturas es enorme. Están en avería unidades de la termoeléctrica Máximo Gómez, en el Mariel; la Antonio Guiteras, en Matanzas; la Diez de Octubre, en Nuevitas; y la Lidio Ramón Pérez, en Felton, Holguín.
A eso se suman bloques en mantenimiento en varias plantas, incluyendo la Máximo Gómez, la Ernesto Guevara, la Antonio Maceo y la Diez de Octubre. O sea, entre roturas, mantenimiento y falta de combustible, el país se queda sin margen.
La generación distribuida tampoco salva a nadie: 106 centrales están fuera de servicio por falta de combustible, junto con la Patana de Regla, la Patana de Melones, el Central Fuel de Mariel y el Central Fuel de Moa.
Los parques solares aportaron 4,679 MWh el sábado, con una potencia máxima de 709 MW, pero de noche —cuando más se necesita la electricidad— ese aporte no resuelve el drama.
La raíz del desastre viene de años de abandono. La CTE Antonio Guiteras, la mayor del país, acumula más de 38 años de explotación, sin mantenimiento capital desde 2010, y ya suma 17 salidas del sistema solo en 2026.
El propio director de la UNE, Román Pérez Castañeda, reconoció que la reparación definitiva hace falta, pero admitió que “la situación del país todavía no lo permite”. Traducción sin burocracia: saben lo que hay que hacer, pero no tienen cómo hacerlo.
El déficit de combustible termina de cerrar el círculo. Cuba necesita entre 90,000 y 110,000 barriles diarios para sostener su sistema eléctrico, pero solo produce 40,000. La interrupción del suministro venezolano desde enero, que aportaba unos 35,000 barriles diarios, terminó de empujar el sistema al abismo.
Mientras tanto, el pueblo vive entre calor, comida echada a perder, agua que no sube, noches sin dormir y una paciencia que se rompe barrio por barrio.
SIGUENOS EN NUESTRAS REDES SOCIALES






