OTERO ALCÁNTARA REVELA QUE ESTUVO VARIOS DÍAS EN UNA CASA EN LA PLAYA DE GUANABO DE LA SEGURIDAD DEL ESTADO ANTES DE VOLAR A MIAMI
Luis Manuel Otero Alcántara reveló que los días previos a su salida de Cuba no fueron realmente de libertad. Solo cambiaron los barrotes por una casa vigilada.
Tras ser sacado de la prisión de Guanajay el pasado 7 de julio, el artista fue trasladado por la Seguridad del Estado a una vivienda cercana a Guanabo.
Allí permaneció bajo custodia mientras avanzaban los trámites para su entrada a Estados Unidos.
“Yo estaba preso todavía. Simplemente me estaban llevando para otro sitio”, declaró en una entrevista con Martí Noticias.
La frase resume lo ocurrido.
No estaba libre.
No podía moverse por decisión propia.
No tenía privacidad.
🔴 Seguía bajo el control del aparato represivo.
Otero Alcántara, fundador del Movimiento San Isidro, llegó a Miami este sábado después de cumplir cinco años de prisión política en Cuba.
Su entrada a Estados Unidos fue posible tras la aprobación, el 17 de julio, de un parole humanitario individual gestionado mediante el formulario I-131 ante el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos.
Durante su estancia en Guanabo pudo despedirse de algunos familiares y amigos.
Pero incluso esos encuentros estaban vigilados.
🎙️ Según relató, todas sus conversaciones eran grabadas por los agentes.
Para él, aquella vivienda no era un lugar de transición, sino otra extensión del encierro.
La Seguridad del Estado aprovechó esos días para observar su estado emocional, conocer sus planes y medir hasta dónde estaba dispuesto a negociar.
No era una despedida libre. Era una operación de control.
Diversas organizaciones internacionales calificaron su situación como una posible desaparición forzada, debido a que durante ese periodo no se conocía con claridad su paradero ni las condiciones en las que permanecía.
El Comité contra la Desaparición Forzada de Naciones Unidas activó una Acción Urgente en su favor.
Amnistía Internacional también denunció lo ocurrido y exigió su liberación inmediata e incondicional.
🌍 Otero Alcántara sostiene que la presión internacional fue clave.
Según explicó, las autoridades sabían que no podían mantenerlo aislado indefinidamente mientras aumentaban las denuncias y las gestiones ante organismos internacionales.
También aseguró que era consciente de que las imágenes grabadas durante esos días podían ser utilizadas después para intentar desacreditarlo.
“A mí me encantan las cámaras”, comentó.
Y añadió que el uso de esas imágenes dependerá de cómo se construyan y se entiendan las narrativas alrededor de su caso.
📢 Durante cinco años, el régimen intentó silenciarlo con prisión.
En los últimos días, antes de expulsarlo del país, intentó controlar hasta su despedida.
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