Luis Alberto García ocupa desde hace décadas un lugar destacado en el cine y la televisión cubanos. Su trayectoria ha cruzado generaciones, géneros y fronteras, con personajes que lo han llevado desde producciones realizadas en Cuba hasta proyectos internacionales reconocidos por instituciones como la Academia de Cine de España y los Premios PRODU.
Pero detrás del actor conocido por películas como La vida es silbar y Viva existe también una historia familiar estrechamente vinculada a la actuación, una incursión en la dirección cinematográfica y hasta una faceta musical mucho menos conocida.
LA ACTUACIÓN COMENZÓ EN CASA
Luis Alberto García creció en un ambiente relacionado directamente con los escenarios. Su padre, también llamado Luis Alberto García, trabajó como actor en radio, televisión y teatro y participó en producciones cubanas como Silencio ha tenido que ser y La séptima familia.
Ese entorno resultó determinante para que el futuro intérprete se inclinara desde joven por la actuación.
Estudió en el Instituto Superior de Arte de Cuba en una generación en la que coincidieron otros nombres posteriormente reconocidos de la escena cubana, entre ellos Néstor Jiménez y Luisa María Jiménez.
La profesión terminaría extendiéndose a otra generación de la familia. Dos de sus hijas, Vida García Perdomo y Viola García, han participado en proyectos audiovisuales y compartido trabajos con su padre.
UNA FILMOGRAFÍA QUE TRASPASÓ LAS FRONTERAS DE CUBA
Uno de los títulos fundamentales relacionados con su carrera es La vida es silbar, dirigida por Fernando Pérez. La película cubana obtuvo el Goya a Mejor Película Extranjera de Habla Hispana en la 14 edición de los premios de la Academia de Cine española.
La presencia de García dentro del ámbito cinematográfico español continuó años después.
Su nombre figura en los registros de los Goya entre los intérpretes inscritos para consideración como actor de reparto por La partida. La documentación oficial de los premios también recoge su participación en Vientos de La Habana. Es importante precisar que estas apariciones corresponden a inscripciones para consideración y no deben confundirse con nominaciones finales al Goya.
En 2022 recibió además otro reconocimiento significativo. La Academia de Cine de España concedió de forma colectiva su Medalla de Oro a intérpretes latinoamericanos que habían contribuido durante décadas al cine español. Entre los cubanos incluidos estuvieron Luis Alberto García, Jorge Perugorría, Ana de Armas, Mirtha Ibarra, Daisy Granados y Vladimir Cruz.
DE CUBA A LA CARRERA POR EL ÓSCAR
Otro momento importante de su trayectoria internacional llegó con Viva, película dirigida por Paddy Breathnach y protagonizada por Héctor Medina, con participaciones de Jorge Perugorría y Luis Alberto García.
La producción fue seleccionada por Irlanda para competir por un espacio en la categoría entonces conocida como Mejor Película en Lengua Extranjera de los Premios Óscar.
El filme consiguió avanzar todavía más: en diciembre de 2015, la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos incluyó Viva entre las nueve películas que pasaron a la lista corta de la categoría para la 88 edición de los Óscar. Finalmente no quedó entre las cinco nominadas.
Para un proyecto ambientado en Cuba y hablado en español, aquella preselección significó una exposición internacional considerable para su elenco.
SU TRUJILLO LE VALIÓ UN PREMIO PRODU
Décadas después de sus primeras apariciones en las pantallas cubanas, García continuó consiguiendo papeles de peso.
En la serie El grito de las mariposas, estrenada en 2023 y centrada en la historia de las hermanas Mirabal durante la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo en República Dominicana, asumió precisamente el papel del dictador dominicano.
La interpretación terminó aportándole uno de sus reconocimientos más recientes: el Premio PRODU 2023 como Mejor Actor Principal en Serie y Miniserie Histórica, Política o Social.
El galardón confirma algo poco frecuente en carreras de varias décadas: García ha conseguido mantenerse activo y asumir personajes relevantes mucho después de haberse consolidado dentro del cine cubano.
TAMBIÉN HA ESTADO DETRÁS DE LA CÁMARA
Su relación con el audiovisual tampoco se ha limitado exclusivamente a actuar.
En 2007 dirigió Leal al tiempo, trabajo centrado en Eusebio Leal y el proceso de restauración y conservación del centro histórico habanero.
La Habana Vieja y su sistema de fortificaciones forman parte de la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1982.
Fuera del cine, García desarrolló además una faceta como DJ junto al músico Frank Delgado. De esa colaboración nació La Máquina de la Melancolía, un espacio vinculado durante años a la música que ambos seleccionaban y disfrutaban.
Son capítulos menos conocidos de una trayectoria que difícilmente puede resumirse en una sola película.
Desde aquel niño que creció entre actores hasta el intérprete que décadas después encarnó a Rafael Leónidas Trujillo en una producción internacional, Luis Alberto García ha construido una carrera marcada por la permanencia.
Y en una cinematografía cubana que ha producido actores de enorme reconocimiento, mantenerse vigente durante tantos años quizá sea uno de sus méritos más difíciles de conseguir.
QUÉ ESTÁ CONFIRMADO
Luis Alberto García posee una extensa trayectoria como actor cubano; La vida es silbar ganó el Goya a Mejor Película Extranjera de Habla Hispana; formó parte del colectivo de intérpretes latinoamericanos distinguido con la Medalla de Oro 2022 de la Academia de Cine española; Viva alcanzó la lista corta de nueve películas en la carrera por el Óscar de habla no inglesa; y García ganó un Premio PRODU en 2023 por su interpretación de Rafael Leónidas Trujillo en El grito de las mariposas.
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