GOLPEADO, DETENIDO Y SIN ATENCIÓN MÉDICA: FAMILIA EXIGE RESPUESTAS POR LA MUERTE DE CUBANO EN MISTERIOSAS CIRCUNSTANCIAS EN LA HABANA
La muerte de Ferrer Ortiz en La Habana, un cubano de 37 años residente en Los Palos, Nueva Paz, ha generado serios cuestionamientos después de que familiares y allegados denunciaran que fue brutalmente golpeado tras un accidente de tránsito y permaneció aproximadamente 24 horas bajo custodia policial sin recibir atención médica inmediata.
La reconstrucción disponible procede principalmente de testimonios difundidos por familiares, amigos y la página NiO Reportando un Crimen. Hasta ahora, no se ha divulgado un informe policial, médico o forense que establezca públicamente la secuencia completa de los hechos. Por eso, hay dos asuntos que deben investigarse por separado: la agresión sufrida por Ferrer y la actuación de las autoridades mientras estuvo detenido.
EL ACCIDENTE QUE TERMINÓ EN UNA AGRESIÓN
Según la denuncia, los hechos comenzaron el domingo cuando Ferrer viajaba en un vehículo conocido popularmente en Cuba como “pisicorre” y habría estado involucrado en una colisión con un automóvil moderno en la zona de Los Pocitos, La Habana.
De acuerdo con los testimonios, Ferrer se bajó con intención de conversar y tratar de resolver lo ocurrido. Fue entonces cuando, presuntamente, varias personas lo atacaron. Sus allegados aseguran que recibió numerosos golpes, incluidos impactos con objetos contundentes, y que sufrió un fuerte traumatismo en la cabeza. También denuncian que durante el episodio le habrían sustraído el dinero que llevaba consigo.
Hasta el momento no se conoce públicamente la identidad de los presuntos agresores ni si existen personas detenidas o investigadas por la golpiza y el supuesto robo.
FERRER ORTIZ Y LAS 24 HORAS BAJO CUSTODIA QUE SU FAMILIA CUESTIONA
Después de la agresión intervino la Policía. Es en ese punto donde comienza la parte más delicada de la denuncia.
Familiares y personas cercanas afirman que Ferrer presentaba lesiones visibles y estaba desorientado cuando fue detenido. Pese a ello, sostienen que los agentes no lo trasladaron de inmediato a un hospital, sino a una unidad policial, donde habría permanecido aproximadamente 24 horas bajo custodia antes de recibir atención médica.
Según la versión familiar, su estado de confusión habría sido interpretado como consecuencia del consumo de alcohol o drogas. Sus allegados rechazan esa posibilidad y aseguran que la desorientación estaba vinculada al traumatismo sufrido durante la agresión. Un acompañante, según los testimonios recogidos, habría insistido ante los agentes en que Ferrer no había estado bebiendo.
La diferencia es crucial. Una persona con traumatismo craneal puede presentar alteraciones neurológicas que requieren evaluación médica urgente. Sin un expediente clínico público, sin embargo, no es posible establecer qué observaron exactamente los agentes ni qué decisiones tomaron durante esas horas.
EDEMA CEREBRAL, CONTUSIONES Y TRES COÁGULOS
Cuando finalmente se conoció la gravedad de su condición, familiares aseguran que Ferrer presentaba edema cerebral, contusiones y tres coágulos en la cabeza. Posteriormente falleció.
Esos datos proceden de la información transmitida a sus allegados y no han sido acompañados públicamente por un parte médico o informe forense que CubaBajoLupa pueda revisar de forma independiente.
Por esa razón, tampoco puede afirmarse que una atención hospitalaria inmediata habría evitado necesariamente su muerte. Esa conclusión solo podría determinarse mediante especialistas y documentación clínica. Lo que sí resulta legítimo preguntar es por qué un hombre golpeado, desorientado y bajo custodia no habría sido llevado inmediatamente a evaluación médica, si la versión familiar es correcta.
DOS INVESTIGACIONES QUE NO DEBEN CONFUNDIRSE
El primer frente es penal: determinar quiénes participaron en la agresión, qué golpes sufrió Ferrer, bajo qué circunstancias se produjo el enfrentamiento y si efectivamente ocurrió el robo denunciado.
El segundo tiene que ver con la actuación del Estado. Desde el momento en que Ferrer quedó bajo custodia policial, las autoridades asumieron responsabilidad sobre su integridad. Por eso deberá esclarecerse cuánto tiempo permaneció detenido, si fue examinado por algún profesional sanitario, quién decidió mantenerlo en la unidad y cuándo se solicitó finalmente atención hospitalaria.
Hasta ahora no existe una explicación oficial pública sobre estos puntos, según los reportes consultados.
Ferrer Ortiz era hijo único y padre de dos niñas, de acuerdo con información difundida por personas cercanas. Su familia no solo reclama conocer quiénes participaron en la golpiza. También quiere saber qué ocurrió durante aquellas horas posteriores, cuando ya se encontraba bajo responsabilidad de las autoridades.
La pregunta que queda abierta es incómoda, pero inevitable: si Ferrer estaba herido y desorientado, ¿por qué pasó aproximadamente un día bajo custodia antes de recibir la atención médica que, según su familia, necesitaba con urgencia?
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