FINCA CERCA DE LA HABANA SOBREVIVE ENTRE APAGONES, ESCASEZ Y LA INSÓLITA HISTORIA DE UN FALSO VELORIO
A unos 30 kilómetros de La Habana, una finca reúne cultivos, animales, esculturas hechas a mano y una historia que parece sacada de una película: su propietario, conocido como Pancho, asegura que años atrás participó en un documental donde se simuló su propia muerte para observar la reacción de amigos y vecinos.
El lugar fue mostrado por el canal de YouTube Paquito Vlogs, que recorrió la propiedad y conversó con Pancho, de 64 años. Más allá de lo pintoresco del sitio, el video expone las dificultades que enfrenta para mantenerlo funcionando en medio de problemas con la electricidad, el combustible y el bombeo de agua.
UNA FINCA QUE YA NO PRODUCE COMO ANTES
Pancho asegura que ha vivido allí desde que nació y recuerda una etapa en la que la finca producía ajo, cebolla, tomate, ají, yuca y otros cultivos en cantidades mucho mayores.
Hoy, según su relato, la falta de combustible limita el uso del tractor y complica labores básicas como arar la tierra o controlar la maleza.
“Si no tenemos cómo arar, no tenemos cómo cultivar”, explica durante el recorrido.
La propiedad todavía mantiene yuca, caña, boniato y numerosos árboles frutales. En el video se observan mangos, guayabas y guanábanas, parte de las cuales, según cuenta Pancho, termina siendo regalada a otras personas.
El contraste es fuerte: hay frutas disponibles, pero faltan recursos básicos para aprovechar plenamente la tierra y sostener la producción agrícola.
COCODRILOS, MONOS Y UN PEQUEÑO LEÓN
La finca también tuvo una historia peculiar como espacio para animales.
Pancho asegura que allí llegó a tener cocodrilos, un avestruz, monos, un pequeño león y otros ejemplares, algunos de los cuales habrían sido utilizados en filmaciones.
Durante el recorrido actual todavía aparecen pavos reales, cerdos, carneros y perros.
Las antiguas jaulas permanecen como testimonio de aquella etapa. De acuerdo con el propietario, varios animales dejaron de estar allí porque mantenerlos se volvió demasiado complicado, situación que también estuvo vinculada a los cambios ocurridos durante la pandemia.
El entorno tiene además un fuerte componente artístico. Pancho muestra muros, caminos, fuentes y figuras construidos con materiales reutilizados, incluyendo botellas y cemento.
Según explica, lleva décadas trabajando poco a poco en esas creaciones y atribuye parte de su interés por el arte a su abuela, a quien recuerda como escultora.
EL DÍA EN QUE PANCHO “MURIÓ”
La historia más llamativa aparece cuando relata un antiguo proyecto audiovisual.
Pancho cuenta que, después de bromear con la idea de presenciar su propio velorio, terminó participando en una puesta en escena donde se hizo creer a varias personas que había muerto.
Según su testimonio, llegaron un carro fúnebre y un ataúd mientras él permanecía escondido dentro de la casa observando la reacción.
Lo que comenzó como una filmación terminó provocando llanto y desesperación entre quienes creyeron que la muerte era real. Pancho asegura que algunos hombres golpeaban las paredes y que finalmente decidieron detener la representación.
Cuando apareció vivo, la sorpresa dio paso al enojo de algunos de sus amigos.
La historia resulta extraordinaria, pero forma parte del relato de Pancho y del material presentado por Paquito Vlogs; no debe interpretarse como un hecho verificado independientemente por CubaBajoLupa.
Más allá de esa anécdota, el recorrido deja otra imagen: la de un hombre intentando conservar una finca construida durante décadas mientras cada tarea básica depende de conseguir corriente, combustible y agua. En la Cuba de 2026, esa lucha cotidiana termina siendo casi tan llamativa como el falso velorio.
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