El Gobierno Provincial del Poder Popular de La Habana anunció en sus redes sociales un concierto de Pupy y Los que Son Son en La Piragua, en Malecón y N, Vedado, para este jueves 9 de julio a las 10:00 p.m.
La justificación oficial: celebrar el título de Industriales en la IV Liga Élite del Béisbol Cubano. ⚾
Pero el anuncio cayó como una provocación.
En Facebook, los comentarios se llenaron de indignación, sarcasmo y rabia. Porque apenas dos días antes, Cuba sufrió su séptimo apagón total del Sistema Electroenergético Nacional en 18 meses, el tercero del año, dejando sin electricidad a aproximadamente 9,6 millones de personas.
Este miércoles, cuando se hizo la convocatoria, La Habana apenas había recuperado el 46% de su suministro eléctrico, con 131 circuitos y unos 396,447 clientes. Mientras tanto, la disponibilidad de generación nacional no superaba los 1,000 MW frente a una demanda de 2,750 MW. ⚡🕯️
Y para colmo, zonas como el Vedado, donde está La Piragua, acumulaban más de 24 horas consecutivas sin luz.
Ahí fue donde la contradicción explotó.
Porque si hay corriente para montar un concierto nocturno, luces, audio, tarima y celebración, entonces la pregunta es inevitable: ¿por qué los barrios siguen apagados?
Una usuaria lo resumió con una frase que retrata el país: “Fiesta y pachanga en la Piragua y el resto sin luz, sin agua y sin nada”.
Otro comentario fue todavía más duro: “Hay que nacer para ser tan cínicos como ustedes: todo un país apagado y hundido en la miseria para estar convocando a las personas a una fiestecita”.
La gente no está contra Industriales. Muchísimos celebran el campeonato del equipo capitalino, que derrotó a Las Tunas 8-2 y cerró la final con cuatro victorias por una, logrando su primer título en la Liga Élite y rompiendo una espera de 16 años sin campeonato.
Pero una cosa es alegrarse por el equipo, y otra muy distinta es usar esa victoria como cortina de humo mientras La Habana hierve en apagones, escasez, calor, falta de agua y desesperación. 🥘🚱
Una usuaria que se declaró industrialista lo dijo claro: “Soy industrialista a muerte, feliz por su victoria, pero no es tiempo de festejar nada”.
Y esa es la clave.
El pueblo cubano no está para tarimas oficiales ni para alegría fabricada desde arriba. Está tratando de cocinar sin corriente, de dormir con calor, de cargar un teléfono, de conseguir agua, de no perder la comida de la nevera y de sobrevivir otro día más.
El colapso eléctrico del lunes comenzó a las 12:17 p.m. por la salida inesperada de la Unidad No. 6 de la termoeléctrica de Nuevitas, en Camagüey, provocando una desconexión en cascada.
La crisis viene de un sistema deteriorado, plantas envejecidas, falta de petróleo venezolano desde enero de 2026 y un déficit crónico que supera los 2,000 MW en horario pico.
