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Cuba Bajo Lupa

ETECSA ADMITE «ERROR HUMANO» EN EL ENVÍO DE UNA FALSA ALERTA DE TERREMOTO EN CUBA HACE UNOS DÍAS

La falsa alerta de terremoto en Cuba que apareció el 18 de agosto en teléfonos móviles de usuarios de varias zonas del país salió de pruebas realizadas dentro de la red de ETECSA. La empresa estatal de telecomunicaciones reconoció finalmente que el mensaje fue emitido por un “error técnico-humano” de sus propios especialistas, tres días después de un incidente que generó alarma y obligó a las autoridades sismológicas a negar que estuviera ocurriendo un terremoto.

La explicación despeja la principal incógnita sobre el origen del aviso, pero abre otras preguntas sobre los controles existentes dentro de una infraestructura capaz de enviar mensajes de emergencia a numerosos dispositivos. ETECSA asegura que tomó medidas contra los responsables y trabaja para impedir que vuelva a suceder, aunque no reveló qué falló exactamente ni cómo una prueba terminó llegando a la población.

ETECSA RECONOCE EL ORIGEN DE LA FALSA ALERTA DE TERREMOTO EN CUBA

Según el comunicado de la empresa reproducido por la Agencia Cubana de Noticias (ACN), tras el incidente se abrió una investigación para localizar su origen.

El resultado, según ETECSA, determinó que los mensajes fueron enviados debido a un “error técnico-humano” provocado por especialistas de la compañía mientras “ejecutaban pruebas en la red de telecomunicaciones”. La empresa agregó que realizó los análisis correspondientes, adoptó medidas con los responsables y está implementando acciones para evitar incidentes similares.

ETECSA también ofreció disculpas por la preocupación ocasionada. La admisión resulta relevante porque establece que la falsa advertencia no fue consecuencia de un terremoto real y que su emisión se produjo durante operaciones realizadas por personal de la propia compañía.

Sin embargo, la nota oficial no identifica a los responsables, no explica en qué consistían las pruebas ni detalla qué mecanismo de seguridad falló para permitir que una operación interna alcanzara teléfonos de usuarios reales.

GOOGLE HABÍA NEGADO HABER ENVIADO EL MENSAJE

Durante las primeras horas posteriores al incidente surgieron dudas sobre una posible participación del Sistema de Alertas de Terremotos de Android. Google terminó descartando esa hipótesis.

Un portavoz de la compañía afirmó que su sistema no detectó ningún terremoto ni envió alertas en Cuba durante el episodio del 18 de agosto. La aclaración resultaba particularmente importante porque el sistema de alertas sísmicas de Android sí está disponible oficialmente en Cuba, según la documentación de Google, pero la compañía sostiene que esta advertencia concreta no salió de su plataforma.

La posterior admisión de ETECSA elimina así buena parte de la incertidumbre sobre el origen del mensaje y coloca la responsabilidad técnica dentro de la red estatal de telecomunicaciones.

EL CENAIS NEGÓ DESDE EL PRINCIPIO QUE HUBIERA UN TERREMOTO

Cuando comenzaron a sonar las alarmas, la Defensa Civil y el Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas (CENAIS) aclararon que no existía un evento sísmico que justificara semejante advertencia.

Enrique Diego Arango Arias, jefe del Servicio Sismológico Nacional, insistió además en que su institución no había emitido la alerta y reclamó públicamente que se identificara su origen.

El especialista advirtió sobre una consecuencia que trasciende el fallo tecnológico: la pérdida de credibilidad de los sistemas de emergencia. En una publicación citada por CiberCuba, Arango sostuvo que todavía existían interrogantes sin responder y alertó de que una falsa alarma puede provocar que, cuando llegue una advertencia verdadera, parte de la población deje de reaccionar con la misma confianza.

LAS PREGUNTAS QUE ETECSA TODAVÍA NO RESPONDE

La empresa ha reconocido el error, pero su explicación sigue siendo limitada. No se conoce qué tipo de prueba se estaba ejecutando, qué procedimiento permitió enviar el mensaje fuera de un entorno de ensayo, cuántos teléfonos lo recibieron ni qué cambios técnicos concretos se aplicarán para impedir una repetición.

Tampoco se informó en qué consistieron las “medidas” adoptadas contra los responsables.

Ese vacío importa porque un sistema de alertas de emergencia debe estar diseñado precisamente para evitar mensajes falsos. Una advertencia de terremoto puede desencadenar evacuaciones, movimientos apresurados y decisiones tomadas en cuestión de segundos.

ETECSA hizo lo que durante varios días se le reclamó: asumió que el error ocurrió dentro de su propia red. Pero reconocer el origen no debería cerrar el caso. Para recuperar confianza, falta explicar cómo ocurrió, qué controles fallaron y qué garantías existen de que la próxima alarma que aparezca en un teléfono cubano sea una advertencia real y no otra prueba que terminó donde nunca debió llegar.

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