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Cuba Bajo Lupa

RÉGIMEN COMIENZA A DEJAR EN MANOS PRIVADAS LAS BODEGAS Y LES CAMBIA EL NOMBRE A «MERCADOS DEL BARRIO»

La Empresa Municipal de Comercio abrió una licitación para entregar la gestión de seis bodegas de Ciego de Ávila a actores económicos no estatales, mientras los inmuebles continuarán bajo propiedad estatal. La convocatoria forma parte del proyecto “Mercado del Barrio”, una nueva fórmula con la que las autoridades cubanas están trasladando la administración de establecimientos minoristas a empresas, mipymes, cooperativas y trabajadores privados.

De acuerdo con la convocatoria oficial difundida por el Grupo Empresarial de Comercio de Ciego de Ávila, las unidades incluidas son El Sueño, La Amarilla, La Afortunada, La Paz, La Cubana y La California. Los interesados disponen de diez días hábiles para presentar sus proyectos ante la Dirección Municipal de Comercio.

SEIS BODEGAS DE CIEGO DE ÁVILA CAMBIARÁN DE GESTOR, NO DE DUEÑO

La distinción es importante: no se está anunciando la venta de las bodegas ni su privatización como inmuebles. La normativa del Mercado del Barrio establece que los establecimientos estatales seleccionados se adjudican mediante licitación a diferentes actores económicos para su explotación comercial. La empresa propietaria conserva el establecimiento y recibe un porcentaje de las utilidades que se acuerde entre las partes.

La Resolución 16/2026 del Ministerio del Comercio Interior permite participar a empresas, micro, pequeñas y medianas empresas, cooperativas no agropecuarias, trabajadores por cuenta propia, modalidades de inversión extranjera y otros actores autorizados. La misma norma prioriza los contratos de administración de servicios y comercialización y establece incluso una exoneración del arrendamiento durante los dos primeros años, prorrogable en determinadas circunstancias vinculadas a inversiones realizadas en el inmueble.

En estos establecimientos podrá aplicarse además la venta regulada según disponibilidad, demanda, precio e intereses territoriales y sociales. La normativa contempla operaciones en pesos cubanos, comercio electrónico y pagos desde el exterior; estos últimos, específicamente, se realizan en divisas.

EL ESTADO CONSERVA LA PROPIEDAD, PERO BUSCA CAPITAL Y GESTIÓN FUERA DEL ESTADO

El modelo revela uno de los cambios más significativos que atraviesa actualmente el comercio minorista cubano. Durante décadas, la red de bodegas, carnicerías y otros establecimientos básicos estuvo gestionada directamente por estructuras estatales. Ahora el Gobierno mantiene la titularidad de parte de esa infraestructura, pero abre su explotación a actores privados y otras formas de gestión.

La fórmula encaja además con el Decreto-Ley 114, aprobado en diciembre de 2025 y publicado en la Gaceta Oficial en marzo de 2026, que amplió las posibilidades de asociación entre entidades empresariales estatales y no estatales. Entre otras opciones, la norma permite contratos de asociación económica y sociedades mixtas entre ambas formas de propiedad.

Por tanto, no sería exacto describir el proceso simplemente como una privatización. Lo que está ocurriendo es más específico: el Estado conserva activos mientras incorpora administración, financiamiento, suministro y capacidad comercial de actores no estatales.

EL MODELO YA SE EXTIENDE A OTROS TERRITORIOS

Ciego de Ávila no es un caso aislado. El esquema Mercado del Barrio comenzó a tomar forma públicamente en julio en el municipio Plaza de la Revolución, en La Habana, donde se convocó a actores estatales y no estatales para gestionar bodegas, carnicerías y mercados.

El movimiento posteriormente alcanzó a Cienfuegos. Allí se anunció la licitación de 47 de las 69 carnicerías existentes, muchas de las cuales permanecían cerradas por falta de productos, para que productores interesados asumieran su gestión directa.

La extensión del modelo coincide con una transformación más amplia de la política económica cubana. En junio, las autoridades aprobaron un paquete de reformas que incluye la sustitución gradual de subsidios universales por ayudas dirigidas a sectores considerados vulnerables, un cambio que afecta directamente al papel histórico de la libreta de abastecimiento.

LA PREGUNTA SERÁ QUÉ LLEGA FINALMENTE AL CONSUMIDOR

La Resolución 16/2026 establece una lista de productos de primera necesidad para el Mercado del Barrio que incluye arroz, azúcar, aceite vegetal, pollo, huevos, leche en polvo, café, granos, pastas, detergente, jabón y papel sanitario, entre otros artículos. El Gobierno también aprobó incentivos fiscales: un tipo impositivo del 5% para determinadas ventas minoristas y exoneración del Impuesto sobre las Ventas para operaciones mayoristas de mercancías destinadas al programa.

Pero la verdadera prueba del proyecto no estará en el cambio de administrador sino en sus resultados: si las bodegas consiguen abastecimiento estable, qué precios encontrarán los consumidores y hasta qué punto una gestión privada puede recuperar locales que durante años dependieron de suministros estatales cada vez más irregulares.

La licitación de Ciego de Ávila muestra así una paradoja del nuevo escenario económico cubano: el Estado conserva la propiedad y el control regulatorio de los establecimientos, pero busca en actores no estatales parte de la gestión, inversión y capacidad comercial necesarias para devolverles actividad.

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