ESTADOS UNIDOS LE CANTÓ LAS VERDADES AL RÉGIMEN EN LA ONU: «¿CÓMO DÍAZ-CANEL PUEDE USAR UN ROLEX Y UNA CORBATA HERMÉS?»
Mientras Cuba se apagaba otra vez, en la ONU le preguntaron al régimen lo que millones de cubanos se preguntan todos los días: si no hay combustible para hospitales ni comida para el pueblo, ¿por qué sí hay privilegios para los de arriba?
El embajador de Estados Unidos ante Naciones Unidas, Mike Waltz, confrontó directamente al régimen cubano durante una sesión extraordinaria convocada por La Habana para hablar del embargo estadounidense.
Pero el discurso tomó otro rumbo.
Waltz puso sobre la mesa la contradicción que el castrismo intenta esconder bajo consignas: un pueblo sin luz, sin alimentos, sin medicinas y una élite que nunca parece sufrir los apagones ni la escasez.
“Cuba vuelve a estar en la oscuridad”, señaló el diplomático, recordando que la isla atravesaba otro colapso total del Sistema Electroenergético Nacional, con un déficit de hasta 2,230 MW.
Y entonces vino el golpe más duro:
¿Cómo hay combustible para el jet privado de la familia Castro? ¿Cómo puede Díaz-Canel usar una corbata Hermès, un reloj Rolex y un bolígrafo Montblanc mientras el pueblo no tiene ni lo básico? ⌚✈️
La pregunta cayó como un cubo de agua fría en pleno salón de Naciones Unidas.
Waltz también habló de las supuestas 700 mansiones vinculadas a la familia Castro en Cuba, la Costa del Sol y Moscú, y señaló al conglomerado militar GAESA, al que acusó de controlar la mitad de la economía cubana y manejar un fondo de 18,000 millones de dólares sin que ese dinero llegue al pueblo.
Ahí está el punto: el problema de Cuba no es solo el embargo que gritan en los discursos; es el embargo interno de una élite que lo controla todo y reparte miseria al pueblo.
El canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla intentó interrumpirlo en dos ocasiones con mociones de orden. Lo llamó “mentiroso” y dijo que la ONU “no es un campamento de boinas verdes”.
Pero la presidencia rechazó ambas interrupciones.
Waltz respondió sin echarse para atrás: “La verdad ofende, y la verdad no es una falta de respeto”.
Y siguió.
El embajador mostró fotografías de presos políticos cubanos y leyó sus nombres ante la Asamblea: Luis Manuel Otero Alcántara, Fernando Almadévez Rivera, Miguel Castillo Pérez, Duanes León Tovero y los hermanos Jorge y Martín Perdomo.
“No son violentos, no tienen armas. Lo que llevan es flores y escriben poesía y canciones”, dijo.
En un momento donde se acerca el quinto aniversario del 11 de julio de 2021, Waltz recordó que el régimen respondió a las protestas masivas encarcelando a cientos de cubanos.
También acusó al gobierno cubano de retener salarios de médicos enviados al exterior y de utilizar a cubanos en conflictos fuera de la isla, mientras el dinero termina, según denunció, en manos del régimen.
La sesión dejó una imagen difícil de borrar: Cuba pidiendo condena contra Estados Unidos mientras su propio pueblo vive condenado por apagones, hambre, represión y censura.
La Asamblea aprobó el debate urgente con 136 votos a favor, una cifra inferior al respaldo que La Habana había recibido en votaciones anteriores.
