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Cuba Bajo Lupa

DÍAZ-CANEL DICE QUE NO TEME SER CAPTURADO O ASESINADO POR EE.UU.: “SI LLEGA MI HORA, LLEGÓ”

Miguel Díaz-Canel aseguró que no teme correr una suerte similar a la de Nicolás Maduro ante una eventual acción de Estados Unidos contra Cuba. El gobernante cubano abordó directamente su destino personal durante una entrevista concedida en La Habana a la periodista Mônica Bergamo, de Folha de S.Paulo, publicada este domingo 23 de agosto.

La pregunta llegó después de que Bergamo mencionara la captura de Maduro en Venezuela y su traslado a Estados Unidos. Díaz-Canel respondió que la decisión de arriesgar la vida por la revolución ya está tomada y, al hablar de una posible acción contra él, resumió su posición con una frase desafiante: “Si llega mi hora, llegó. Pero no será con debilidad ni cobardía. Será luchando”, según la traducción al español de sus declaraciones publicadas en portugués por el diario brasileño.

DÍAZ-CANEL VUELVE A HABLAR DE MORIR POR LA REVOLUCIÓN

La declaración no aparece aislada. Cuando la periodista le preguntó expresamente si había sentido miedo después de que Maduro fuera capturado y llevado preso a Estados Unidos, Díaz-Canel sostuvo que quienes participan en la revolución y conocen su historia terminan tomando, según sus palabras, la decisión de “dar la vida por la causa”. También extendió esa disposición a su esposa y afirmó que ambos consideran que no tienen nada que temer.

Su discurso mantiene la línea que ha utilizado durante los últimos meses ante el aumento de las tensiones con Washington. En abril, durante una entrevista con NBC News, el gobernante afirmó que la dirección cubana estaba preparada para dar la vida por la revolución ante una eventual acción militar estadounidense; y en junio dijo a elDiario.es que Cuba no quería una guerra, pero tampoco le temía y se preparaba para enfrentar una agresión.

LA CAPTURA DE MADURO CAMBIÓ EL ESCENARIO

El referente inevitable de estas declaraciones es la operación estadounidense de enero de 2026 en Venezuela que terminó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. Durante aquella acción murieron 32 miembros de las fuerzas armadas y servicios de inteligencia cubanos desplegados en Venezuela, según reconocieron las autoridades de La Habana; Cuba declaró posteriormente dos días de duelo nacional, el 5 y 6 de enero.

En la propia entrevista con Folha, Díaz-Canel recurrió a esas muertes para defender su tesis de que la población cubana estaría dispuesta a combatir ante una intervención. Esa afirmación representa la posición del gobernante y no constituye, por sí misma, una medición independiente sobre la disposición real de los ciudadanos de la isla a participar en un conflicto armado.

DE LA RETÓRICA MILITAR A LA CRISIS DENTRO DE CUBA

Las palabras del mandatario aparecen además en medio de una crisis energética extremadamente severa. En la entrevista reconoció apagones que pueden alcanzar 20 horas y afirmó que durante siete meses solo había entrado al país un petrolero procedente de Rusia con 100.000 toneladas de crudo, mientras importaciones privadas cubrían apenas una fracción de las necesidades.

Díaz-Canel responsabilizó fundamentalmente a las sanciones estadounidenses por la escasez de combustible, electricidad, transporte, alimentos y medicamentos, aunque también admitió problemas internos y burocráticos. Su mensaje combina así una defensa del sistema político cubano con una narrativa de resistencia frente a Washington en momentos en que la población soporta las consecuencias cotidianas de la crisis.

EL PUNTO INCOMPLETO DE SU RELATO SOBRE LOS MÉDICOS EN BRASIL

Díaz-Canel también reivindicó durante la conversación el papel de los médicos cubanos enviados a Brasil mediante el programa Mais Médicos y responsabilizó al gobierno de Jair Bolsonaro por su salida. Sin embargo, los registros de la Organización Panamericana de la Salud muestran que fue el Gobierno cubano quien decidió poner fin a su participación en el programa en noviembre de 2018, después de las condiciones y críticas formuladas por Bolsonaro, entonces presidente electo.

Más de 11.000 profesionales cubanos habían participado en distintas etapas del programa, aunque al momento de la ruptura permanecían aproximadamente 8.300 médicos cubanos en Brasil. Por tanto, las críticas de Bolsonaro fueron el detonante político de la crisis, pero presentar simplemente que un gobierno brasileño “sacó” a los médicos omite que La Habana tomó la decisión formal de retirar a sus profesionales.

La nueva entrevista deja así una imagen clara de la estrategia discursiva de Díaz-Canel: resistencia, disposición al enfrentamiento y defensa del modelo político cubano, incluso después de lo ocurrido con Maduro. Lo verificable es que la captura del dirigente venezolano transformó una amenaza antes hipotética en un precedente regional que ahora aparece repetidamente en las preguntas dirigidas al gobernante cubano y en sus propias respuestas.

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