Ir al contenido principal

Cuba Bajo Lupa

CONTADOR DE PABLO ESCOBAR REVELA QUE FIDEL CASTRO COBRABA HASTA 30 MILLONES AL MES AL CARTEL DE MEDELLÍN

Ramón Milián Rodríguez, conocido por su papel como operador financiero vinculado al Cartel de Medellín, acusó a Fidel Castro y al Gobierno cubano de haber recibido pagos que, según su versión, llegaron hasta 30 millones de dólares mensuales a cambio de permitir el uso del territorio de Cuba para trasladar cargamentos de drogas hacia Estados Unidos.

Ramón Milián acusa a Fidel Castro de haber estado detrás de un esquema que habría funcionado, de acuerdo con su testimonio, desde finales de la década de 1970 y durante buena parte de los años 80. La gravedad de la acusación es evidente, pero también exige una precisión fundamental: el relato de Milián constituye un testimonio y no una prueba documental de que Fidel Castro recibiera personalmente esos pagos.

Milián describe pagos crecientes por utilizar Cuba

Durante una extensa entrevista con El Mundo de Darwin, Milián aseguró que los pagos comenzaron aproximadamente en 10 millones de dólares, posteriormente aumentaron a 15 millones y habrían alcanzado los 30 millones en determinados meses.

“Muchos años después, yo le pagaba a Fidel 30 millones de dólares al mes para utilizar la isla para mandar cargamentos de drogas del Cartel de Medellín a través de la isla para los Estados Unidos”, declaró.

Según su relato, las compensaciones podían entregarse tanto en efectivo como mediante mercancías. Cuando la parte cubana requería dinero, afirmó, este llegaba en aeronaves y era recibido por Antonio de la Guardia para estructuras relacionadas con el Ministerio del Interior.

Milián fue más lejos al asegurar que la organización podía utilizar distintos puntos del territorio nacional y que incluso se cerraron tramos de la Carretera Central para permitir el aterrizaje de aviones.

CubaBajoLupa no ha encontrado documentación presentada en esa entrevista que permita comprobar de manera independiente esos episodios específicos.

Ochoa y Tony de la Guardia vuelven al centro de la historia

El testimonio conecta directamente estas supuestas operaciones con dos nombres que marcaron uno de los episodios más controvertidos de la historia reciente de Cuba: el general Arnaldo Ochoa Sánchez y el coronel Antonio “Tony” de la Guardia.

Milián sostiene que ambos actuaban bajo instrucciones superiores y responsabiliza directamente a Fidel Castro. Esa parte de su versión no está demostrada por la documentación presentada en la conversación.

Lo que sí está históricamente documentado es que Ochoa, De la Guardia, Amado Padrón Trujillo y Jorge Martínez Valdés fueron condenados en la llamada Causa 1 de 1989 y ejecutados por fusilamiento el 13 de julio de ese año después de un proceso relacionado, entre otros cargos, con operaciones de narcotráfico. Informaciones de la época señalaron que 14 militares y funcionarios fueron condenados dentro del caso.

Milián interpreta aquellas ejecuciones de manera mucho más amplia: sostiene que eliminaron a personas capaces de establecer un vínculo entre las operaciones de narcotráfico y Fidel Castro. Se trata, nuevamente, de una acusación del entrevistado y no de un hecho judicialmente establecido.

El pasado de Milián da peso a su relato, pero no lo convierte en prueba

Milián no es un desconocido en la historia financiera del Cartel de Medellín. En febrero de 1988 compareció ante un subcomité del Senado de Estados Unidos y describió una estructura que, según su testimonio, llegó a movilizar alrededor de 200 millones de dólares mensuales procedentes del narcotráfico entre 1979 y 1982.

Su historial, sin embargo, también obliga a mantener cautela periodística. Durante aquellas audiencias, la Fiscalía federal de Miami y representantes de la DEA cuestionaron públicamente su credibilidad.

Ese antecedente no demuestra que sus actuales acusaciones sean falsas, pero tampoco permite considerarlas ciertas sin pruebas adicionales.

La acusación que todavía necesita documentos

Milián afirma además que la CIA conocía parte de las operaciones y que existió una estrategia destinada a comprometer a integrantes de la jerarquía cubana. También reconoció que su conocimiento directo tenía límites: aseguró haber abandonado la operación en 1983 y haber mantenido información sobre ella hasta aproximadamente 1985.

El propio testimonio deja así una frontera clara entre lo que Milián asegura haber conocido directamente y lo que considera que pudo haber ocurrido posteriormente.

Su relato vuelve a colocar bajo escrutinio uno de los capítulos más oscuros de la Cuba de los años 80. Pero la acusación central —que Fidel Castro recibiera hasta 30 millones de dólares mensuales del Cartel de Medellín— continúa dependiendo fundamentalmente de su palabra y requeriría documentación independiente para ser tratada como un hecho probado.

SIGUENOS EN NUESTRAS REDES SOCIALES

Cuba Bajo Lupa
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.