DOS MUJERES ASESINADAS EN CAMAGÜEY Y SANTIAGO DE CUBA REABREN LA ALERTA POR VIOLENCIA DE GÉNERO
El Observatorio de Género de Alas Tensas (OGAT) confirmó este domingo los feminicidios de Bertha Veitia López, de 64 años, en Nuevitas, Camagüey, y Yadelaine Roque Torres, de 25 años, en una zona rural cercana a El Cobre, Santiago de Cuba. Con estas dos verificaciones, el registro de OGAT asciende a 50 feminicidios documentados en Cuba en lo que va de 2026, aunque otros recuentos periodísticos presentan cifras diferentes debido a sus propios criterios de clasificación y actualización.
Los dos casos vuelven a colocar bajo atención la violencia de género en la isla y las limitaciones existentes para documentarla con rapidez y transparencia. Cuba no tipifica el feminicidio como un delito autónomo en su Código Penal, mientras organizaciones feministas independientes reclaman desde hace años una ley integral, mecanismos de prevención, refugios para mujeres en riesgo y estadísticas oficiales más detalladas.
BERTHA VEITIA LÓPEZ: UN CRIMEN EN NUEVITAS
Bertha Veitia López tenía 64 años y trabajaba como auxiliar en el hospital local de Nuevitas. Según la información difundida por Alas Tensas, fue asesinada el 26 de agosto presuntamente por un hombre conocido suyo, y su cuerpo fue encontrado posteriormente en un platanal. El observatorio describió las circunstancias del hallazgo como evidencias de “gran crueldad y misoginia” y afirmó que el sospechoso se encuentra bajo custodia policial.
En la comunidad, Bertha ha sido recordada por personas cercanas por su generosidad y por su trabajo en el hospital. OGAT transmitió además sus condolencias a su hermana, a su hijo y a quienes la conocían. Hasta el momento han trascendido pocos detalles sobre la relación exacta entre la víctima y el hombre señalado, las circunstancias que rodearon el asesinato o el tiempo transcurrido hasta la localización del cuerpo.
El caso es particularmente relevante para Nuevitas, donde, según el registro citado por el observatorio, no se había documentado públicamente otro feminicidio durante 2026.
YADELAINE ROQUE TORRES: UN CASO CON INTERROGANTES SOBRE LA CUSTODIA DEL AGRESOR
El segundo feminicidio confirmado corresponde a Yadelaine Roque Torres, de 25 años, asesinada el 4 de septiembre en el poblado rural de Sabana, en La Caoba, cerca de El Cobre. La joven era madre de una niña de aproximadamente cinco años, fruto de una relación anterior.
El presunto agresor fue identificado como Yorgelis Vidal Ayarde, de 24 años. De acuerdo con OGAT, el hombre se encontraba bajo custodia del Estado y se habría fugado de una prisión cercana antes de dirigirse hasta la vivienda de Yadelaine. La información sobre el caso había sido difundida inicialmente por el periodista independiente Yosmany Mayeta Labrada y posteriormente verificada por el observatorio mediante fuentes comunitarias.
Yadelaine fue atacada con un arma blanca y trasladada de urgencia para recibir atención médica, pero no sobrevivió. Horas más tarde, Vidal Ayarde apareció muerto en el puente de Marimón, en el distrito José Martí de Santiago de Cuba. Alas Tensas sostiene que se quitó la vida, aunque las autoridades cubanas no han difundido hasta ahora un informe público que detalle las circunstancias de su muerte ni las de la presunta fuga del centro penitenciario.
El hecho de que el hombre hubiera estado presuntamente bajo custodia antes del crimen abre preguntas adicionales sobre cómo logró escapar, cuánto tiempo permaneció fuera de prisión y si existían antecedentes o señales que permitieran valorar un riesgo para la víctima. Hasta ahora, esas cuestiones no han sido aclaradas públicamente por las autoridades.
EL REGISTRO DE FEMINICIDIOS EN CUBA EN 2026
Con la incorporación de Bertha Veitia López y Yadelaine Roque Torres, OGAT eleva a 50 su registro de feminicidios en Cuba durante 2026, según el balance recogido este domingo por 14ymedio. El medio aclaró que su propio conteo es inferior porque utiliza criterios diferentes para clasificar determinadas muertes violentas de mujeres.
La diferencia resulta importante porque no existe en Cuba una base pública, inmediata y detallada que permita seguir cada caso con nombres, fechas, circunstancias y resultado judicial. Los observatorios independientes reconstruyen buena parte de estos hechos mediante familiares, testimonios comunitarios, publicaciones en redes sociales y reportes periodísticos, por lo que sus cifras pueden actualizarse retroactivamente cuando aparecen nuevas evidencias.
También existe una discrepancia con el conteo elaborado por EFE, que este domingo situó en 47 los feminicidios registrados en 2026 a partir de información recopilada por la agencia. Esa diferencia no invalida necesariamente uno u otro recuento, sino que muestra la dificultad de comparar bases que se actualizan en momentos distintos y que pueden aplicar metodologías diferentes.
LOS DATOS OFICIALES TAMBIÉN REVELAN LA DIMENSIÓN DEL PROBLEMA
El Observatorio de Cuba sobre Igualdad de Género (OCIG), plataforma estatal vinculada a la Oficina Nacional de Estadística e Información y la Federación de Mujeres Cubanas, informó recientemente que 49 mujeres de 15 años o más fueron registradas como víctimas de asesinatos por razones de género en procesos judiciales juzgados durante 2025. Esa cifra no equivale necesariamente a 49 feminicidios ocurridos durante 2025, porque está organizada por el año en que los casos llegaron a juicio y no por la fecha exacta de cada crimen.
Los datos oficiales indican además que el 46,9 % de las víctimas había sido asesinada por una expareja y que el 89,7 % de los hechos ocurrió en el hogar. Treinta y dos de las mujeres tenían hijos menores de edad, lo que dejó a 54 menores sin el cuidado de sus madres.
UN MARCO LEGAL QUE SIGUE GENERANDO RECLAMOS
El Código Penal cubano incorpora la violencia de género como elemento jurídicamente relevante y contempla sanciones severas para quien dé muerte a una mujer como consecuencia de esa violencia, pero no crea un delito autónomo denominado feminicidio o femicidio. Esa diferencia ha sido señalada repetidamente por organizaciones independientes que reclaman una legislación específica y una política integral de prevención y protección.
El Gobierno cubano ha afirmado mantener una política de “tolerancia cero” frente a la violencia machista y ha creado mecanismos oficiales de seguimiento, pero las plataformas feministas continúan denunciando insuficiencias en materia de prevención, refugios, protocolos de protección y acceso público a información detallada.
Los asesinatos de Bertha Veitia López y Yadelaine Roque Torres vuelven a demostrar por qué el problema no puede reducirse a una estadística. Detrás de cada cifra existen familias afectadas, menores que pierden a sus madres y preguntas sobre qué mecanismos de prevención pudieron haber fallado. En el caso de Yadelaine, además, queda pendiente una explicación oficial sobre cómo el presunto agresor habría logrado escapar de custodia antes del ataque.
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