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Cuba Bajo Lupa

CUBA RECONOCE HASTA 10 AÑOS DE CUIDADO FAMILIAR PARA LA JUBILACIÓN, EN MEDIO DE UNA VEJEZ CADA VEZ MÁS POBRE

El régimen cubano anunció una medida que reconoce una realidad que por años cargaron en silencio miles de familias: cuidar a un familiar también consume vida, tiempo, salud y futuro laboral.

Según declaró el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Jesús Otamendiz Campos, en la Mesa Redonda, los años dedicados al cuidado de familiares podrán computarse como tiempo de trabajo para efectos de la jubilación, con un límite máximo de 10 años.

La medida forma parte del paquete de 176 transformaciones económicas y sociales aprobado por la Asamblea Nacional del Poder Popular los días 18 y 19 de junio de 2026, dentro de un grupo de cambios organizados en 23 ejes temáticos.

Otamendiz explicó el alcance de la disposición con un ejemplo claro: si una persona necesita 30 años trabajados para recibir jubilación, hasta 10 de esos años podrán contarse como tiempo dedicado al cuidado familiar, siempre que existan evidencias que certifiquen esa labor.

El funcionario calificó la decisión como “profundamente humana” y reconoció que beneficiará principalmente a las mujeres, sobre quienes muchas veces recae el peso del cuidado en el hogar.

Y ahí hay una verdad enorme: en Cuba, miles de mujeres han tenido que dejar trabajos, carreras, estudios y proyectos personales para cuidar hijos, padres, abuelos, enfermos o familiares dependientes. Maestras, doctoras, científicas, académicas y trabajadoras de todo tipo han sido empujadas a escoger entre su vida laboral y la responsabilidad familiar. 💔

El problema es que el reconocimiento llega en un país donde jubilarse no significa descansar, sino seguir luchando para sobrevivir.

Porque mientras el gobierno presenta la medida como un avance social, la realidad golpea duro: la pensión mínima es de 4,000 pesos mensuales, menos de 10 dólares, frente a una canasta básica estimada en 12,000 pesos.

O sea, se reconoce el cuidado, sí. Pero la pregunta sigue ahí, incómoda como apagón de madrugada: ¿de qué vive un jubilado en Cuba después de trabajar toda una vida?

Según los datos citados, el 90,7% de los jubilados trabaja después del retiro, mayoritariamente en la economía informal, porque la pensión no alcanza para cubrir ni lo elemental.

La medida también aparece en medio de una crisis demográfica profunda. Cuba es el país más envejecido de América Latina, con 25,7% de su población mayor de 60 años al cierre de 2024. La fecundidad cayó a solo 1,29 hijos por mujer, y en 2025 nacieron apenas 68,051 niños, la cifra más baja desde que existen registros.

Las defunciones prácticamente duplican los nacimientos. Cuba envejece, se vacía y sus mayores quedan atrapados entre pensiones miserables, medicamentos escasos, comida cara y familias muchas veces partidas por el exilio.

El gobierno todavía trabaja en los procedimientos para certificar ese tiempo de cuidado y darle respaldo legal. Según Otamendiz, la medida debe quedar implementada antes de la actualización integral de la Ley de Seguridad Social, prevista para 2027.

El nuevo reconocimiento amplía lo establecido por el Decreto-Ley 121 de febrero de 2025, que ya contemplaba como tiempo computable el cuidado de hijos con discapacidad severa.

Es una medida necesaria, pero no basta. Reconocer los años de cuidado es justo; condenar a los jubilados a pensiones que no alcanzan, no lo es.

Cuidar a una familia también es trabajo. Pero en Cuba, el drama no termina al llegar a la jubilación: empieza otra batalla, la de envejecer con hambre en un país que le falló a sus viejos.

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