ACTRIZ NATASHA DÍAZ EXPLOTA CONTRA LOS ALTOS PRECIOS DE LOS ALIMENTOS EN CUBA: «HAY ESCASEZ DE AMOR Y SOLIDARIDAD»
La actriz cubana Natasha Díaz puso palabras a una frustración cotidiana que atraviesa a muchas familias en la isla: productos caros, alimentos que terminan deteriorándose sin que bajen de precio y servicios básicos cuyo costo puede resultar difícil de asumir. Durante una conversación con la actriz Maikel Amelia para el canal de Facebook La Familia Cubana, Díaz resumió su malestar con una frase contundente: “Hay escasez de amor”.
Su reflexión no se limitó al costo de la vida. La actriz cuestionó lo que considera una pérdida de solidaridad entre las personas en medio de las dificultades económicas y utilizó situaciones recientes de su vida diaria para explicar por qué siente que el problema también tiene una dimensión humana.
NATASHA DÍAZ HABLA DE LOS PRECIOS EN CUBA
Uno de los ejemplos que mencionó ocurrió durante una visita a un mercado agropecuario. Según relató, encontró aguacates en muy malas condiciones que, pese a estar próximos a convertirse en merma, continuaban a la venta.
Díaz se preguntó por qué una mercancía que probablemente terminaría desechándose no podía regalarse o destinarse a personas que pudieran aprovecharla. “Si lo vas a botar, compadre, alma, regálalo”, expresó durante la conversación.
El comentario no demuestra que esa práctica sea generalizada en los mercados cubanos ni permite establecer cómo se fijó el precio de aquellos productos concretos. Sí refleja, en cambio, la percepción personal de la actriz ante una situación que consideró difícil de justificar cuando muchas personas atraviesan problemas económicos.
2.800 PESOS PARA REPARAR UN VENTILADOR
La actriz contó además otra experiencia relacionada con la reparación de un ventilador. Según explicó, le solicitaron 2.800 pesos por cambiar o reparar los bujes del equipo, una cantidad ante la cual decidió no realizar el arreglo porque disponía de otro ventilador.
Más allá del caso particular, Díaz cuestionó la lógica de cobrar determinadas cantidades en un contexto donde buena parte de la población tiene dificultades para cubrir sus necesidades. “¿Qué piensan ellos?”, preguntó, antes de insistir en que, desde su perspectiva, esa no debería ser la manera en que las personas intenten ayudarse unas a otras.
La conversación se desplazó entonces desde los precios hacia un tema más amplio: la solidaridad.
“HAY ESCASEZ DE AMOR”
“Hay escasez de amor. Mucha escasez de amor”, afirmó Natasha Díaz. Para la actriz, incluso en circunstancias adversas, la disposición a ayudar puede disminuir la dureza con la que las personas enfrentan los problemas cotidianos.
“Donde quiera que hay amor, las cosas se suavizan”, expresó, antes de lamentar lo que calificó como un “desamor extraordinario” que asegura sufrir personalmente.
Sus palabras constituyen una opinión y una experiencia individual, no una medición sobre el comportamiento de vendedores o trabajadores por cuenta propia en Cuba. Sin embargo, resultan significativas porque trasladan el debate sobre la crisis económica desde las grandes cifras hacia situaciones sencillas: comprar alimentos, reparar un electrodoméstico o decidir qué hacer con una mercancía que está a punto de perderse.
En ese sentido, la reflexión de Natasha Díaz va más allá de una queja por un aguacate o un ventilador. Lo que plantea es una pregunta sobre cómo una sociedad sometida durante años a carencias económicas termina relacionándose internamente y hasta qué punto la necesidad puede deteriorar los vínculos de solidaridad entre sus propios ciudadanos.
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