SEIS HORAS DE COLA Y UN UNIFORME ESCOLAR ENORME: LA DENUNCIA DE UNA MADRE CUBANA ANTES DEL NUEVO CURSO
La venta de uniformes escolares en Cuba para 2026 vuelve a generar quejas entre familias a pocos días del comienzo del curso. Claudia Leidys, una madre cubana, denunció en el grupo de Facebook “Alamar – Zonas 23+24+25” que pasó buena parte de la mañana haciendo cola para comprar los uniformes de sus dos hijos y terminó con una prenda que, según mostró, resulta demasiado grande para un estudiante de quinto grado.
De acuerdo con su publicación, llegó a la tienda a las 7:00 de la mañana y salió alrededor de la 1:30 de la tarde. El problema no terminó con la larga espera: aseguró que solo pudo resolver parcialmente la compra para uno de sus hijos y que tampoco consiguió el uniforme correspondiente al menor debido a una dificultad con los listados administrativos.
UNIFORMES ESCOLARES EN CUBA: “MIREN EL QUE DICEN QUE ES PARA QUINTO GRADO”
En su denuncia, Claudia mostró la prenda que le entregaron y cuestionó directamente la talla disponible. Según explicó, el uniforme supuestamente correspondía a un niño que cursará quinto grado, pero incluso al colocárselo una persona de mayor tamaño continuaba viéndose holgado.
La madre también relató que buscaba uniformes para sus dos hijos, quienes asistirán a la misma escuela. Sin embargo, afirmó que el correspondiente al menor estaba asignado a otro punto de venta, identificado en su publicación como El Progreso, debido al listado procedente del círculo infantil.
Según su versión, había gestionado el traslado del niño del círculo infantil hacia la escuela hacía más de un mes, por lo que esperaba que esa actualización ya estuviera reflejada en el sistema de distribución.
“Después de tanta cola no me puedan dar el uniforme”, lamentó antes de preguntar a otras madres si consideraban justa la situación.
CubaBajoLupa no ha podido verificar independientemente la talla de la prenda, el funcionamiento de los listados mencionados ni las circunstancias concretas de la tienda. Esos detalles proceden del testimonio publicado por Claudia en Facebook.
EL PROBLEMA DE LAS TALLAS NO ES NUEVO
La queja aparece en un contexto en el que las dificultades con los uniformes escolares ya han sido reconocidas públicamente. Durante la campaña de distribución del curso 2025-2026, directivos de la industria textil admitieron que, aunque determinados planes de producción se habían completado, existieron inconformidades porque no llegaron suficientes tallas pequeñas.
El propio sistema oficial informó el año pasado que, ante las limitaciones de capacidad productiva, la distribución inicial tuvo que priorizar determinados grados y apoyarse en inventarios existentes en el comercio. Para esa primera etapa fueron señalados específicamente preescolar, quinto y séptimo grado.
Es precisamente quinto grado uno de los niveles mencionados ahora en la denuncia de Claudia.
EL CURSO 2026-2027 LLEGA CON NUEVAS LIMITACIONES
El problema tampoco parece limitado a La Habana. En Ciego de Ávila, autoridades reconocieron esta semana dificultades para completar la disponibilidad de uniformes antes del inicio de las clases y decidieron priorizar nuevamente preescolar, quinto y séptimo grado. Reportes sobre la preparación del curso señalaron que todavía quedaban miles de prendas pendientes de confección.
Las familias llegan así al 1 de septiembre enfrentando no solo el costo de mochilas, zapatos y meriendas, sino también problemas de disponibilidad, tallas y distribución del vestuario escolar. Algunas han terminado recurriendo al mercado privado o incluso a familiares en el extranjero para conseguir prendas adecuadas; esa alternativa, sin embargo, está muy lejos de encontrarse al alcance de todos.
La publicación de Claudia resume el problema desde la experiencia cotidiana de una madre: horas en una cola no necesariamente garantizan salir de la tienda con el uniforme que necesita un niño para comenzar las clases.
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