LOS DÁVALOS BAJO LA LUPA: PODER JURÍDICO, NEGOCIOS CON LA CÚPULA EN CUBA Y UNA VIDA DE LUJO QUE GENERA POLÉMICA
Durante décadas, el apellido Dávalos ha estado vinculado a algunos de los asuntos jurídicos y comerciales más sensibles del Estado cubano. La familia Dávalos y el poder cubano vuelven a quedar bajo la lupa por una combinación difícil de ignorar: posiciones institucionales en La Habana, asesoramiento a inversionistas extranjeros, defensa jurídica de intereses estatales, empresas en Madrid y Miami y una exposición pública de viajes, hoteles y marcas de lujo que ha generado fuertes críticas dentro del exilio.
Sin embargo, una investigación rigurosa exige separar el contraste político de las acusaciones que no están probadas. No existe evidencia pública que permita afirmar que los bienes o lujos atribuidos a miembros de esta familia hayan sido financiados con dinero del Estado cubano. Lo que sí puede documentarse es una proximidad profesional e institucional extraordinaria con estructuras económicas y jurídicas de Cuba.
RODOLFO DÁVALOS FERNÁNDEZ: DÉCADAS DENTRO DE LA ARQUITECTURA JURÍDICA CUBANA
Rodolfo Dávalos Fernández ocupa una posición difícil de presentar como marginal respecto al sistema cubano. En 2025 fue ratificado como presidente de la Corte Cubana de Arbitraje y Mediación Comercial Internacional, institución vinculada a la Cámara de Comercio de Cuba. La prensa oficial también lo identifica como profesor de la Universidad de La Habana y una figura histórica del derecho mercantil cubano.
Su trayectoria incluye además el equipo relacionado con la defensa de los cinco agentes cubanos condenados en Estados Unidos. Granma destacó esa participación cuando recibió el Premio Nacional de Derecho Carlos Manuel de Céspedes. Dávalos ha construido además buena parte de su discurso público alrededor de la defensa del sistema político cubano y de sus posiciones frente a Washington.
Incluso su actividad profesional actual mantiene ese vínculo. Dávalos Abogados, firma con sede en Madrid, lo presenta como “socio honorífico”, mientras define su propia especialidad como el asesoramiento a empresas que desarrollan operaciones de comercio e inversión en Cuba.
En enero de 2025, la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba lo incorporó a su base de datos de personas consideradas “represores de cuello blanco”. Esa clasificación constituye una acusación de una organización opositora y no una condena judicial, por lo que no debe presentarse como un hecho establecido por un tribunal.
LOURDES DÁVALOS: DE LOS NEGOCIOS CON CUBA A LOS GRANDES DESPACHOS DE MADRID
Su hija, Lourdes Dávalos León, ha desarrollado una carrera internacional considerable. Trabajó durante años en Uría Menéndez, uno de los grandes bufetes españoles, donde llegó a convertirse en una especialista destacada en operaciones relacionadas con Cuba.
Documentos profesionales de la propia firma describían su trabajo asesorando inversionistas extranjeros en la creación de empresas mixtas, financiación de proyectos y negocios en sectores como turismo, construcción, bienes raíces, energía, infraestructura y la Zona Especial de Desarrollo Mariel.
Chambers sigue situándola en 2026 entre las figuras más reconocidas del derecho corporativo relacionado con Cuba y destaca su conocimiento de los principales actores empresariales del país. Actualmente dirige Dávalos Abogados, firma que se promociona directamente como una boutique especializada en operaciones internacionales con la Isla.
Uno de los episodios que más visibilidad le proporcionó fue el litigio de CRF I contra el Banco Nacional de Cuba, relacionado con una deuda superior a 70 millones de euros. Los tribunales británicos determinaron que determinadas deudas habían sido válidamente transferidas a CRF y la Corte Suprema británica rechazó en marzo de 2025 el intento del Banco Nacional de Cuba de llevar el asunto nuevamente ante esa instancia.
La propia firma Dávalos Abogados reconoce que Lourdes participó en la estrategia jurídica relacionada con el litigio y ha presentado esa actuación como una de sus principales credenciales profesionales.
GUCCI, CHANEL, KEMPINSKI Y EL CONTRASTE QUE DESATÓ LA POLÉMICA
La controversia alrededor de Lourdes Dávalos no se limita a su trabajo jurídico. Diversos medios independientes han documentado publicaciones de sus propias redes sociales donde aparece vinculada a marcas como Gucci, Chanel y Dolce & Gabbana, además de hoteles de alta gama y viajes frecuentes.
Diario de Cuba recogió imágenes publicadas desde hoteles Kempinski en La Habana y Cayo Guillermo, así como comentarios sobre establecimientos exclusivos durante viajes europeos. En 2025, CiberCuba informó además sobre su asistencia a una gala del Festival del Habano en el Capitolio de La Habana, un evento reservado a invitados y clientes de alto poder adquisitivo.
El contraste resulta políticamente explosivo: mientras la economía cubana atraviesa escasez, apagones, deterioro salarial y restricciones sobre el consumo, una abogada estrechamente ligada profesionalmente a operaciones con el Estado y sus empresas aparece públicamente desenvolviéndose en ambientes de elevado costo.
Pero ese contraste no demuestra por sí mismo corrupción ni enriquecimiento ilícito. Una parte importante de sus ingresos puede proceder legítimamente de su carrera como abogada internacional y empresaria.
Lourdes Dávalos ha respondido precisamente a esas acusaciones. En una entrevista divulgada en 2025 calificó como “99,9% falsos” los señalamientos que, según ella, pretenden presentarla como parte del régimen cubano y criticó que su vestimenta o estilo de vida se conviertan en noticia.
EL OTRO DÁVALOS: NEGOCIOS EN FLORIDA
La historia adquiere otro matiz con Rodolfo Dávalos León, hermano de Lourdes. Registros oficiales de la División de Corporaciones de Florida confirman que figuró como director de Caribbean Ventures Management LLC, compañía registrada en Florida en 2018 y disuelta voluntariamente en 2021.
Los mismos registros muestran que Dávalos León aparece actualmente vinculado como gerente a Leon Corporate & Investment Advisory LLC, una compañía activa en Florida.
Es importante precisar lo que esos documentos no demuestran: el simple registro de una empresa en Miami no prueba que esa compañía trabaje para el Gobierno cubano, que viole sanciones estadounidenses o que haya cometido alguna actividad ilegal.
La relevancia periodística está en el contraste: mientras su padre continúa ocupando un puesto central dentro del sistema jurídico-comercial cubano, uno de sus hijos desarrolla negocios en Estados Unidos y su hija dirige desde Madrid una firma enfocada precisamente en inversiones y operaciones con Cuba.
UNA FAMILIA ENTRE TRES MUNDOS
El caso Dávalos no puede reducirse a fotografías de bolsos caros ni a consignas políticas. Su importancia está en algo más profundo: la intersección entre el aparato jurídico cubano, los negocios internacionales y las oportunidades disponibles fuera de la Isla.
Rodolfo Dávalos Fernández ha dedicado buena parte de su carrera a defender jurídicamente posiciones del Estado cubano. Lourdes Dávalos se ha convertido en una especialista internacional en inversiones y litigios relacionados con Cuba. Rodolfo Dávalos León ha operado compañías desde Florida.
Todo ello es legal mientras no exista evidencia en contrario. Pero para una sociedad cubana donde viajar, invertir, acceder a divisas o disfrutar determinados bienes continúa fuera del alcance de buena parte de la población, esa combinación de influencia, acceso internacional y lujo visible inevitablemente genera preguntas.
La más importante no necesita acusaciones sin pruebas: ¿hasta qué punto las conexiones construidas alrededor del poder en Cuba continúan abriendo puertas que permanecen cerradas para el cubano común?
SIGUENOS EN NUESTRAS REDES SOCIALES






