Ir al contenido principal

Cuba Bajo Lupa

APAGONES EN CUBA VACÍAN BOLSILLOS EN MIAMI: FAMILIAS GASTAN MILES DE DÓLARES PARA MANDAR ELECTRICIDAD A LA ISLA

Los apagones en Cuba ya no representan únicamente una crisis para quienes permanecen durante horas sin electricidad en la isla. El problema está cruzando el estrecho de Florida y convirtiéndose en otra factura para el exilio cubano: estaciones portátiles, baterías, paneles solares, inversores, transporte e instalación pueden terminar costando miles de dólares a una sola familia.

Testimonios recogidos por Telemundo 51 muestran cómo residentes del sur de Florida están modificando incluso lo que envían a sus familiares. A los tradicionales paquetes de comida, medicinas y productos de higiene se suman ahora equipos destinados a conseguir algo tan elemental como mantener una bombilla encendida, conservar alimentos o poder usar algunos electrodomésticos durante los cortes.

DE UNA ESTACIÓN PORTÁTIL A UN SISTEMA SOLAR COMPLETO

Las estaciones portátiles de energía se han convertido en una de las alternativas más conocidas. En Cuba muchas personas las llaman genéricamente “EcoFlow”, aunque también existen equipos Bluetti, Jackery y de otras marcas.

Según los testimonios recogidos, una unidad de cierta capacidad puede rondar los 1.000 dólares o superar ampliamente esa cifra, dependiendo de cuánta energía almacene y qué equipos pueda alimentar.

Pero los apagones prolongados han creado una paradoja: para recargar una batería hace falta electricidad.

“Antes tú lo cargabas dos horas y después resolvías ocho”, explicó uno de los cubanos entrevistados. Cuando el suministro desaparece durante periodos demasiado extensos, la estación por sí sola deja de solucionar el problema.

Ahí entran los paneles solares.

Al incorporar paneles, inversores, baterías de mayor capacidad y otros componentes, la inversión puede subir rápidamente. Los testimonios mencionan desde conjuntos de “mil y pico de dólares” hasta instalaciones de 3.500, 5.000 e incluso 7.000 dólares, dependiendo de las características del sistema.

A eso todavía hay que añadir el envío y el montaje. Uno de los entrevistados situó el costo de instalación en Cuba entre 200 y 300 dólares, según la capacidad y cantidad de paneles.

EL ESTADO CUBANO TAMBIÉN VENDE KITS MILLONARIOS

La ironía de la crisis es que mientras muchas familias recurren a sus parientes en el extranjero para financiar estas soluciones, entidades estatales cubanas también han comenzado a comercializar sistemas fotovoltaicos.

En marzo de 2026, Correos de Cuba divulgó a través de su filial en Sancti Spíritus precios que parten de 2.530.000 CUP por un kit de 5 kW, ascienden a 2.750.000 CUP para 6,5 kW, 3.850.000 CUP para 10 kW y llegan a 4.895.000 CUP en sistemas de 12 kW. La instalación no está incluida.

Los equipos incluyen paneles, baterías, inversor, protecciones y cableado, pero el comprador debe resolver el montaje técnico por separado.

Para una familia que depende fundamentalmente de ingresos en pesos cubanos, cantidades superiores a dos millones de CUP colocan estos sistemas fuera del alcance cotidiano de buena parte de la población. La energía solar privada está siendo utilizada cada vez más como respuesta a los apagones, pero Reuters señala que sigue siendo una alternativa cara y más accesible para negocios o hogares que reciben apoyo financiero desde el exterior.

UNA CRISIS QUE SIGUE AGRAVÁNDOSE

El gasto familiar ocurre mientras el Sistema Eléctrico Nacional continúa mostrando una extrema fragilidad.

A comienzos de agosto de 2026, Cuba sufrió otro apagón nacional y posteriormente una nueva caída de la red durante los trabajos de recuperación. Reuters señaló que estos episodios se sumaron a varios colapsos recientes y reflejan los problemas de una infraestructura envejecida, restricciones de combustible y dificultades para mantener las unidades generadoras.

En otras palabras, comprar una batería ya no necesariamente basta. El deterioro del servicio está empujando a quienes pueden pagarlo hacia una especie de autosuficiencia eléctrica doméstica.

LA FACTURA DEL EXILIO NO TERMINA EN LA ELECTRICIDAD

Además, esos miles de dólares no sustituyen los demás gastos que ya soportan muchas familias fuera de Cuba.

El material proporcionado recoge el caso de una cubana que destinó 308 dólares a productos básicos para familiares en la isla, todavía sin sumar el envío. Otro ejemplo muestra una compra de 91 dólares en Dollar Tree destinada a artículos de higiene, limpieza, cocina y útiles escolares para una madre y una abuela.

Por eso resulta tan reveladora la respuesta de uno de los entrevistados cuando le preguntaron cuánto termina gastándose desde Estados Unidos para ayudar a una familia a sobrevivir a la crisis:

“Esa cuenta creo que nadie la lleva, y el que la lleve no manda más nada nunca en la vida”.

Puede sonar a humor cubano, pero detrás de la frase existe una realidad económica cada vez más seria: una parte del costo de los apagones de Cuba está siendo pagada, en dólares, desde Miami.

SIGUENOS EN NUESTRAS REDES SOCIALES

Cuba Bajo Lupa
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.