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Cuba Bajo Lupa

¿QUÉ PUEDE COMER UN CUBANO CON UN DÓLAR? EL RETO QUE RECORRIÓ LAS CALLES DE SANTIAGO DE CUBA

Con un presupuesto individual de 650 pesos cubanos, equivalente a un dólar según la tasa informal tomada como referencia por los participantes, el canal de YouTube LuisiStories recorrió varios puntos de Santiago de Cuba para comprobar qué alimentos callejeros ofrecían la mejor relación entre precio, sabor y cantidad.

El experimento importa más allá de la curiosidad gastronómica. En un país donde muchas personas deben calcular cuidadosamente cada gasto, la comida callejera continúa siendo una alternativa para resolver rápido. Sin embargo, el video muestra que un precio bajo no siempre garantiza calidad, frescura o una porción capaz de justificar el dinero invertido.

Qué se puede comprar con 650 pesos en Santiago de Cuba

El recorrido comenzó en la calle Enramadas, una de las zonas más transitadas de la ciudad y un punto habitual para encontrar pequeños negocios privados y vendedores ambulantes.

Cada participante recibió el mismo presupuesto y debía comprar distintos productos sin superar el límite. Las comidas fueron evaluadas con tres posibles calificaciones: recomendada, aceptable para resolver o descartada para una próxima compra.

Durante el video, los creadores señalaron que percibían menos variedad y calidad que en años anteriores. También relacionaron la dificultad para encontrar bebidas frías con los problemas eléctricos, aunque esa apreciación corresponde a su experiencia personal durante el recorrido y no a una medición independiente.

Uno de los primeros productos fue un guarapo de 100 pesos. El envase tuvo un costo adicional de 50 pesos. La bebida recibió una evaluación favorable por su sabor, pero los participantes lamentaron que no estuviera fría, especialmente bajo el calor santiaguero.

El grupo también compró maní, churros, dulces de crema, turrones, pizza, rositas de maíz y otras elaboraciones artesanales.

El churro y la piña colada quedaron entre los peores

El churro recibió una de las calificaciones más negativas. Los participantes afirmaron que tenía un sabor rancio y compararon su tamaño y calidad con los que recordaban de años anteriores, cuando, según relataron, podían comprarse por cinco pesos.

Los dulces de crema obtuvieron opiniones más favorables, aunque uno de los participantes los consideró demasiado azucarados. Un turrón vendido por 80 pesos también fue bien recibido porque, de acuerdo con la valoración ofrecida frente a cámara, no resultaba excesivamente empalagoso.

La pizza terminó entre las opciones recomendadas, pese a que en un primer establecimiento no estaba disponible la variante económica anunciada por 120 pesos.

La mayor decepción fue una bebida vendida como piña colada por 150 pesos cerca del malecón santiaguero. Los participantes consideraron que su sabor se parecía al de una bebida preparada con polvo y cuestionaron que tuviera los ingredientes que normalmente asociaban con una piña colada.

Estas opiniones describen únicamente la experiencia de los protagonistas. El video no incluye información sobre la receta utilizada ni un análisis que permita determinar con certeza cuáles eran sus ingredientes.

También probaron un rayado de fresa por 80 pesos. La bebida recibió una valoración intermedia: no destacó por su sabor, pero estaba fría y, según dijeron, cumplía la función de refrescar.

El maní fue la mejor comida callejera del recorrido

Al concluir el reto, los tres participantes coincidieron en que el maní vendido en cucuruchos había sido la compra más recomendable.

Lo calificaron como económico, sabroso, fácil de encontrar y representativo de las calles cubanas. La pizza también quedó entre los productos favoritos, mientras que la piña colada y el churro concentraron las críticas más severas.

Después de consumir diferentes alimentos durante varias horas, algunos integrantes comentaron que sentían molestias estomacales. No atribuyeron esos síntomas a un producto específico ni afirmaron que se tratara de una intoxicación. Consideraron que podían estar relacionados con la mezcla de comidas o con la cantidad de maní consumida.

El recorrido de LuisiStories ofrece una mirada cotidiana a la comida callejera barata en Santiago de Cuba. Con 650 pesos todavía es posible probar varios productos, pero elegir bien resulta esencial: cuando cada billete cuenta, una compra decepcionante no representa solo un mal sabor, sino dinero que difícilmente puede recuperarse.

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