Más de diez días entre apagones interminables y tuberías secas. Esa es la realidad que denuncia una vecina del Mirador del Diezmero, en San Miguel del Padrón, donde la desesperación ya llegó a niveles extremos.
Bertha Mariela Sablón Roque, residente del Callejón Otero, realizó una transmisión en vivo por Facebook para exponer el abandono que sufren varias comunidades de esa zona de La Habana.
Según relató, el circuito eléctrico que alimenta la turbina encargada de llevar agua al Diezmero, San Francisco y parte de San Miguel del Padrón permanece prácticamente fuera de servicio.
⚡ Los vecinos estarían soportando apagones de 24, 26 y hasta 28 horas consecutivas, para después recibir apenas 20 o 30 minutos de electricidad.
Ese tiempo no alcanza ni para mover los motores que impulsan el agua hacia las viviendas.
Sablón explicó que los trabajadores de Aguas de La Habana acuden a abrir las válvulas, pero el líquido no puede avanzar porque las turbinas permanecen detenidas por falta de corriente y combustible.
“Abren la válvula y quitan la luz. Sin petróleo para arrancar los motores, ¿cómo van a empujar el agua?”, cuestionó durante la transmisión.
💧 La situación ha obligado a muchas familias a buscar alternativas desesperadas.
Algunos vecinos estarían intentando abrir pozos artesanales. Otros, según denunció la mujer, habrían recurrido incluso al agua de fosas sépticas.
“Hay personas tomando agua de fosa. Es terrible y asqueroso lo que estamos pasando”, afirmó.
Horas después, Bertha publicó un segundo video durante la noche. La única respuesta recibida tras hacerse pública su denuncia habría sido el envío de una sola pipa de agua para toda la zona de Cayotero.
La cantidad fue tan insuficiente que terminó provocando discusiones entre residentes que intentaban conseguir al menos un cubo.
🪣 Después de tantos días sin suministro, un cubo no alcanza para beber, cocinar, bañarse y limpiar.
Otros habitantes respaldaron públicamente la denuncia. Una vecina aseguró que San Miguel del Padrón permanece sin agua desde el 12 de julio y cuestionó que el circuito H-443 aparezca oficialmente como energizado cuando en la práctica la comunidad continúa a oscuras.
Otro residente del Mirador del Diezmero afirmó llevar más de dos meses sin recibir agua, mientras en la Calzada de San Miguel existen salideros que desperdician el líquido antes de que llegue a las zonas más elevadas.
Sablón también acusó a las autoridades de priorizar otros sectores y desviar electricidad hacia zonas donde funcionan negocios privados, mientras la turbina que abastece a miles de personas sigue paralizada.
📞 Sus llamadas a funcionarios municipales y representantes del Partido Comunista, aseguró, no han recibido respuesta.
La denuncia ocurre en medio de una crisis energética e hídrica que golpea con especial dureza a La Habana. Los apagones no solo dejan hogares a oscuras: también paralizan bombas, hospitales, cocinas y redes de distribución de agua.
Bertha terminó su transmisión con un reclamo desesperado: “Basta ya. Suelten el circuito de la turbina. El agua es una necesidad básica e indispensable”.
Y añadió una frase que resume el nivel de abandono: “Estoy enferma y no tengo ni siquiera para lavarme”.
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