HÉCTOR VILLAR EN MEDIO DE LA POLÉMICA TRAS PARTICIPAR DE LA FINAL DEL MUNDIAL LUEGO QUE EE.UU. LE NEGARA LA VISA HACE UNAS SEMANAS
Cinco semanas después de que Estados Unidos le negara la entrada, el periodista de la televisión estatal cubana Héctor Villar apareció tranquilamente en las gradas del MetLife Stadium, disfrutando de la final del Mundial 2026 entre España y Argentina.
Sí, como lo lees.
El conductor de La Jugada Perfecta publicó videos desde Nueva Jersey, celebrando el ambiente del estadio y vistiendo la camiseta española.
🎥 “Aquí estamos. La copa es nuestra”, expresó Villar antes del partido, pronosticando una victoria de España.
Y acertó.
🇪🇸 España derrotó 1-0 a Argentina en tiempo extra, gracias a un gol de Ferran Torres en el minuto 106, y conquistó su segunda Copa del Mundo.
Pero más allá del resultado deportivo, la presencia de Villar dejó una pregunta enorme flotando sobre el estadio:
👉 ¿Cómo logró entrar a Estados Unidos después de haber sido rechazado por las autoridades migratorias apenas cinco semanas antes?
El pasado 13 de junio, el periodista oficialista fue inadmitido cuando viajaba para cubrir el torneo y tuvo que regresar en el mismo vuelo en el que había llegado. Hasta el momento no se han divulgado oficialmente las razones de aquella decisión.
Ahora reapareció nada menos que en el partido más importante, exclusivo y costoso del Mundial.
💰 Los precios para asistir a la final alcanzaron cifras prácticamente inaccesibles para cualquier trabajador común. FIFA llegó a ofrecer asientos de categoría superior entre 19,995 y 32,970 dólares, mientras otras entradas oficiales rondaban los 7,380 dólares. En el mercado de reventa, algunas ofertas llegaron a cantidades completamente desorbitadas.
Mientras tanto, en Cuba, el salario de miles de trabajadores no alcanza para garantizar comida durante todo el mes.
⚫ Ahí está el contraste que indigna.
Un periodista de la televisión controlada por el régimen viaja, compra vehículos, aparece en Madrid y termina disfrutando una final mundialista en Nueva Jersey, mientras millones de cubanos sobreviven entre apagones, escasez, salarios miserables y televisores que se apagan junto con el Sistema Eléctrico Nacional.
No se ha demostrado quién pagó su viaje, cuánto costó su entrada ni bajo qué circunstancias pudo ingresar finalmente al país. Pero preguntar no es difamar. Preguntar es hacer periodismo.
🔥 ¿Entró con una nueva autorización?
🔥 ¿Viajó como turista o como representante de la televisión estatal?
🔥 ¿Quién financió su presencia en una de las finales más caras de la historia?
Hasta ahora, silencio.
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