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Cuba Bajo Lupa

PROTESTAS Y CACEROLAZOS BAJO FUERTE PRESECIA POLICIAL SACUDEN LA HABANA VIEJA TRAS NUEVO COLAPSO ELÉCTRICO

Vecinos de varios municipios de La Habana salieron a las calles durante la noche del martes para reclamar electricidad, agua y respuestas oficiales, en una jornada marcada por cacerolazos, concentraciones frente a instituciones estatales y denuncias de detenciones en La Habana Vieja.

Las manifestaciones ocurrieron después de dos desconexiones nacionales del Sistema Electroenergético Nacional en menos de 24 horas, un nuevo episodio que dejó expuesta la fragilidad de una red afectada por la escasez de combustible, el deterioro de la infraestructura y la falta de capacidad suficiente para cubrir la demanda.

DETENCIONES Y TENSIÓN EN LA HABANA VIEJA

CubaNet informó que presenció una fuerte movilización policial en la intersección de Egido y Gloria, donde residentes golpearon cazuelas y gritaron “Libertad” mientras varios participantes eran detenidos.

Videos difundidos por el medio muestran discusiones entre residentes y agentes policiales, a quienes algunas personas llamaron “abusadores”. Al tratarse de imágenes y testimonios publicados por un medio independiente, estas permiten documentar la existencia de la protesta, aunque no establecen por sí solas el número total de detenidos ni su situación posterior.

También circularon reportes de reclamos en El Soterrado, Belén, la calle Inquisidor y Obispo. En varios de esos puntos, los vecinos dijeron llevar días sin electricidad o haber sufrido nuevas interrupciones poco después de una restitución temporal.

EL CERRO: LA PROTESTA LLEGÓ HASTA UNA SEDE DEL PCC

En el municipio del Cerro, residentes se concentraron frente a la sede municipal del Partido Comunista de Cuba después de varios días sin electricidad y agua.

Una grabación difundida por el activista Saúl Manuel sostuvo que la corriente regresó pocos minutos después de comenzar el cacerolazo, mientras el suministro de agua continuaba interrumpido. Esa secuencia no ha sido verificada de manera independiente por CubaBajoLupa.

El hecho resulta significativo porque la concentración no se produjo únicamente en una calle residencial, sino frente a una institución política. El reclamo, aunque motivado por servicios básicos, colocó directamente la responsabilidad ante una estructura local del poder estatal.

MARIANAO Y LA LISA RECHAZAN LAS EXPLICACIONES OFICIALES

En Marianao, decenas de personas se reunieron cerca de instalaciones del Poder Popular y corearon “No queremos muela”, una expresión utilizada para rechazar discursos o explicaciones que no se traducen en soluciones concretas.

Los participantes denunciaron varios días sin corriente ni agua potable. La concentración ocurrió en plena oscuridad y, según el material disponible, reunió a numerosos residentes en la vía pública.

En La Lisa también se divulgaron imágenes de vecinos golpeando cazuelas durante la noche. Uno de los videos fue publicado por el periodista independiente Yosmany Mayeta, quien vinculó la protesta con la duración de los apagones y el deterioro de los servicios esenciales.

Hasta el momento no existe un balance oficial sobre el número total de protestas, arrestos o despliegues policiales registrados durante la noche.

UNA CRISIS ELÉCTRICA QUE SE AGRAVA

El episodio llegó después de un julio especialmente crítico. El SEN sufrió tres desconexiones totales en apenas ocho días y llegó a operar con déficits nocturnos superiores a 2.000 megavatios, una diferencia que obliga a retirar del servicio a amplias zonas del país.

En agosto, la red volvió a caer dos veces en menos de un día. Reuters señaló que la repetición de los colapsos evidencia la vulnerabilidad de un sistema golpeado por la falta de combustible, centrales envejecidas y años de inversión insuficiente.

Los cacerolazos se han convertido en una de las formas más visibles de protesta espontánea en Cuba. A diferencia de una convocatoria organizada, suelen comenzar cuando los vecinos salen simultáneamente de sus viviendas tras horas o días sin servicios.

El contexto ayuda a explicar por qué una reclamación por electricidad puede transformarse rápidamente en consignas políticas. Cuando al apagón se suman la falta de agua, alimentos, gas y transporte, la protesta deja de girar alrededor de una sola avería y pasa a expresar un malestar acumulado.

El Observatorio Cubano de Conflictos sostiene que sus registros incluyen tanto protestas presenciales como denuncias, publicaciones en redes y otras formas de expresión cívica. Esa metodología debe tenerse en cuenta al interpretar sus cifras, pues no todos los casos documentados corresponden a manifestaciones en la vía pública.

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