DENUNCIAN ROBO EN EL BAR EFE DE SANDRO CASTRO EN LA HABANA DURANTE ULTIMO APAGÓN MASIVO EN CUBA
Un presunto robo fue reportado durante la noche del martes 4 de agosto en el Bar EFE, establecimiento vinculado a Sandro Castro y situado en El Vedado habanero. Según una denuncia difundida por la página La Tijera, los responsables habrían aprovechado un apagón para entrar al local y sustraer bebidas alcohólicas, cigarros y habanos.
La información procede por ahora de una fuente no identificada citada por esa plataforma. No existe confirmación pública de la Policía Nacional Revolucionaria, de los administradores del establecimiento ni del propio Sandro Castro, por lo que el incidente debe presentarse como una denuncia pendiente de verificación.
CÓMO HABRÍAN ENTRADO AL ESTABLECIMIENTO
De acuerdo con el reporte, los presuntos responsables accedieron mediante una puerta lateral que comunica el negocio con el edificio donde se encuentra instalado.
La publicación sostiene que fueron sustraídas las botellas de bebidas alcohólicas de mayor valor, además de cajas de cigarros y habanos destinadas a la venta. Sin embargo, no precisó la cantidad de mercancía desaparecida, el valor económico de las pérdidas ni cuántas personas habrían participado.
Tampoco se conoce si las cámaras de seguridad registraron el supuesto robo, si el local disponía de vigilancia privada o si tenía algún sistema eléctrico de respaldo funcionando en el momento del incidente.
La Tijera aseguró además que Sandro Castro acudió posteriormente al establecimiento acompañado por varias personas y que parte de la mercancía restante fue retirada. CubaBajoLupa no ha podido corroborar independientemente esa versión.
NO EXISTE INFORMACIÓN POLICIAL SOBRE EL CASO
Hasta el momento no se ha divulgado un reporte oficial que confirme la presentación de una denuncia, la apertura de una investigación o la identificación de sospechosos.
La ausencia de información pública impide establecer si se trató de un robo con fuerza, si hubo daños en el establecimiento o si existía alguna persona dentro del negocio cuando se produjo la presunta entrada.
También se desconoce si los administradores del Bar EFE han elaborado un inventario de las pérdidas o si el supuesto incidente afectará sus próximas fechas de funcionamiento.
UN NEGOCIO AFECTADO POR LA CRISIS ENERGÉTICA
El reporte aparece después de que el propio Sandro Castro reconociera públicamente que el Bar EFE atravesaba dificultades operativas.
A comienzos de junio aseguró que el establecimiento llevaba cerca de dos semanas cerrado y atribuyó la situación a los problemas energéticos y económicos del país. Posteriormente aclaró que el negocio no había desaparecido definitivamente, pero que funcionaba aproximadamente un día por semana debido a los apagones y otras limitaciones.
El contexto resulta significativo: la misma crisis eléctrica que habría reducido la actividad del establecimiento aparece ahora vinculada, según la denuncia, con las circunstancias que facilitaron el presunto robo.
Cuba sufrió además dos apagones nacionales en menos de 24 horas al comenzar agosto, dentro de una cadena de colapsos que ha profundizado la inseguridad y las dificultades operativas en hogares y negocios.
LAS POLÉMICAS ALREDEDOR DEL BAR EFE
Sandro Castro ha reconocido públicamente su relación con el Bar EFE y afirmó en una entrevista que la inversión realizada en el local fue de aproximadamente 50.000 dólares. También rechazó versiones que lo presentan como propietario de múltiples discotecas en La Habana.
El establecimiento recibió amplia atención en diciembre de 2024, cuando acogió la celebración de cumpleaños de Castro. La entrada fue promocionada en 1.000 pesos cubanos y el consumo mínimo por mesa en 15.000 CUP, cifras que generaron críticas por el contraste con los apagones y las carencias existentes en la isla.
Ese contexto explica la repercusión del nuevo reporte. No se trata únicamente de un supuesto delito contra un negocio privado, sino de un establecimiento convertido en símbolo de las diferencias económicas y del acceso desigual a recursos dentro de Cuba.
No obstante, esa dimensión política y social no sustituye la necesidad de verificar el hecho concreto. Sin una denuncia policial, imágenes del acceso forzado, inventarios o declaraciones directas, no puede darse por probado que el robo ocurrió exactamente como fue narrado.
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