“ME TIENEN AGOTADA, PERO NO ME VAN A CALLAR”: ANA SOFÍA BENÍTEZ DENUNCIA NUEVA PRESIÓN DE LAS AUTORIDADES CUBANAS
La creadora de contenido cubana Ana Sofía Benítez Silvente, conocida en redes sociales como Anna Bensi, denunció una nueva escalada de presión tras la reactivación del proceso que mantienen las autoridades contra ella y su madre, Caridad “Kari” Silvente. A sus 21 años, asegura sentirse agotada por meses de citaciones, interrogatorios y amenazas, pero insiste en que continuará expresándose públicamente.
“De alguna forma realmente me tienen agotada, pero no me van a callar”, afirmó Benítez en declaraciones a CubaNet. Su mensaje llega mientras continúa abierto un expediente relacionado con un incidente ocurrido después de que agentes acudieran a su vivienda y ambas difundieran lo sucedido en redes sociales.
El proceso contra Ana Sofía Benítez y su madre
El caso tiene antecedentes que se remontan a marzo de 2026. Según CubaNet, Benítez y su madre fueron investigadas después de publicar imágenes relacionadas con un agente policial que había acudido a entregar una citación.
La Fiscalía archivó posteriormente el expediente el 13 de abril, al considerar que el supuesto delito requería una querella de la persona presuntamente afectada para continuar. Sin embargo, el caso podía reabrirse si el agente acudía formalmente ante los tribunales. Según la versión divulgada por Benítez, eso fue precisamente lo que ocurrió.
La joven sostiene que detrás de la sucesión de actuaciones existe una intención de intimidarla por el contenido que publica. “Es para que me calle”, afirmó en su nueva entrevista.
Se trata de la interpretación de Benítez sobre las actuaciones de las autoridades y no de una motivación reconocida oficialmente por estas.
“No entiendo cómo se ha creado un plan de represión para una mujer de 21 años”
Uno de los puntos cuestionados por la joven es la alegación de que un agente habría recibido amenazas después de comentarios realizados por terceras personas en Facebook.
Benítez contrapone esa situación con las amenazas que, según afirma, recibe ella habitualmente en las redes sociales y considera que existe un tratamiento desigual.
“No entiendo cómo la dictadura se ha creado un plan de represión para una mujer de 21 años”, declaró.
La joven insiste en que no dirige ninguna organización ni utiliza sus plataformas para llamar a actos violentos o a una rebelión, sino para contar sus experiencias y opinar sobre la situación económica, política y social que observa en Cuba.
Ese argumento ya había aparecido después de un interrogatorio anterior. En julio, tras permanecer alrededor de 12 horas retenida en una unidad policial, Benítez aseguró que agentes la acusaron de incitar al desorden público y le advirtieron sobre posibles consecuencias penales. Ella rechazó haber cometido delitos de incitación.
Su madre teme que termine en prisión
La presión no afecta únicamente a Benítez.
Su madre, Caridad “Kari” Silvente, también está incluida en el proceso y expresó a CubaNet su preocupación por las consecuencias que podría enfrentar su hija.
“No voy a soportar que mi hija vaya a una cárcel injustamente […] por hablar, por expresar algo que todo el mundo sabe y no todos se atreven a decir”, afirmó.
Su temor ocurre después de varios meses en los que Benítez ha denunciado interrogatorios, vigilancia, restricciones y advertencias relacionadas con sus publicaciones. CubaNet también ha reportado anteriormente denuncias de cortes de comunicaciones y presiones laborales atribuidas por la joven a la Seguridad del Estado.
Una joven convertida en una voz incómoda desde las redes
Benítez comenzó a ganar notoriedad por publicaciones en las que aborda desde su experiencia problemas cotidianos de Cuba, entre ellos salarios insuficientes, escasez y dificultades económicas.
Antes de convertirse en una figura reconocida del activismo digital, se graduó como técnico superior en prótesis estomatológicas. Según relató anteriormente, comenzó a publicar contenidos políticos después de enfrentar dificultades relacionadas con la entrega de su título y las condiciones económicas del empleo estatal que le correspondía.
Durante 2026, su nombre ha aparecido además vinculado a varias citaciones e interrogatorios. En julio permaneció durante horas en una estación de la Policía Nacional Revolucionaria y aseguró posteriormente que el mensaje que recibió podía resumirse en una exigencia: dejar de publicar ese tipo de contenido.
Ahora, frente a un proceso que vuelve a amenazar con consecuencias judiciales para ella y su madre, Benítez asegura que la presión está provocándole desgaste e incluso busca hacerla considerar la salida del país.
Pero, al menos públicamente, sostiene que no piensa abandonar su voz: “Me tienen agotada, pero no me van a callar”.
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