Ir al contenido principal

Cuba Bajo Lupa

MARCO RUBIO TRAS NUEVAS SANCIONES A CUBA: “TRUMP Y YO MANTENEMOS FIRME NUESTRO COMPROMISO DE QUE CUBA SERÁ LIBRE”

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, endureció este jueves 3 de septiembre el mensaje político de Washington hacia La Habana después de una nueva ronda de sanciones contra un miembro de la familia Castro y cinco entidades vinculadas a sectores estratégicos de la economía cubana.

Rubio sostuvo en una publicación atribuida a su cuenta en X que tanto él como el presidente Donald Trump mantienen un compromiso firme con una futura “Cuba libre”. La declaración acompaña una ofensiva financiera que alcanzó a Fidel Ernesto Castro Calis, nieto de Raúl Castro, así como al Banco Exterior de Cuba y cuatro empresas estatales vinculadas con energía, petróleo, níquel y otros recursos. El Departamento de Estado confirmó oficialmente las seis nuevas designaciones.

MARCO RUBIO VUELVE A COLOCAR “CUBA SERÁ LIBRE” EN EL CENTRO DEL MENSAJE

Según las declaraciones difundidas, Rubio acusó a las élites gobernantes cubanas de controlar recursos económicos mientras la población enfrenta escasez y dificultades cotidianas.

“Las élites del régimen comunista de Cuba presiden un Estado fallido donde los cubanos de a pie pasan hambre, mientras la familia Castro y otros allegados se enriquecen mediante la evasión de sanciones y otros esquemas ilícitos”, escribió el secretario de Estado, de acuerdo con el material proporcionado.

Esas acusaciones representan la posición política de la Administración estadounidense. No todas las afirmaciones sobre supuestas operaciones ilícitas mencionadas en el mensaje corresponden a hechos establecidos mediante procesos judiciales públicos.

El cierre fue todavía más directo: “El presidente Trump y yo somos inquebrantables en nuestro compromiso de que Cuba será libre”.

Aunque esa formulación concreta procede de la publicación atribuida a Rubio, el comunicado oficial del Departamento de Estado utiliza un lenguaje muy similar y afirma que las nuevas sanciones reflejan la “visión inquebrantable” de Trump de una Cuba libre.

LAS NUEVAS SANCIONES A CUBA ALCANZAN A OTRO MIEMBRO DE LA FAMILIA CASTRO

La medida más simbólica es la inclusión de Fidel Ernesto Castro Calis, nacido en 1995 e hijo de Alejandro Castro Espín.

La Oficina de Control de Activos Extranjeros, OFAC, lo incorporó a la lista de Nacionales Especialmente Designados bajo la Orden Ejecutiva 14404. El registro estadounidense lo identifica como familiar adulto de Alejandro Castro Espín, quien ya había sido sancionado previamente.

También fueron designados el Banco Exterior de Cuba y cuatro empresas estatales: Comercial CUPET S.A., Nicarotec, Abapet y Cexni, relacionadas con actividades petroleras, suministros industriales y las industrias del níquel y el cobalto.

QUÉ BUSCA WASHINGTON CON ESTA NUEVA OFENSIVA

El Departamento de Estado afirma que las sanciones pretenden dificultar el acceso del Gobierno cubano a redes financieras, recursos naturales y fuentes de ingresos que, según Washington, sirven para sostener sus estructuras de poder.

En términos prácticos, los bienes e intereses de las personas y entidades designadas que queden bajo jurisdicción estadounidense son bloqueados y, salvo autorización específica, las personas y empresas estadounidenses no pueden realizar transacciones con ellas.

La estrategia forma parte de la Orden Ejecutiva 14404, firmada por Trump el 1 de mayo, que amplió las herramientas disponibles para sancionar a personas y entidades relacionadas con los sectores de seguridad, energía, minería, defensa y servicios financieros de Cuba. OFAC mantiene esa orden como uno de los pilares actuales del programa estadounidense de sanciones contra la isla.

UNA DECLARACIÓN CON UN MENSAJE POLÍTICO MÁS AMPLIO

La importancia de las palabras de Rubio va más allá de Fidel Ernesto Castro Calis o de las empresas sancionadas.

El jefe de la diplomacia estadounidense está vinculando explícitamente las medidas económicas con el objetivo político declarado de una transición hacia una Cuba libre, una formulación históricamente asociada a la política estadounidense de presión contra el sistema cubano.

Para La Habana, las sanciones estadounidenses forman parte de una política de asfixia económica que agrava la crisis de la isla. Para Washington, en cambio, las restricciones buscan afectar a las estructuras estatales y dirigentes que considera responsables de represión y del control económico.

Ese choque de interpretaciones seguirá marcando la relación bilateral. Lo nuevo este jueves es la contundencia del mensaje: después de ampliar nuevamente las sanciones, Rubio dejó claro que la Administración Trump no presenta esta ronda como una medida aislada, sino como parte de una estrategia política de mayor alcance.

SIGUENOS EN NUESTRAS REDES SOCIALES

Cuba Bajo Lupa
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.