LA SOLIDARIDAD HIZO LO QUE EL SISTEMA NO HIZO: JOVEN DE LAS TUNAS RECIBE UNA CASA NUEVA TRAS VIVIR EN EL ABANDONO
El activista Noly Blak había dado a conocer el caso de un joven de Las Tunas que sobrevivió a una descarga de 33,000 voltios mientras cumplía el Servicio Militar y que, junto a su madre y su hermana, vivía en una humilde casa de madera prácticamente en ruinas.
La respuesta fue rápida y profundamente humana.
❤️ Cientos de personas dentro y fuera de Cuba comenzaron a colaborar con la campaña impulsada por el activista.
Y en cuestión de días ocurrió lo que parecía imposible.
Se compró una casa de mampostería para la familia.
Pero la ayuda no se quedó ahí.
Vecinos, grupos solidarios y personas vinculadas a la iniciativa limpiaron, pintaron y acondicionaron completamente la vivienda.
🏠 El nuevo hogar fue equipado con muebles, electrodomésticos, utensilios de cocina, alimentos y otros artículos necesarios para que la familia pudiera comenzar una etapa distinta, lejos de la precariedad en la que había vivido hasta ahora.
Cuando todo estuvo preparado, Noly fue a buscar al joven, a su madre y a su hermana para llevarlos hasta la nueva casa.
La despedida de la vivienda anterior estuvo cargada de emoción.
Vecinos de la comunidad acompañaron a la familia y compartieron la alegría de verlos dejar atrás una estructura que, según el relato, estaba prácticamente al borde del derrumbe.
💔 Pero quizás lo más fuerte de esta historia es que la solidaridad no terminó con las llaves de una casa.
Tras la compra y el acondicionamiento de la vivienda, Noly entregó al joven y a su madre más de 300,000 pesos en efectivo, además de un millón de pesos depositados en una cuenta bancaria para ayudarlos a enfrentar el futuro con mayor tranquilidad.
Todo salió de las donaciones de personas que decidieron aportar, muchas de ellas sin conocer personalmente a la familia.
Y ahí está la lección.
Mientras durante años esa familia permaneció atrapada en la precariedad, la ayuda ciudadana logró cambiar su realidad en cuestión de días.
No fue un discurso.
No fue una promesa.
No fue una reunión llena de consignas.
Fue gente poniendo dinero, trabajo y tiempo para que una madre y sus hijos pudieran vivir con dignidad.
🇨🇺 El joven, su madre y su hermana agradecieron emocionados a todos los que hicieron posible el cambio.
Y es difícil encontrar mejor cierre para esta historia.
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