EL HOSPITAL ABANDONADO DE GUANITO: DE SANATORIO DE 1,4 MILLONES DE PESOS A RUINA EN PINAR DEL RÍO
En el kilómetro 18 de la carretera a Luis Lazo, en Pinar del Río, permanece uno de esos edificios cuya apariencia actual apenas permite imaginar lo que alguna vez representó. El antiguo Hospital de Guanito, inaugurado en 1948 como Sanatorio Antituberculoso Pilar San Martín, pasó de ser una instalación sanitaria equipada con tecnología avanzada para su época a convertirse décadas después en una enorme estructura abandonada.
Su historia mezcla medicina, arquitectura, transformaciones sociales y leyendas populares. Pero detrás de los relatos sobre fantasmas existe una historia documentada mucho más interesante: el inmueble nació para combatir la tuberculosis, posteriormente funcionó como hogar de ancianos y hospital psiquiátrico y terminó clausurado durante la crisis de los años 90.
UN SANATORIO DE 1,4 MILLONES DE PESOS INAUGURADO EN 1948
El Hospital Antituberculoso Pilar San Martín abrió oficialmente el 27 de mayo de 1948, durante el Gobierno de Ramón Grau San Martín. Fue bautizado con el nombre de la madre del entonces presidente y construido en Guanito, a 261 metros sobre el nivel del mar.
Una investigación publicada en 2024 en la revista Filosofía, Historia y Salud cifra el costo de construcción en 1,4 millones de pesos, con una capacidad inicial de 69 camas. El edificio original tenía dos plantas, estructura monolítica de mampostería y pisos de terrazo.
En su planta baja funcionaban servicios generales y consultas externas, además de áreas de electrocardiograma, fisioterapia, rayos X y fluoroscopía. En la planta superior estaban la galería de curación, salones de cirugía y habitaciones para los pacientes.
La ubicación apartada no era casual. El aislamiento y las condiciones ambientales eran considerados apropiados en una época en la que la tuberculosis constituía una seria amenaza sanitaria.
GUANITO CRECIÓ Y LLEGÓ A 150 CAMAS
A mediados de la década de 1950 se añadió una tercera planta y la capacidad del sanatorio aumentó hasta 150 pacientes, según la investigación histórica consultada.
Aquí existe un detalle importante: algunas publicaciones en redes sociales aseguran que el centro llegó a tener 400 camas, pero CubaBajoLupa no encontró documentación suficientemente sólida para respaldar esa cifra. Las fuentes históricas localizadas sí coinciden en una ampliación desde las 69 camas originales hasta aproximadamente 150.
Esa diferencia es relevante porque alrededor de Guanito circulan numerosos datos mezclados con memoria oral, versiones familiares y leyendas acumuladas durante décadas.
DE LA TUBERCULOSIS AL HOSPITAL PSIQUIÁTRICO
Con la disminución de los casos de tuberculosis, el edificio perdió progresivamente su función original.
La documentación histórica señala que en 1960 fue convertido en hogar de ancianos y posteriormente, alrededor de 1970, pasó a funcionar como hospital psiquiátrico.
Durante esa etapa, la institución también tenía importancia para los habitantes de las comunidades cercanas. Testimonios y reportes posteriores señalan que sus consultas externas permitían acceder a determinados servicios médicos sin necesidad de trasladarse hasta la ciudad de Pinar del Río.
Pero la ubicación que décadas antes había sido considerada una ventaja terminó convirtiéndose en un problema. El transporte del personal, las dificultades de abastecimiento y los problemas con el suministro de agua complicaban cada vez más su funcionamiento.
EL ABANDONO DURANTE EL PERÍODO ESPECIAL
El hospital terminó cerrando durante la década de 1990. Los pacientes fueron trasladados y el Ministerio de Salud Pública retiró equipamiento y otros recursos de la instalación. Desde entonces, el edificio quedó expuesto al deterioro, el vandalismo y décadas sin una recuperación integral.
Reportajes publicados años después mostraron que algunas familias vulnerables y personas damnificadas por ciclones llegaron a utilizar partes de la estructura como refugio improvisado.
Y ahí aparece el contraste más fuerte de Guanito: un inmueble concebido con consultas, quirófanos, equipos de rayos X y decenas de camas terminó convertido en un enorme cascarón en medio de las montañas.
FANTASMAS, LEYENDAS Y UNA REALIDAD MÁS DURA
El aislamiento, los pasillos vacíos y décadas de abandono alimentaron las historias de apariciones, voces y antiguos pacientes recorriendo el edificio.
Esas historias forman parte del imaginario local, pero no existe evidencia que permita tratarlas como algo diferente a leyendas populares. De hecho, residentes de la zona entrevistados en reportajes anteriores han restado importancia a esas historias.
La historia verdaderamente extraordinaria de Guanito no necesita fantasmas.
Está en el contraste entre lo que fue y lo que queda: un hospital construido en 1948 con una inversión documentada de 1,4 millones de pesos, equipado con servicios médicos avanzados para su época, transformado varias veces durante su historia y finalmente abandonado hasta convertirse en una de las ruinas sanitarias más singulares de Pinar del Río.
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