EL GUARDAESPALDAS QUE SABÍA DEMASIADO: EL MISTERIOSO FINAL DEL HOMBRE QUE PROTEGIÓ POR DÉCADAS A FIDEL CASTRO
Durante décadas, José Castro Delgado estuvo a pocos metros de Fidel Castro en algunos de los momentos más delicados de su vida pública. General de brigada de la reserva y jefe de la escolta del dirigente cubano dentro de la Dirección de Seguridad Personal, formó parte de uno de los círculos más cerrados del poder en Cuba.
Su muerte en La Habana, en octubre de 2023, a los 86 años, fue confirmada por el Ministerio del Interior, que destacó sus 49 años de servicio en el MININT y su trayectoria dentro de la seguridad del Estado.
Pero detrás de la versión oficial existe otra historia mucho más incómoda: testimonios de antiguos integrantes de la escolta aseguran que Castro Delgado habría terminado apartado después de la famosa caída de Fidel Castro en Santa Clara en 2004 y que sus últimos años estuvieron lejos del poder que una vez conoció.
EL HOMBRE QUE APARECÍA ANTES QUE FIDEL
Castro Delgado llegó a convertirse en una figura reconocible para quienes observaban de cerca los movimientos del gobernante cubano.
En un amplio perfil publicado en 2006, The New Yorker identificó a José Castro Delgado como uno de los hombres responsables de la seguridad de Fidel. Su presencia alrededor de determinados actos públicos podía incluso servir como indicio de que el entonces gobernante estaba próximo a aparecer.
No era un puesto cualquiera. Quien dirigía una escolta de ese nivel tenía acceso cotidiano a desplazamientos, reuniones y circunstancias que permanecían fuera del conocimiento público. Otros testimonios procedentes del antiguo aparato de seguridad han descrito el círculo de guardaespaldas como uno de los espacios de mayor proximidad personal a Fidel Castro.
El antiguo escolta Juan Reinaldo Sánchez, por ejemplo, relató episodios en los que Castro Delgado recibía instrucciones directas relacionadas incluso con asuntos familiares sensibles del gobernante.
LA CAÍDA DE FIDEL QUE TAMBIÉN HABRÍA SACUDIDO A SU ESCOLTA
Uno de los episodios más recordados ocurrió el 20 de octubre de 2004 en Santa Clara. Después de pronunciar un discurso, Fidel Castro tropezó al bajar de una tribuna y cayó violentamente al suelo. El accidente le provocó lesiones en una rodilla y un brazo.
La caída ocurrió ante cámaras y se convirtió inmediatamente en noticia internacional. Pero detrás del accidente habría comenzado una crisis interna dentro de la seguridad personal.
Carlos Calvo, identificado como antiguo integrante de la escolta, declaró años después a CubaNet que tras aquel episodio se investigó al dispositivo encargado de proteger al gobernante y que José Castro Delgado terminó cayendo en desgracia. Según su versión, Raúl Castro habría responsabilizado duramente al equipo de seguridad por permitir que Fidel sufriera aquel accidente.
La afirmación resulta relevante, pero debe distinguirse de los hechos confirmados: el Gobierno cubano no ha publicado una explicación detallada que establezca oficialmente que la caída de Santa Clara provocó la destitución de Castro Delgado.
EL HIJO QUE TAMBIÉN HABRÍA PAGADO LAS CONSECUENCIAS
El mismo testimonio incorpora un elemento todavía más llamativo. Calvo aseguró que un hijo de José Castro Delgado trabajaba dentro de la seguridad personal, concretamente en funciones relacionadas con contrainteligencia, y que también habría sido apartado después de la crisis.
De ser correcta esa versión, el episodio habría trascendido al jefe de escolta y alcanzado directamente a su familia.
Sin embargo, CubaBajoLupa no encontró una versión oficial detallada que confirme públicamente esas circunstancias, por lo que este punto debe mantenerse como testimonio atribuido a un antiguo miembro de la escolta.
¿DE JEFE DE ESCOLTA AL OLVIDO?
La muerte de Castro Delgado abrió otra controversia. Mientras la información oficial recordó sus condecoraciones y sus décadas dentro del Ministerio del Interior, antiguos miembros de la seguridad ofrecieron una imagen muy diferente de sus últimos años.
Calvo aseguró que el general murió en un sanatorio y habló de abandono y deterioro de salud. Esa descripción contrasta notablemente con la breve nota institucional divulgada después de su fallecimiento.
No existe documentación pública suficiente para confirmar todos los detalles de ese supuesto abandono.
Pero el contraste resulta difícil de ignorar: un hombre que durante años estuvo físicamente junto al gobernante más protegido de Cuba terminó prácticamente desaparecido del escenario público.
EL HOMBRE QUE PODÍA HABER CONOCIDO DEMASIADO
Alrededor de Castro Delgado existe inevitablemente otra pregunta. ¿Qué sabía?
No hay evidencia de que dejara memorias explosivas, revelara secretos de Estado o denunciara públicamente a Fidel Castro. Pero la propia naturaleza de su trabajo lo situó en una posición excepcional.
Estuvo integrado durante décadas en un aparato diseñado precisamente para conocer dónde estaba Fidel, quién podía acercarse a él, qué riesgos existían y cómo debía reaccionar su entorno inmediato Eso convierte su silencio en una parte importante de su historia.
José Castro Delgado sobrevivió durante décadas dentro de uno de los sistemas políticos más herméticos de América Latina. Protegió al hombre alrededor del cual giraba buena parte del poder cubano y, según versiones procedentes de antiguos compañeros, terminó apartado cuando ese mismo sistema consideró que había fallado.
El MININT recordó oficialmente sus servicios. Las versiones de quienes trabajaron dentro de la escolta cuentan una historia bastante menos gloriosa. Y entre ambas permanece una zona gris que todavía deja preguntas sin respuesta.
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