DESCARRILAN 14 VAGONES DE UN TREN DE CARGA EN CAMAGÜEY Y QUEDA INTERRUMPIDA LA LÍNEA CENTRAL DEL FERROCARRIL EN CUBA
Un tren de carga descarriló en Camagüey y dejó 14 de sus 27 vagones fuera de la vía, provocando la interrupción de la Línea Central y afectando los servicios ferroviarios de pasajeros que conectan el oriente de Cuba con La Habana. El accidente ocurrió en la tarde del jueves cerca de la localidad de Piedrecita.
La Unión de Ferrocarriles de Cuba (UFC) informó que el siniestro se produjo alrededor de las 3:10 p.m. en el kilómetro 477 de la Línea Central. El convoy transportaba contenedores entre Artemisa y Holguín y estaba formado por 27 vagones, 25 de ellos cargados. Reportes que reproducen la información de la UFC señalan que no se habían informado personas lesionadas.
TREN DE CARGA DESCARRILÓ EN CAMAGÜEY: 14 VAGONES FUERA DE LA VÍA
El convoy fue identificado como Tren Extra 83, encabezado por la locomotora 52582. Según la información preliminar, 14 vagones salieron de los rieles, una afectación considerable que obligó a detener inmediatamente la circulación por uno de los principales corredores ferroviarios del país.
Las primeras evaluaciones divulgadas por Ferrocarriles indicaban que la mercancía transportada no había sufrido daños apreciables. Una brigada especializada comenzó a trabajar en el lugar para determinar el estado de las vías y organizar las operaciones necesarias para retirar los vagones y recuperar el tránsito ferroviario.
Hasta ahora no se ha divulgado la causa del descarrilamiento. Como establece el protocolo para este tipo de accidentes, fue creada una comisión investigadora encargada de determinar qué condiciones provocaron que más de la mitad de los vagones del convoy terminaran fuera de la vía.
DOS SERVICIOS DE PASAJEROS AFECTADOS
Las consecuencias fueron más allá del transporte de mercancías. La interrupción de la Línea Central obligó a detener en Camagüey al tren número 12 Santiago de Cuba-La Habana, mientras autoridades ferroviarias y provinciales organizaban la atención a sus pasajeros.
También resultó afectado el servicio Guantánamo-La Habana, que se encontraba en la estación Carrera Larga, municipio El Salvador. Ante la imposibilidad de continuar por la vía central, se decidió su regreso al punto de origen.
La afectación evidencia nuevamente la vulnerabilidad de una red en la que un incidente ocurrido en un tramo puede repercutir sobre servicios que recorren buena parte del país. La Línea Central constituye el eje ferroviario utilizado por numerosos trenes nacionales de pasajeros y carga.
OTRO DESCARRILAMIENTO EN UNA RED SOMETIDA A PRESIÓN
El accidente de Camagüey no es un episodio aislado. El 2 de junio de 2026, cinco de los 11 coches del tren Santiago de Cuba-La Habana descarrilaron cerca de Omaja, en Las Tunas. En aquel convoy viajaban alrededor de 900 personas entre pasajeros y tripulantes, sin que se reportaran fallecidos ni lesionados.
Ese accidente ocurrió igualmente sobre la Línea Central y obligó a movilizar recursos para trasladar a cientos de pasajeros y restablecer la circulación. Dos hechos de esta magnitud en pocos meses vuelven a colocar bajo atención pública la seguridad y confiabilidad del sistema ferroviario cubano.
No sería riguroso atribuir automáticamente el descarrilamiento de este jueves al deterioro de las vías o a problemas técnicos antes de conocer el resultado de la investigación. Lo que sí está confirmado es que 14 vagones terminaron fuera de los rieles y que el accidente volvió a paralizar servicios nacionales de pasajeros.
La prioridad ahora es restablecer la circulación y determinar qué ocurrió en Piedrecita. Mientras tanto, viajeros que pretendían llegar a La Habana desde Santiago de Cuba y Guantánamo vuelven a sufrir directamente las consecuencias de un accidente ferroviario en la principal vía del país.
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