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Cuba Bajo Lupa

DENUNCIAN FALTA DE CAMAS PARA RECIÉN NACIDOS EN HOSPITAL MATERNO DE CAMAGÜEY: LOS BEBÉS SON ATENDIDOS EN SILLAS

Una nueva denuncia en el Hospital Materno de Camagüey ha puesto bajo cuestionamiento las condiciones de atención a los recién nacidos en el Hospital Ginecobstétrico Universitario Provincial Ana Betancourt de Mora. El periodista independiente José Luis Tan Estrada difundió el jueves 22 de octubre imágenes de un bebé acostado sobre mantas colocadas en una silla deteriorada, una situación que atribuyó a la falta de camas disponibles.

El episodio adquiere especial relevancia porque no es la primera vez que esa institución aparece señalada por problemas de infraestructura, higiene y atención maternoinfantil. Durante 2026 se han conocido denuncias sobre embarazadas en pasillos, filtraciones de aguas residuales y presuntas irregularidades en el cuidado neonatal, incluyendo acusaciones relacionadas con fallecimientos que todavía requieren verificación independiente.

RECIÉN NACIDOS EN SILLAS: LA DENUNCIA QUE SACUDE AL HOSPITAL MATERNO DE CAMAGÜEY

Las imágenes divulgadas por Tan Estrada muestran a un recién nacido recostado sobre mantas que cubren varios asientos. Según el comunicador, la escena corresponde al área de preparto del Hospital Ana Betancourt de Mora, donde supuestamente no había suficientes camas.

La publicación, compartida bajo la etiqueta TanteandoCuba, superó las 47.000 reproducciones durante sus primeras horas, de acuerdo con el reporte de CiberCuba.

Aunque el periodista denunció que varios recién nacidos permanecían en condiciones similares, el material descrito permite identificar al menos a un bebé. No establece por sí solo cuántos menores se encontraban en esa situación ni durante cuánto tiempo.

La imagen plantea interrogantes sobre la disponibilidad de cunas, las condiciones de higiene y los procedimientos de atención a los recién nacidos.

LAS DENUNCIAS QUE SE ACUMULAN DESDE ABRIL DE 2026

Los señalamientos contra el centro sanitario no comenzaron con esta publicación.

El 29 de abril, Tan Estrada denunció que varias embarazadas permanecían en los pasillos de la Sala A, algunas sobre colchones deteriorados y sin condiciones adecuadas de privacidad y ventilación.

Durante mayo también circularon imágenes de motocicletas eléctricas estacionadas dentro de un área de cuidados perinatales, un espacio donde deben mantenerse medidas estrictas de limpieza y control sanitario.

Ese mismo mes surgieron acusaciones todavía más graves. El periodista aseguró que más de 15 bebés habían fallecido entre enero y mayo de 2026 en el hospital y vinculó esas muertes con presuntas negligencias y deficiencias higiénicas.

La denuncia incluyó referencias a filtraciones de aguas residuales procedentes de un baño del piso superior que, según los testimonios recogidos, afectaban el área neonatal.

Sin embargo, no se han presentado registros clínicos completos, resultados de investigaciones sanitarias ni informes periciales que permitan establecer que esos fallecimientos fueron causados por negligencia o contaminación hospitalaria.

La cantidad de muertes denunciadas tampoco debe confundirse con una cifra oficialmente comprobada de fallecimientos atribuibles a irregularidades médicas.

MADRES TAMBIÉN HAN DENUNCIADO PRESUNTAS DEFICIENCIAS EN LA ATENCIÓN

Los testimonios conocidos durante el año incluyen relatos de familias que cuestionan la atención recibida por sus hijos.

En junio se divulgó el caso de una madre que describió graves complicaciones sufridas por su bebé antes de fallecer. El relato despertó preocupación por los procedimientos médicos y las condiciones del centro, aunque no permite determinar por sí solo la existencia de responsabilidad profesional.

Más recientemente, el 12 de octubre, ADN Cuba informó sobre otra muerte neonatal denunciada por Tan Estrada. En ese caso se cuestionaron una inducción prolongada del parto y la demora en practicar una cesárea.

Estos episodios corresponden a denuncias distintas y requieren investigaciones individuales. Su acumulación, sin embargo, refuerza la necesidad de que las autoridades sanitarias publiquen información verificable sobre la calidad de la atención y las medidas adoptadas ante las reclamaciones.

EL DETERIORO HOSPITALARIO EN CAMAGÜEY YA HA PROVOCADO RESPUESTAS OFICIALES

Los cuestionamientos sobre las condiciones de los hospitales camagüeyanos también alcanzaron al Hospital Universitario Manuel Ascunce Domenech.

El 21 de octubre, la dirección de esa institución respondió públicamente a denuncias relacionadas con baños deteriorados, suciedad y paredes enmohecidas.

Aunque defendió la dedicación de sus trabajadores, el propio mensaje institucional reconoció deficiencias materiales en el edificio.

Se trata de un hospital diferente al Ana Betancourt de Mora, por lo que su respuesta no constituye una explicación oficial sobre el caso del recién nacido acostado en las sillas.

No obstante, ambos episodios revelan que las condiciones físicas de los centros sanitarios se han convertido en un asunto de preocupación pública que exige respuestas concretas, más allá de reconocer el esfuerzo del personal médico.

LA OPS ADVIERTE SOBRE LOS RIESGOS PARA EMBARAZADAS Y RECIÉN NACIDOS EN CUBA

El contexto nacional aumenta la gravedad de estas denuncias.

En julio de 2026, un especialista de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) explicó a Deutsche Welle que más de 33.000 embarazadas enfrentaban dificultades para acceder a servicios esenciales, como ecografías y monitorización fetal, debido a fallos de equipos, falta de repuestos y apagones prolongados.

La crisis también aparece reflejada en los indicadores oficiales de mortalidad infantil.

Cuba registró una tasa de 9,9 fallecimientos de menores de un año por cada 1.000 nacidos vivos en 2025, frente a 7,1 en 2024 y 4,9 en 2020.

Esto representa un incremento aproximado del 102 % respecto a 2020. Son cifras nacionales que no permiten atribuir los fallecimientos a un hospital determinado ni establecer una causa única.

La OPS ha advertido igualmente que las interrupciones eléctricas afectan equipos como incubadoras y sistemas de ventilación, fundamentales para la atención neonatal.

UNA IMAGEN QUE EXIGE RESPUESTAS, NO SOLO EXPLICACIONES

La imagen de un recién nacido sobre unas sillas vuelve a colocar en el centro del debate la capacidad del sistema sanitario cubano para garantizar condiciones adecuadas a madres y bebés.

Aunque las limitaciones económicas y materiales representan obstáculos importantes, también resulta necesario conocer cómo se distribuyen los recursos disponibles, qué protocolos se aplican cuando faltan camas y cuáles son las medidas de contingencia.

Hasta ahora no se ha identificado una respuesta pública verificable de la dirección del Hospital Ana Betancourt de Mora sobre este episodio específico.

La transparencia es especialmente importante cuando las denuncias involucran a recién nacidos, pacientes que dependen completamente de las condiciones de seguridad y de la atención que les proporcionan los profesionales sanitarios.

La pregunta que queda abierta es concreta: ¿qué medidas adoptarán las autoridades para garantizar que los bebés del Hospital Materno de Camagüey dispongan de espacios seguros y adecuados, incluso en medio de la crisis que atraviesa el país?

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