DEMORAS EN PASAPORTES Y CARNÉS DE IDENTIDAD EN CUBA DEJAN A CIUDADANOS CON TRÁMITES Y PLANES EN PAUSA
Las demoras en pasaportes y carnés de identidad en Cuba vuelven a generar quejas entre ciudadanos que aseguran llevar semanas e incluso meses esperando documentos indispensables para viajar, identificarse o completar otras gestiones administrativas. Un reciente testimonio procedente de Matanzas describe cómo la espera está afectando directamente los planes migratorios de una familia.
Según informó CiberCuba, un residente de esa provincia aseguró que su esposa espera desde enero por un nuevo carné de identidad, mientras él solicitó su pasaporte hace más de dos meses sin recibirlo. CubaBajoLupa no ha podido verificar de forma independiente los tiempos específicos denunciados por esta familia, pero el problema con la emisión de documentos de identidad sí tiene antecedentes reconocidos oficialmente durante 2026.
DEMORAS EN PASAPORTES Y CARNÉS DE IDENTIDAD: EL MININT RECONOCIÓ PROBLEMAS
El 25 de febrero, la Dirección de Identificación, Inmigración y Extranjería del Ministerio del Interior reconoció públicamente que Cuba no disponía de las tarjetas necesarias para confeccionar nuevos documentos de identidad.
Ante la falta de esos insumos, las autoridades mantuvieron abiertas las oficinas para recibir solicitudes, pero comenzaron a entregar Certificaciones de Identidad a quienes necesitaran acreditar quiénes eran mientras esperaban el documento definitivo. El MININT atribuyó la situación a las restricciones económicas estadounidenses y señaló que la producción se reanudaría cuando el país volviera a disponer de los materiales necesarios.
La propia nota oficial reconocía además un problema añadido: una vez llegaran los insumos habría que procesar el volumen de solicitudes acumuladas durante el período de interrupción, por lo que la normalización no necesariamente sería inmediata.
Las autoridades decidieron también mantener vigentes carnés anteriores, incluso cuando hubieran alcanzado su fecha de vencimiento, siempre que todavía permitieran identificar correctamente a su titular.
LOS PASAPORTES TIENEN OTRO PROBLEMA
En el caso de los pasaportes, hasta el momento no existe un anuncio oficial que reconozca una paralización general del servicio en todo el país. Sin embargo, los testimonios sobre esperas prolongadas contrastan con los esfuerzos oficiales anunciados este año para digitalizar y acelerar el procedimiento.
Desde el 26 de mayo, los cubanos mayores de 18 años residentes en la isla pueden solicitar el pasaporte corriente a través de la plataforma estatal Soberanía. Según el MININT, una vez aprobada la solicitud, el ciudadano debe acudir a recoger el documento después de transcurridos 30 días hábiles.
Ese plazo resulta especialmente relevante ante denuncias de personas que aseguran llevar más de dos meses esperando. No obstante, el testimonio de Matanzas no precisa en qué momento quedó aprobada formalmente la solicitud, por lo que no es posible establecer únicamente a partir de esa denuncia si se incumplió el período anunciado para la modalidad digital.
La nueva normativa migratoria publicada en mayo establece además que determinados documentos de identidad expedidos dentro del territorio nacional deben entregarse en un plazo de hasta 30 días hábiles desde su solicitud.
CUANDO UN DOCUMENTO DETIENE OTROS TRÁMITES
El problema supera la incomodidad de tener que regresar varias veces a una oficina. Un pasaporte pendiente puede impedir avanzar con viajes o determinados procedimientos migratorios, mientras que la falta del carné definitivo puede complicar otras gestiones personales.
En abril, la plataforma Soberanía ya acumulaba más de 1.200 solicitudes relacionadas con carnés de identidad, dentro de un sistema que registraba decenas de miles de gestiones administrativas de diferentes tipos.
Por eso, la frase utilizada por el residente de Matanzas —“estamos perdiendo tiempo de vida”— resume una consecuencia difícil de medir en estadísticas: detrás de cada expediente retrasado puede haber un viaje, una reunificación familiar, una oportunidad laboral o simplemente meses de incertidumbre.
La digitalización anunciada por las autoridades puede reducir colas y desplazamientos, pero no resuelve por sí sola la escasez de materiales ni garantiza que el documento físico llegue en el plazo esperado. Para quienes llevan meses esperando, el verdadero indicador no será cuántos servicios están disponibles en línea, sino cuánto tarda finalmente el documento en llegar a sus manos.
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