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Cuba Bajo Lupa

DE LUCHAR POR UN TRASPLANTE A JUGAR COMO CUALQUIER NIÑA: ASÍ LUCE HOY AMANDA LEMUS EN ESPAÑA

Amanda Lemus Ortiz, la niña cubana que recibió un trasplante de hígado en España en marzo de 2024, volvió a aparecer sonriente y activa en nuevas imágenes compartidas por la activista Yamilka Lafita, conocida en redes sociales como Lara Crofs. Las fotografías muestran a la pequeña en escenas cotidianas, jugando en una piscina de pelotas y esperando el metro.

La publicación de Lafita no se limitó a celebrar la evolución de Amanda. La activista acompañó las imágenes con un mensaje dirigido al Ministerio de Salud Pública de Cuba, recordando que la niña pudo ser operada después de salir de la isla: “Compártanla para que el Ministerio de Salud Pública de Cuba vea que sí se pudo salvar”.

AMANDA LEMUS Y UNA HISTORIA QUE MOVILIZÓ A MILES DE CUBANOS

El caso de Amanda Lemus se hizo ampliamente conocido a comienzos de 2024. La pequeña padecía atresia de las vías biliares, una enfermedad congénita caracterizada por la obstrucción progresiva de los conductos biliares y que puede causar daños graves al hígado.

Una guía clínica publicada en la Revista Cubana de Pediatría explica que la enfermedad puede provocar cirrosis hepática y que su tratamiento incluye procedimientos quirúrgicos como la portoenterostomía de Kasai y, en los casos que lo requieren, el trasplante de hígado.

Ante el deterioro de la niña y la imposibilidad de realizarle en Cuba el procedimiento que necesitaba, familiares, activistas y miembros de la diáspora impulsaron una campaña para facilitar su traslado a España.

Amanda llegó a Madrid el 3 de marzo de 2024 y fue ingresada en el Hospital Universitario La Paz. Doce días después, el 15 de marzo, recibió un trasplante hepático utilizando como donante vivo a su padre, Emmanuel Lemus.

UNA RECUPERACIÓN LARGA DESPUÉS DEL TRASPLANTE

El éxito de la operación no significó el final inmediato de los problemas médicos. La recuperación fue prolongada y requirió seguimiento hospitalario, intervenciones posteriores y vigilancia ante distintas complicaciones.

Los primeros meses después del trasplante estuvieron marcados por una evolución progresiva. En abril de 2024, Lafita informó que los análisis, ecografías y otros indicadores mostraban avances, mientras Amanda conseguía alimentarse mejor y algunos de los dispositivos médicos podían ser retirados.

En junio de ese mismo año ya se reportaba que la niña había dejado de depender de catéteres y sueros, aunque permanecía bajo seguimiento del equipo médico de La Paz.

Ese proceso ayuda a explicar el significado de las imágenes actuales. Verla esperando el metro o jugando entre pelotas de colores puede parecer una escena completamente ordinaria, pero representa un cambio enorme respecto al estado en que llegó a España.

EL MENSAJE DE LARA CROFS AL SISTEMA DE SALUD CUBANO

Lafita ha convertido cada actualización sobre Amanda en un recordatorio de las circunstancias que precedieron a su salida de Cuba. Su mensaje más reciente vuelve a colocar el foco sobre la capacidad del sistema sanitario cubano para atender casos pediátricos que requieren procedimientos altamente especializados.

El contraste adquiere mayor relevancia porque otros niños cubanos con enfermedades hepáticas graves han enfrentado posteriormente situaciones similares. En junio de 2026 se informó de la muerte de un bebé de diez meses que necesitaba un trasplante de hígado que no llegó a realizarse en Cuba.

La existencia histórica en Cuba de servicios especializados de cirugía hepatobiliar está documentada en publicaciones médicas nacionales; sin embargo, las informaciones disponibles en los últimos años apuntan a dificultades para garantizar trasplantes hepáticos pediátricos de forma efectiva a pacientes que los necesitan.

Por ello conviene distinguir dos afirmaciones diferentes: está documentado que Amanda no pudo recibir en Cuba el trasplante que necesitaba y que finalmente fue intervenida en España; afirmar cuáles fueron todas las causas institucionales, materiales o administrativas que impidieron aquella operación requeriría información oficial más detallada.

DE UNA CARRERA CONTRA EL TIEMPO A UNA VIDA COTIDIANA

La nueva imagen de Amanda tiene fuerza precisamente porque no ocurre en un hospital. No hay quirófanos, dispositivos médicos ni escenas de emergencia. Hay una niña jugando y utilizando el transporte público junto a su familia.

Para quienes siguieron su historia desde Cuba y el exilio, esa normalidad representa el resultado de una movilización que permitió sacarla del país, llevarla a Madrid y acceder al tratamiento que necesitaba.

Dos años después del trasplante, la frase utilizada por Lara Crofs resume el mensaje que intenta transmitir con esas fotografías: Amanda no es solamente el recuerdo de una emergencia médica. Es una niña cuya vida continuó después de que encontró fuera de Cuba la posibilidad de recibir el tratamiento que requería.

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