⚠️ La termoeléctrica Antonio Guiteras volvió a salir del Sistema Eléctrico Nacional este viernes a las 06:58 de la mañana. Y con ella, vuelve a caer sobre el pueblo cubano la misma pesadilla de siempre: apagones interminables, calor, comida echándose a perder y familias viviendo a oscuras.
No estamos hablando de una falla aislada. Es la salida número 17 de la Guiteras en lo que va de 2026. La mayor termoeléctrica del país había regresado apenas cuatro días antes, después de otra avería por pérdida de agua en la caldera.
La realidad es brutal: ni con la Guiteras trabajando el sistema eléctrico cubano alcanza para cubrir la demanda nacional. El 29 de junio, aun con la planta conectada, el déficit previsto para el horario pico era de 2,050 MW. Ahora, con la planta fuera, el golpe será peor.
El jueves ya se había registrado una afectación máxima de 2,081 MW a las 10 de la noche. Para este viernes se esperaba una demanda de 3,100 MW, pero la disponibilidad apenas rondaba los 1,150 MW. Eso no es un sistema eléctrico: eso es un país sobreviviendo con cables pelados y promesas quemadas. 🔥🇨🇺
En La Habana, el municipio Cerro acumuló más de 24 horas sin electricidad. En Matanzas, provincia donde está la propia Guiteras, se reportan cortes de hasta 87 horas consecutivas en julio. Ochenta y siete horas. Eso no es apagón, eso es abandono.
La causa de fondo está clara: la Guiteras tiene más de 38 años de explotación y no recibe mantenimiento capital desde 2010. Especialistas hablan de cientos de tubos por reparar y más de mil cordones de soldadura, una intervención que necesitaría al menos 180 días de parada.
Pero la respuesta oficial es la de siempre: “la situación del país no lo permite”. Mientras tanto, el pueblo sí tiene que permitirlo todo: la oscuridad, la comida perdida, los hospitales en crisis y la vida paralizada.
Cuba no se está apagando por accidente. La están dejando a oscuras a fuerza de incapacidad, abandono y mentira.
