ÓSCAR PÉREZ-OLIVA, SOBRINO NIETO DE FIDEL Y RAÚL CASTRO, NIEGA ASPIRACIONES PARA SER PRESIDENTE DE CUBA
Óscar Pérez-Oliva Fraga, viceprimer ministro y ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera de Cuba, negó tener aspiraciones de convertirse en presidente de la isla. El funcionario, de 55 años y sobrino nieto de Fidel y Raúl Castro, respondió así a las versiones que lo señalan como una figura en ascenso dentro de la estructura gubernamental cubana.
La declaración se produjo durante una entrevista concedida a Reuters en su despacho de La Habana. Preguntado sobre los rumores de que estaría siendo preparado como eventual próximo presidente, Pérez-Oliva afirmó que no tiene aspiraciones en ese sentido y agregó que se considera un servidor público dispuesto a trabajar donde sea necesario.
ÓSCAR PÉREZ-OLIVA NIEGA ASPIRACIONES A PRESIDIR CUBA
“No tengo aspiraciones en ese sentido”, declaró Pérez-Oliva a Reuters. A continuación explicó que trabajará donde se le necesite, sin aspirar a un cargo específico. La respuesta constituye una declaración personal sobre sus intenciones y no permite, por sí sola, determinar qué papel podría desempeñar en el futuro dentro del Gobierno cubano.
El parentesco de Pérez-Oliva con la familia Castro ha contribuido a la atención sobre su trayectoria. Reuters identifica a Ángela Castro, su abuela materna, como hermana mayor de Fidel Castro; el funcionario es, por tanto, sobrino nieto de Fidel y Raúl Castro.
Su posición actual también le concede una importante visibilidad. Pérez-Oliva ocupa simultáneamente los cargos de viceprimer ministro y ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, desde los cuales ha tenido un papel destacado en la presentación de las reformas económicas anunciadas por La Habana durante 2026.
UN FUNCIONARIO CON CRECIENTE VISIBILIDAD
Pérez-Oliva fue nombrado ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera en 2024 y posteriormente ascendió a viceprimer ministro. Su perfil público ha aumentado especialmente durante el proceso de apertura económica anunciado este año, que incluye cambios en inversión extranjera, contratación laboral y participación del sector privado.
En septiembre, Pérez-Oliva presentó nuevas regulaciones relacionadas con ese paquete de reformas. Reuters informó que las modificaciones buscan facilitar la inversión, el comercio y el turismo, mientras EFE señaló que forman parte de un conjunto de 176 medidas económicas y sociales.
Ese ascenso institucional y su vínculo familiar explican parte de las especulaciones sobre su futuro, pero es importante separar esas interpretaciones de los hechos comprobados: no existe un anuncio oficial que lo designe como sucesor de la actual dirección cubana, y Pérez-Oliva acaba de negar públicamente que aspire a la presidencia.
TAMBIÉN NIEGA CONTACTOS CON EMPRESAS VINCULADAS A TRUMP
La posible sucesión no fue el tema principal de la entrevista con Reuters. Pérez-Oliva también rechazó reportes sobre supuestos contactos comerciales recientes entre Cuba y compañías vinculadas al presidente estadounidense Donald Trump.
“No tengo conocimiento de ninguna empresa directamente vinculada al presidente Trump que haya hecho contacto con Cuba”, afirmó. También sostuvo que ni él ni otros funcionarios cubanos se habían reunido con representantes de esas compañías.
Pérez-Oliva aprovechó la entrevista para reiterar la posición del Gobierno cubano de que el embargo estadounidense constituye el principal obstáculo para ampliar las reformas y atraer inversiones. Esa es la explicación ofrecida por el funcionario; Washington, por su parte, ha mantenido presión económica sobre La Habana y ha cuestionado el alcance de las reformas cubanas.
LA SUCESIÓN CUBANA SIGUE SIN UNA RESPUESTA PÚBLICA
La declaración de Pérez-Oliva adquiere relevancia precisamente porque aborda directamente una cuestión sobre la que han circulado versiones durante los últimos meses: quiénes podrían ganar protagonismo en una futura renovación del liderazgo cubano.
El material proporcionado a CubaBajoLupa recoge versiones de prensa que han situado a Pérez-Oliva entre las figuras observadas en escenarios hipotéticos de transición. También menciona otros nombres, pero esas referencias no equivalen a candidaturas oficiales ni demuestran que exista un proceso de sucesión decidido. Texto pegado
Por ahora, el hecho verificable es mucho más concreto: Pérez-Oliva ocupa dos posiciones importantes dentro del Gobierno cubano, su exposición pública ha aumentado y, preguntado directamente por Reuters sobre una eventual llegada a la presidencia, negó tener esa aspiración. Lo que ocurra posteriormente con su carrera política continúa siendo una cuestión abierta y no puede establecerse a partir de esas señales.
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