MIPYMES REGALAN EQUIPOS DE RESPALDO ELÉCTRICO A HOSPITALES EN VILLA CLARA ANTE LA FALLA DE LOS GENERADORES DEL RÉGIMEN
Varias mipymes de Villa Clara entregaron equipos de respaldo eléctrico a hospitales provinciales para proteger el funcionamiento de máquinas de anestesia utilizadas en pacientes graves, en momentos en que la crisis energética mantiene bajo presión a los grupos electrógenos de emergencia. La donación fue divulgada este viernes por el periodista oficialista Henry Omar Pérez, quien explicó que los dispositivos fueron entregados tras una convocatoria del Partido Comunista y el gobierno provincial, coordinada por la ONURE.
Según Pérez, los negocios privados aportaron equipos EcoFlow destinados a respaldar máquinas de anestesia en terapias intensivas. Aunque aseguró que existe combustible para los generadores, reconoció que las prolongadas horas de funcionamiento pueden deteriorar su estado técnico, un detalle que convierte la entrega en algo más que un gesto simbólico: funciona como una segunda barrera de seguridad frente a posibles fallas eléctricas dentro de áreas críticas.
MIPYMES EN HOSPITALES DE VILLA CLARA: UN RESPALDO QUE REVELA LA FRAGILIDAD DEL SISTEMA
La intervención del sector privado resulta significativa porque ocurre en instituciones cuya continuidad energética depende, en teoría, de sistemas estatales de respaldo. Cuando esos generadores deben operar durante períodos excesivamente prolongados, aumenta el riesgo de averías, mantenimiento insuficiente o desgaste acumulado, precisamente el escenario que las autoridades provinciales parecen intentar prevenir.
La propia información oficial difundida durante el último apagón nacional confirmó que los hospitales de Villa Clara permanecieron funcionando gracias a sus grupos electrógenos de emergencia. Las autoridades aseguraron que existían reservas de combustible para mantener los servicios, pero el funcionamiento prolongado de estas unidades constituye una presión técnica adicional sobre equipos que deben entrar en operación cada vez con mayor frecuencia.
Ese contexto ayuda a entender por qué baterías portátiles de alta capacidad pueden resultar especialmente útiles para determinados equipos médicos, aunque no sustituyan el sistema energético completo de un hospital.
EL INTERCAMBIO EN FACEBOOK ABRIÓ OTRA DISCUSIÓN
La publicación de Henry Omar Pérez también generó una discusión sobre el papel de las mipymes. Una usuaria comentó que donar esos recursos era “lo mínimo que pueden hacer”, a lo que el periodista respondió cuestionando la idea de que los negocios privados tuvieran alguna obligación de entregar esos equipos.
Pérez defendió que se trataba de una contribución voluntaria y preguntó a la comentarista qué aportaría ella si tuviera los recursos. El intercambio resulta relevante porque deja claro que la adquisición del equipamiento no correspondió a una obligación impuesta a las mipymes, sino a una participación voluntaria dentro de una convocatoria institucional.
El episodio también muestra una realidad cada vez más visible en Cuba: iniciativas privadas, cooperativas y proyectos locales están participando en soluciones energéticas que antes recaían casi exclusivamente sobre el Estado. En Villa Clara, por ejemplo, las propias autoridades han reconocido la expansión de estaciones de carga y “solineras”, muchas vinculadas a actores no estatales, como respuesta al prolongado déficit eléctrico.
LA CRISIS ELÉCTRICA YA HA OBLIGADO A REDUCIR SERVICIOS MÉDICOS
La necesidad de respaldo eléctrico adicional no aparece aislada. En febrero, el Ministerio de Salud Pública puso en marcha un plan de contingencia ante la crisis energética que redujo la actividad quirúrgica electiva y priorizó las operaciones urgentes, emergentes e impostergables. El propio Minsap reconoció entonces que la disponibilidad energética estaba obligando a reorganizar servicios, transporte, diagnósticos y personal hospitalario.
Meses después, autoridades cubanas reconocieron que más de 100.000 personas estaban pendientes de operaciones quirúrgicas, incluidas más de 10.000 menores de edad. Organismos internacionales también han advertido que los apagones, la falta de combustible y las limitaciones de transporte están afectando servicios sanitarios esenciales.
La vulnerabilidad eléctrica de los hospitales ya ha producido incidentes concretos. En abril, una sobrecarga de voltaje provocó un apagón en las unidades de cuidados intensivos e intermedios del Hospital Provincial Saturnino Lora, en Santiago de Cuba, y obligó a evacuar a 12 pacientes.
En ese contexto, la donación de EcoFlow en Villa Clara tiene una lectura inmediata: ayuda a proteger equipos esenciales. Pero también revela cuánto depende hoy el sistema sanitario de soluciones complementarias para enfrentar una crisis energética que continúa poniendo a prueba su capacidad de respuesta.
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