Ir al contenido principal

Cuba Bajo Lupa

RÉGIMEN EDITA 23 TOMOS DE «OBRAS ESCOGIDAS» DE FIDEL CASTRO Y OMITEN TODAS LAS POLÉMICAS EN QUE SE VIO ENVUELTO DURANTE SU VIDA

El Gobierno cubano acaba de poner en circulación uno de sus proyectos editoriales más ambiciosos: las Obras Escogidas de Fidel Castro, una colección de 23 tomos preparada para el centenario de su nacimiento y presentada oficialmente como una herramienta destinada a preservar su pensamiento para las nuevas generaciones.

La magnitud es considerable. El Centro Fidel Castro Ruz asegura que fueron seleccionados 690 documentos de 33 tipologías diferentes, acompañados de miles de notas, índices y explicaciones históricas. Desde el 19 de agosto, la versión digital puede descargarse gratuitamente. Sin embargo, la colección resulta interesante no solo por lo que publica, sino también por las contradicciones del propio Fidel que vuelven a aparecer en sus páginas y por episodios fundamentales que quedaron reducidos o directamente fuera de la selección.

OBRAS ESCOGIDAS DE FIDEL CASTRO: HASTA LAS CIFRAS NO COINCIDEN

La primera curiosidad aparece antes incluso de abrir los libros. Una información oficial de Granma sobre la presentación contabilizó 15.944 páginas y 12.210 notas al pie. Dos días después, un discurso de Elier Ramírez Cañedo publicado por Juventud Rebelde habló de “casi 16 mil páginas”, pero situó el número de notas en 12.544. Un análisis de elTOQUE, realizado a partir de los volúmenes, obtuvo otra cifra: aproximadamente 15.333 páginas.

No altera la dimensión monumental del proyecto, pero sí aconseja prudencia antes de repetir una cifra como definitiva.

También hay una corrección importante respecto a la disponibilidad física. La colección sí fue impresa. Granma informó que el Partido Comunista de Vietnam asumió la impresión de 3.000 colecciones mediante la Editorial Política Nacional La Verdad. Por tanto, no se trata únicamente de 23 PDF nacidos en medio de la escasez de papel cubana: hubo una edición física financiada y producida con cooperación vietnamita.

CUATRO AÑOS Y MEDIO PARA CONSTRUIR UNA MEMORIA OFICIAL

El trabajo tomó aproximadamente cuatro años y medio y estuvo dirigido por el primer coronel Alberto Alvariño Atiénzar, jefe de Preservación del Patrimonio Documental de la Presidencia.

La expresión “obras escogidas” es fundamental. No estamos ante la totalidad de lo pronunciado o escrito por Fidel Castro durante décadas, sino ante una selección institucional de 690 documentos decidida por especialistas vinculados al aparato encargado de preservar la memoria histórica de la Revolución.

Eso convierte cada inclusión en una decisión editorial, pero también cada ausencia.

La colección comienza con una pieza extraordinaria: la carta que un joven Fidel envió a Franklin D. Roosevelt en noviembre de 1940. En ella decía tener 12 años y pedía al presidente estadounidense que le enviara un billete de diez dólares porque nunca había visto uno.

El documento es auténtico y se conserva en los Archivos Nacionales de Estados Unidos. Pero existe una anomalía biográfica llamativa: si Fidel nació oficialmente el 13 de agosto de 1926, en noviembre de 1940 tenía 14 años, no 12. Los propios Archivos Nacionales han señalado esa discrepancia.

Una colección concebida para consolidar un legado termina preservando también sus inconsistencias.

DEL “NO SOY COMUNISTA” AL ESTADO COMUNISTA

Otros documentos adquieren importancia cuando se leen con décadas de distancia. En los primeros años posteriores a 1959, Fidel Castro negó repetidamente que fuera comunista y presentó su Gobierno como democrático. Aquellas afirmaciones resultan difíciles de separar de la evolución posterior: Cuba terminó adoptando abiertamente el marxismo-leninismo, alineándose con la Unión Soviética y construyendo un sistema de partido único.

Ahí reside uno de los valores involuntarios de una recopilación tan extensa. Colocar discursos pronunciados en momentos diferentes permite observar cómo cambió el discurso de Castro, qué prometía en un período y qué defendía después.

La edición institucional puede explicar cada documento. No puede evitar que los documentos sean comparados entre sí.

EL CASO OCHOA: UNA PRESENCIA MUCHO MÁS PEQUEÑA QUE EL ESCÁNDALO

Uno de los puntos más sensibles aparece en el tomo 15, correspondiente al período del Caso Ochoa de 1989.

La colección reproduce el extenso discurso pronunciado por Fidel Castro ante el Consejo de Estado el 9 de julio, después del proceso contra el general Arnaldo Ochoa y otros oficiales.

Pero, como señaló un análisis publicado por elTOQUE, la presencia documental del caso resulta llamativamente limitada en comparación con su trascendencia histórica.

Ochoa, Héroe de la República y veterano de las campañas militares cubanas en África, terminó fusilado junto a Antonio de la Guardia, Jorge Martínez y Amado Padrón después de la denominada Causa Número 1 de 1989.

En su intervención, Castro insistió en que no había expresado previamente todo lo que pensaba para evitar influir sobre el tribunal y presentó la decisión judicial como responsabilidad de los jueces.

La selección ofrece, por tanto, la versión de Fidel sobre uno de los procesos más controvertidos del sistema que encabezaba, pero no equivale a un expediente documental completo del caso.

TAMBIÉN IMPORTA LO QUE NO ESTÁ

Algo parecido ocurre con otros períodos particularmente conflictivos. El año 1971, decisivo por el Congreso Nacional de Educación y Cultura y la ofensiva ideológica que agravó la censura contra escritores, artistas, homosexuales y otras personas consideradas incompatibles con los parámetros oficiales, ocupa un espacio muy reducido dentro de la selección presentada.

Es aquí donde una obra destinada a preservar la memoria termina planteando una cuestión historiográfica inevitable: ¿quién decide qué parte de la memoria merece ser preservada como representativa?

La respuesta está en el propio origen del proyecto. Los documentos proceden principalmente de estructuras estatales como la Oficina de Asuntos Históricos y los archivos vinculados al Palacio de la Revolución.

Eso no invalida los textos publicados. Por el contrario, muchos constituyen material histórico de enorme utilidad. Pero obliga a distinguir entre archivo histórico y construcción de una memoria oficial.

VIETNAM PAGÓ LA IMPRESIÓN EN UNA CUBA EN CRISIS

La financiación de semejante proyecto también merece contexto.

Mientras Cuba atraviesa graves limitaciones económicas y editoriales, los 23 tomos físicos no tuvieron que depender exclusivamente de la industria nacional: fue Vietnam quien asumió la impresión de 3.000 juegos completos.

Fuentes vietnamitas habían informado desde mayo de 2026 sobre la cooperación entre el Centro Fidel Castro Ruz y la Editorial Política Nacional La Verdad para completar el proyecto con motivo del centenario.

La paradoja es evidente: preservar materialmente el legado del dirigente que gobernó Cuba durante décadas necesitó apoyo exterior precisamente en un momento en que la economía surgida de aquel sistema enfrenta una de sus crisis más profundas.

23 TOMOS, PERO TODAVÍA NO SON LAS “OBRAS COMPLETAS”

Y el proyecto aparentemente no termina aquí. Las Obras Escogidas de Fidel Castro buscan establecer una gran colección de referencia, pero su propia naturaleza admite que hay mucho más fuera de ella. La aspiración institucional es avanzar algún día hacia unas Obras Completas, una empresa potencialmente todavía mayor.

Mientras eso ocurre, los 23 volúmenes ya ofrecen material suficiente para algo que quizá sus editores no controlen completamente: releer a Fidel Castro sin limitarse a las frases seleccionadas durante décadas para consignas y carteles.

Porque al reunir tantos discursos en un mismo lugar también quedan juntas sus promesas, justificaciones, rectificaciones, silencios y contradicciones.

Y, para la historia, eso puede terminar siendo más útil que cualquier homenaje.

SIGUENOS EN NUESTRAS REDES SOCIALES

Cuba Bajo Lupa
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.