“LES DIJERON QUE LOS IBAN A FELICITAR”: ASÍ ARRESTARON A TONY Y PATRICIO DE LA GUARDIA ANTES DE LA CAUSA 1 DE 1989
La noche del 12 de junio de 1989, Antonio “Tony” de la Guardia y su hermano gemelo Patricio recibieron una llamada para presentarse en el Ministerio del Interior. Según relata Ileana de la Guardia, hija de Tony, les hicieron creer que el motivo era felicitarlos por su cumpleaños, que sería al día siguiente. Cuando llegaron al MININT, fueron arrestados.
El episodio marcó el comienzo del proceso que pocas semanas después terminaría con Tony de la Guardia fusilado y Patricio condenado a 30 años de prisión, dentro de la llamada Causa Número 1 de 1989, uno de los procesos judiciales más controvertidos de la historia reciente de Cuba.
El arresto de Tony de la Guardia comenzó con una llamada
Ileana de la Guardia reconstruyó aquel momento durante una entrevista con la periodista Tania Costa para CiberCuba. De acuerdo con su testimonio, los hermanos acudieron al Ministerio del Interior después de recibir el mensaje de que el ministro quería verlos y felicitarlos.
No regresaron a sus casas.
Al día siguiente, 13 de junio, la familia se dirigía a almorzar a la vivienda de Patricio cuando encontró un registro en marcha. Ileana recordó que las armas habían sido colocadas en el suelo mientras agentes revisaban la casa. Simultáneamente, otro operativo tenía lugar en la residencia de su padre.
Tony y Patricio fueron llevados a Villa Marista, instalación de la Seguridad del Estado en La Habana.
A partir de ahí, los destinos de los gemelos se separaron radicalmente.
Tony fue fusilado; Patricio recibió 30 años
El 13 de julio de 1989, exactamente un mes después del cumpleaños de los hermanos, Tony de la Guardia fue ejecutado por fusilamiento junto al general Arnaldo Ochoa Sánchez, Jorge Martínez Valdés y Amado Padrón Trujillo.
Amnistía Internacional documentó en julio de aquel año las condenas a muerte contra los cuatro oficiales y realizó acciones urgentes relacionadas con el caso.
Americas Watch —actual Human Rights Watch— cuestionó entonces seriamente las garantías procesales del juicio y denunció lo que consideró graves deficiencias de debido proceso. La organización señaló además que Raúl Castro había reclamado un “castigo ejemplar” antes del inicio formal del juicio.
Patricio de la Guardia escapó del pelotón de fusilamiento, pero fue condenado a 30 años de cárcel. Fuentes posteriores describieron su condena como relacionada con el encubrimiento de las actividades atribuidas a su hermano y otros participantes del caso.
Para Ileana, la acusación contra su tío carecía de sentido. Sostiene que las actividades por las que fue condenado eran conocidas por niveles superiores de la estructura estatal y militar. Esa afirmación corresponde a su interpretación y testimonio familiar y no constituye un hecho judicialmente establecido.
Ileana de la Guardia denuncia que buscaron destruir su imagen
La hija de Tony sostiene que la forma en que fueron detenidos fue apenas el comienzo de una operación destinada a desacreditar públicamente a los acusados antes de las ejecuciones.
“Todo fue un proceso donde, desde el inicio hasta el final, buscaron humillarlos y degradar la imagen de ellos para justificar los fusilamientos”, declaró en la entrevista.
Ileana plantea además una interpretación política de la Causa 1: considera que el proceso sirvió para neutralizar a figuras de las Fuerzas Armadas y del MININT que podían representar corrientes favorables a reformas inspiradas en la Perestroika soviética.
Ese supuesto móvil político ha sido objeto de debate durante décadas, pero no está demostrado documentalmente como la causa del proceso. La versión oficial cubana presentó el caso como una operación contra narcotráfico, corrupción y otros delitos. En una entrevista publicada años después, Fidel Castro defendió las ejecuciones y sostuvo que las personas condenadas habían traicionado al país y a la Revolución.
Un episodio que continúa bajo disputa 37 años después
La Causa 1 terminó judicialmente en cuestión de semanas, pero su interpretación histórica permanece abierta.
Lo comprobable es que Tony de la Guardia fue detenido el 12 de junio, procesado y fusilado el 13 de julio junto a otros tres oficiales; que Patricio recibió una pena de 30 años; y que organizaciones internacionales de derechos humanos cuestionaron seriamente las garantías del proceso y las ejecuciones.
Treinta y siete años después, Ileana de la Guardia continúa reclamando justicia para su padre y reconstruyendo públicamente aquellos últimos 31 días.
Y entre todos los recuerdos permanece uno particularmente revelador: la llamada que supuestamente era para felicitar a dos hermanos por su cumpleaños terminó siendo la puerta de entrada a Villa Marista y al proceso que llevaría a uno de ellos frente a un pelotón de fusilamiento.
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