SOPA DE «CULANTRO Y AJOPORRO PICADITO»: ESTA ES LA COMIDA DE LOS COMEDORES SOCIALES QUE LE BRINDAN A LOS ANCIANOS EN SANTIAGO DE CUBA
Una denuncia difundida en Facebook cuestiona la calidad de la comida del SAF en Santiago de Cuba destinada presuntamente a personas mayores y otros ciudadanos vulnerables atendidos en un establecimiento ubicado en la antigua Cremería del Paseo de Martí. Fotografías enviadas al periodista Yosmany Mayeta Labrada muestran un recipiente con un líquido oscuro y de apariencia poco consistente.
Según la persona que proporcionó las imágenes, lo entregado habría sido presentado como sopa y consistía, según su descripción, en “un agua de culantro y ajoporro picadito”. Las fotografías permiten observar el aspecto de la preparación, pero no permiten verificar por sí mismas sus ingredientes, cantidad exacta, valor nutricional ni el resto del menú servido ese día.
La denuncia adquiere relevancia porque el Sistema de Atención a la Familia (SAF) está concebido precisamente para brindar servicios de alimentación a sectores vulnerables. La normativa cubana vigente incluye entre sus beneficiarios a personas mayores sin apoyo familiar, personas con discapacidad que viven solas y adultos pertenecientes a familias en situación de vulnerabilidad social. Además, establece expresamente que el sistema debe cumplir los aportes nutricionales recomendados.
COMIDA DEL SAF EN SANTIAGO DE CUBA YA HABÍA GENERADO QUEJAS
El señalamiento de este domingo no aparece en un vacío.
En mayo de 2026, Diario de Cuba recogió el testimonio de un beneficiario de un comedor del SAF situado precisamente en la avenida Martí, en Santiago de Cuba, quien describió la comida como de muy mala calidad y afirmó que algunos adultos mayores acudían posteriormente a iglesias donde podían obtener mejores alimentos.
Ese antecedente no demuestra que se trate del mismo establecimiento ni confirma automáticamente la denuncia actual, pero sí documenta que las críticas a la alimentación ofrecida por el SAF en esa zona ya habían sido expresadas meses antes.
La importancia del servicio es difícil de minimizar. En su propia comunicación institucional, el Ministerio del Comercio Interior ha descrito al SAF como un programa destinado a complementar la alimentación de personas en situación de vulnerabilidad y ha señalado que atiende a decenas de miles de beneficiarios en establecimientos distribuidos por todo el país.
LA PROPIA NORMATIVA EXIGE CALIDAD Y APORTE NUTRICIONAL
En agosto de 2026 entró en vigor una actualización del marco regulatorio del SAF. El Acuerdo 10418 del Consejo de Ministros establece responsabilidades para Comercio Interior, Trabajo y Seguridad Social y las administraciones locales, y ordena controlar, monitorear y evaluar el funcionamiento del sistema.
La misma norma menciona explícitamente el cumplimiento de los aportes nutricionales recomendados a los beneficiarios como uno de los objetivos para mejorar la calidad del servicio.
Esto convierte la denuncia en una cuestión verificable: las autoridades locales podrían informar qué menú correspondía al establecimiento este domingo, qué productos fueron asignados, cuáles fueron las cantidades previstas por beneficiario y si la preparación fotografiada cumplía los estándares establecidos.
Hasta el momento, CubaBajoLupa no dispone de una respuesta pública de las autoridades de Comercio en Santiago de Cuba sobre esas imágenes.
EL CONTRASTE CON LA AYUDA HUMANITARIA FUERA DEL ESTADO
La precariedad alimentaria entre personas vulnerables de Santiago de Cuba también quedó reflejada durante 2025 en iniciativas humanitarias impulsadas por la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU).
Un informe de Prisoners Defenders señaló que, entre enero y marzo de 2025, la organización encabezada entonces por José Daniel Ferrer había proporcionado 14.045 servicios de ayuda humanitaria entre desayunos, almuerzos, cenas y asistencia médica, alcanzando a más de 2.000 beneficiarios diferentes.
La organización también denunció posteriormente detenciones y hostigamiento contra personas vinculadas a esas labores asistenciales. Esas acusaciones fueron formuladas por Prisoners Defenders y UNPACU y deben entenderse como tales.
El contraste resulta relevante porque evidencia hasta qué punto la alimentación de personas vulnerables se ha convertido en un asunto crítico en Santiago de Cuba: mientras el Estado mantiene un programa específicamente diseñado para protegerlas, organizaciones independientes, iglesias y redes comunitarias han terminado cubriendo parte de esas necesidades.
En el caso de la Cremería del Paseo de Martí queda una pregunta concreta que puede responderse con documentos y registros: ¿qué alimentos estaban previstos para los beneficiarios del SAF este 20 de septiembre y qué recibieron realmente?
SIGUENOS EN NUESTRAS REDES SOCIALES






