RÉGIMEN VENDERÁ EN PESOS CARROS DE TURISMO ACCIDENTADOS O INCOMPLETOS: PODRÁN FALTAR HASTA NEUMÁTICOS Y LUCES
Cuba permitirá comercializar en pesos cubanos carros de Transtur dados de baja técnica que hayan sufrido accidentes o presenten un elevado deterioro, siempre que sean considerados recuperables y conserven determinados componentes esenciales. La venta se realizará mediante el mecanismo de reposición previsto en las nuevas reglas del mercado automotor.
La posibilidad resulta especialmente llamativa porque algunos vehículos podrán llegar al comprador con averías importantes e incluso sin piezas como neumáticos, luces, componentes del aire acondicionado o determinados elementos eléctricos. El nuevo propietario tendrá que asumir después el costo y la búsqueda de todo lo necesario para intentar devolver el automóvil a condiciones de circulación.
QUÉ DEBEN CONSERVAR LOS CARROS DE TRANSTUR PARA VENDERSE EN PESOS CUBANOS
Servicios Automotores S.A. (SASA) explicó que, para estos efectos, considera “completo” el conjunto formado por carrocería, motor y caja de velocidades.
Eso no significa, sin embargo, que el motor o la transmisión deban estar funcionando correctamente. Según la información divulgada por la empresa y recogida por medios cubanos, ambos pueden encontrarse averiados, pero tienen que permanecer físicamente en el vehículo con sus componentes interiores.
También deberán conservarse los elementos principales de transmisión, suspensión, dirección y frenos, aunque algunos presenten deterioro. Dentro del habitáculo deben permanecer asientos, timón, panel de instrumentos y mandos eléctricos originales.
La normativa general respalda la venta en CUP de vehículos procedentes de la renta estatal del turismo que no sean aptos para cubrir prioridades del Plan de la Economía, pero sí puedan recuperarse. Esas unidades pueden destinarse a personas naturales mediante el sistema de reposición.
PUEDEN FALTAR NEUMÁTICOS, FAROLES Y AIRE ACONDICIONADO
La lista de componentes cuya ausencia no impide necesariamente la comercialización es amplia.
Entre ellos figuran alternador, motor de arranque, compresor del aire acondicionado, condensador, evaporador y tuberías del sistema de climatización. También pueden faltar inyectores, bujías, bobinas, sensores, aforador, componentes eléctricos, defensas, faroles delanteros y traseros, llantas y neumáticos.
Los cristales tampoco tienen que permanecer intactos si resultaron destruidos durante el accidente que provocó la baja del vehículo.
En la práctica, esto significa que el precio pagado a SASA podría representar solo una parte del costo real. La recuperación posterior dependerá de cuánto daño tenga cada unidad y de la disponibilidad de piezas.
SASA ADVIERTE: DESPUÉS DE PAGAR NO HAY DEVOLUCIÓN
La propia empresa recomienda inspeccionar personalmente cada vehículo antes de aceptar la asignación y aconseja que quienes no tengan conocimientos de mecánica acudan acompañados por alguien que pueda evaluar su estado.
El comprador podrá consultar fotografías y documentación antes de tomar una decisión, pero esas imágenes no sustituyen la revisión física.
Hay además una condición especialmente importante: una vez firmada el acta de conformidad, realizada la facturación y efectuado el pago, la operación no admite devolución, según la información divulgada sobre el procedimiento. SASA tampoco garantiza que pueda suministrar posteriormente las piezas que falten.
De esta manera, una unidad aparentemente barata puede terminar exigiendo una inversión adicional considerable antes de poder regresar a las calles.
POR QUÉ ESTOS CARROS PUEDEN VENDERSE EN CUP
El mecanismo forma parte de la regulación aprobada mediante el Decreto 163/2026 y otras disposiciones publicadas en la Gaceta Oficial el 4 de agosto y vigentes desde el 11 de agosto.
El texto establece que los vehículos procedentes de la renta estatal del turismo que sean recuperables pueden comercializarse por reposición en pesos cubanos. Para las unidades declaradas baja técnica pero recuperables, la formación del precio parte del costo de adquisición, suma los gastos de recuperación cuando corresponda, un margen comercial de hasta el 20% y el impuesto especial aplicable.
La misma reforma amplió de siete a 17 las entidades autorizadas para comercializar vehículos y eliminó el límite anterior de seis compras durante cinco años mediante las comercializadoras.
UNA ALTERNATIVA EN CUP, PERO NO NECESARIAMENTE BARATA
La posibilidad de comprar un vehículo en moneda nacional puede despertar interés en un mercado donde buena parte de las operaciones formales continúa dependiendo de divisas.
Pero “en CUP” no significa automáticamente “económico”. Un automóvil accidentado que necesite neumáticos, luces, piezas eléctricas, reparación de motor, caja o climatización puede requerir después una suma importante para volver a funcionar.
Ese punto resulta especialmente relevante en un país donde la disponibilidad de piezas automotrices es limitada y muchos componentes terminan adquiriéndose mediante importación o mercados privados.
Las cifras oficiales también ayudan a dimensionar el mercado. Hasta junio de 2026 se habían vendido 35.494 vehículos de motor en Cuba, pero cerca del 70% eran ciclomotores, motocicletas y triciclos, no automóviles. Además, se habían registrado 13.689 transmisiones de propiedad y 41.963 importaciones directas de vehículos mediante envíos o equipaje no acompañado.
La nueva opción de Transtur, por tanto, amplía las vías para acceder a un automóvil en moneda nacional, pero traslada al comprador un riesgo considerable: evaluar correctamente qué está comprando y cuánto dinero necesitará después para ponerlo nuevamente en circulación.
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