RÉGIMEN DA LUZ VERDE A 14 NEGOCIOS PARA ABRIR FARMACIAS PRIVADAS EN CUBA, PERO CONTROLARÁ QUE MEDICAMENTOS VENDEN
El Gobierno cubano avanza en la apertura de los servicios farmacéuticos no estatales en Cuba: 14 proyectos ya recibieron el aval necesario para continuar sus trámites, tres se encuentran en proceso de constitución y, en total, 36 propuestas están siendo evaluadas por las autoridades sanitarias. Sin embargo, hasta el momento ninguna farmacia bajo esta nueva modalidad ha comenzado a prestar servicios al público.
La medida supone un cambio importante en un sector que hasta hace pocas semanas permanecía cerrado a la gestión privada. El giro llega, además, en medio de una crisis de abastecimiento que el propio Gobierno ha reconocido: en agosto, Miguel Díaz-Canel afirmó que solo estaba disponible alrededor del 30% del cuadro básico de medicamentos.
SERVICIOS FARMACÉUTICOS NO ESTATALES EN CUBA: QUÉ PODRÁN HACER
Cristina Lara Bastanzuri, directora nacional de Medicamentos y Tecnologías Médicas del Ministerio de Salud Pública, explicó que las nuevas formas de gestión podrán administrar farmacias comunitarias, prestar servicios farmacéuticos y comercializar medicamentos y otros productos destinados a la salud.
La apertura no significa, sin embargo, que las farmacias estatales existentes serán entregadas a privados. Lara aclaró que los locales donde actualmente funciona la red estatal continuarán bajo administración pública y que no está previsto arrendarlos para esta modalidad.
Los nuevos establecimientos deberán disponer de condiciones adecuadas de almacenamiento y expendio, además de personal profesional responsable de la actividad técnica. También estarán sometidos a requisitos y controles sanitarios específicos debido a la naturaleza de los productos que manejarán.
EL ESTADO CONSERVA EL CONTROL DE LAS IMPORTACIONES
Uno de los límites más importantes del nuevo esquema está en la importación. Aunque la farmacia sea gestionada por una mipyme, cooperativa u otro actor no estatal, los medicamentos procedentes del exterior no podrán importarse directamente por cualquier vía.
Según Lara, “todas las importaciones” deberán transitar por Medicuba, perteneciente al Minsap, y Farmacuba, vinculada a la industria farmacéutica. La estatal Emcomed también podrá ofrecer servicios de almacenamiento, transporte y distribución.
En la práctica, eso significa que el Gobierno abre un espacio comercial privado, pero mantiene bajo control estatal uno de los eslabones más importantes del negocio: la entrada legal de medicamentos al país.
QUÉ MEDICAMENTOS PODRÁN VENDER
Las farmacias no estatales podrán construir su propia cartera de productos, pero no tendrán libertad absoluta. No podrán comercializar medicamentos reservados para uso hospitalario, drogas controladas ni otros productos incluidos en listas nacionales de restricción.
Además, todo medicamento deberá estar registrado por la autoridad reguladora cubana. El Minsap contempla utilizar registros sanitarios temporales con vigencia de dos años para determinados productos, lo que permitiría comercializarlos mientras se evalúa su comportamiento y se decide si procede un registro definitivo.
Las autoridades también prepararon un listado orientativo de medicamentos e insumos con alta demanda y baja disponibilidad, una señal clara de que la nueva modalidad pretende cubrir precisamente los huecos que hoy deja la red estatal.
UNA APERTURA QUE LLEGA DESPUÉS DEL COLAPSO DEL ABASTECIMIENTO
El contexto es decisivo para entender el cambio. En agosto, el propio Díaz-Canel admitió que apenas el 30% del cuadro básico de medicamentos estaba disponible, mientras hospitales, pacientes oncológicos y otros servicios sanitarios enfrentaban carencias severas.
La apertura de farmacias no estatales puede aumentar la disponibilidad de productos, pero también plantea una cuestión delicada: el precio. Si buena parte de los medicamentos debe ser adquirida en el exterior, pagada en divisas y comercializada por negocios privados, existe el riesgo de que aparezca una brecha cada vez mayor entre quienes pueden pagar y quienes dependen exclusivamente de salarios o pensiones en pesos cubanos.
Ese contraste ya es visible. En agosto, una tienda particular de Regla, en La Habana, mostraba medicamentos, vitaminas y otros productos a precios elevados, aunque las autoridades aclararon posteriormente que todavía no existía ninguna farmacia privada oficialmente autorizada bajo la nueva regulación.
EL CAMBIO ES IMPORTANTE, PERO TODAVÍA ESTÁ SOBRE EL PAPEL
El Gobierno ha presentado esta flexibilización como parte de un conjunto más amplio de medidas económicas destinadas a ampliar la participación del sector no estatal sin renunciar al papel dominante de la empresa pública. En julio, Granma explicó que los servicios farmacéuticos pasaban a ser una actividad autorizable para mipymes privadas, cooperativas y otros actores económicos, bajo supervisión del Minsap.
Por ahora, sin embargo, el cambio todavía no se traduce en farmacias nuevas abiertas al público. Hay proyectos, avales, normas y trámites en marcha, pero ningún establecimiento operando oficialmente bajo este esquema.
La verdadera prueba llegará cuando esas farmacias abran: entonces podrá evaluarse si aportan medicamentos que hoy no existen en la red estatal, a qué precios los venden y hasta qué punto representan una solución real o simplemente un nuevo mercado al que solo podrá acceder una parte de la población.
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