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Cuba Bajo Lupa

RÉGIMEN ASEGURA QUE EL SISTEMA ELECTROENERGÉTICO NACIONAL HA SIDO RESTABLECIDO EN TODO EL PAÍS

El Gobierno anunció que el Sistema Electroenergético Nacional volvió a quedar interconectado. Pero para millones de cubanos, la pregunta sigue siendo la misma: ¿volverá realmente la electricidad de forma estable? 🕯️

La Unión Eléctrica (UNE) informó este domingo que, a las 6:30 de la mañana, el Sistema Electroenergético Nacional (SEN) quedó nuevamente interconectado en todo el país, dos días después del cuarto apagón total registrado en lo que va de 2026.

Según la información oficial, durante la madrugada fueron incorporándose varias unidades termoeléctricas, entre ellas la Antonio Guiteras, la Carlos Manuel de Céspedes, la Felton y la Diez de Octubre, permitiendo reconectar progresivamente el sistema eléctrico nacional.

Sin embargo, interconectar el SEN no significa que la crisis haya terminado.

El propio colapso dejó al descubierto la extrema fragilidad del sistema eléctrico cubano.

Todo comenzó el viernes 10 de julio, cuando una avería en la línea de transmisión de 220 kV entre Santa Clara y Sancti Spíritus provocó una desconexión en cascada que, en apenas 35 minutos, dejó sin servicio eléctrico a cerca de 10 millones de personas.

En ese momento, el país operaba en condiciones críticas: apenas 935 MW disponibles frente a una demanda de 3,100 MW, con 11 unidades termoeléctricas fuera de servicio y más de un centenar de centrales de generación distribuida paralizadas por falta de combustible.

La recuperación tampoco fue sencilla.

Durante la madrugada del sábado volvió a producirse un nuevo colapso de tensión en el microsistema occidental, obligando a reiniciar prácticamente todo el proceso de recuperación.

Las autoridades reconocieron que el restablecimiento avanzó con limitaciones debido a la escasez de combustible y mediante la creación de «islas eléctricas» para priorizar hospitales, sistemas de bombeo de agua y otros servicios esenciales.

Pero el problema va mucho más allá de una avería puntual.

Solo unos días antes, Cuba había registrado el mayor déficit energético de su historia, con 2,341 MW, afectando simultáneamente al 73 % de la población.

A esto se suma una infraestructura envejecida, con termoeléctricas que acumulan entre 40 y 60 años de explotación, largos períodos sin mantenimiento integral y más de tres meses sin recibir envíos regulares de petróleo, según el texto base.

Especialistas estiman que modernizar completamente el sistema eléctrico requeriría inversiones de entre 8,000 y 10,000 millones de dólares, una cifra fuera del alcance de la economía cubana.

Mientras tanto, la respuesta oficial continúa centrada en llamados a resistir y en responsabilizar al embargo estadounidense, sin anunciar soluciones estructurales inmediatas.

La desesperación también se siente en las calles.

Tras más de 33 horas consecutivas sin electricidad, vecinos de Guanabacoa protagonizaron un cacerolazo con consignas de «¡Libertad!» y «¡Abajo la dictadura!», en vísperas del quinto aniversario del 11J.

En redes sociales, muchos cubanos expresaron su frustración.

Algunos cuestionaron cómo una sola avería pudo provocar un apagón nacional en apenas minutos. Otros resumieron el sentir de millones de personas con una frase que refleja el agotamiento colectivo:

«No podemos vivir así toda una vida».

Porque aunque el sistema haya sido reconectado, la verdadera crisis eléctrica de Cuba sigue encendida.