RÉGIMEN ANUNCIA QUE LOS AUTOS AL SERVICIO DEL TURISMO SERÁN PUESTOS EN VENTA TRAS DOS AÑOS DE EXPLOTACIÓN
El Gobierno cubano aprobó nuevas reglas para el destino de los vehículos utilizados por el sector turístico, una medida que permitirá que algunos de estos medios puedan llegar al mercado interno después de cumplir determinados períodos de explotación. Sin embargo, la normativa no establece una venta directa e inmediata para cualquier ciudadano interesado.
La Resolución 52/2026 y el Decreto 163/2026, publicados el 4 de agosto de 2026, regulan el proceso mediante el cual vehículos pertenecientes al sistema turístico podrán ser retirados de la renta, transferidos a entidades comercializadoras, recuperados o vendidos bajo procedimientos específicos.
La medida genera expectativas entre cubanos que buscan alternativas ante la limitada disponibilidad de vehículos en el país, pero el proceso estará condicionado por factores como el estado técnico de los medios, las prioridades económicas y los mecanismos administrativos establecidos.
Qué vehículos del turismo podrán llegar al mercado interno
La regulación contempla diferentes tipos de vehículos utilizados en actividades turísticas, entre ellos automóviles económicos, modelos de categoría media y alta, vehículos de lujo, autos rurales, motocicletas, microbuses y ómnibus.
Los vehículos ligeros pertenecientes a Transtur pasarán primero a la Corporación CIMEX para su comercialización, mientras que los ómnibus tendrán otro destino mediante Motor Centro.
Esto significa que los ciudadanos no comprarán directamente a la empresa turística, sino a través de las entidades autorizadas por el Estado para gestionar el proceso.
Los años de explotación antes de una posible venta
La normativa establece diferentes períodos máximos de uso dentro del turismo antes de evaluar su cambio de destino.
Los autos económicos y de categoría media, así como las motocicletas, podrán permanecer hasta dos años en explotación.
Los vehículos de categoría medio-alta, lujo, rurales y microbuses tendrán un período máximo de tres años.
En el caso del transporte colectivo, los ómnibus entre 17 y 30 pasajeros podrán operar hasta cinco años, mientras que los vehículos de más de 30 plazas o de doble piso podrán mantenerse hasta siete años.
No obstante, cumplir ese tiempo no significa que el vehículo pase automáticamente a la venta. Las empresas podrán solicitar extensiones cuando consideren necesario mantener determinados medios en servicio.
¿Podrá cualquier cubano comprar uno de estos vehículos?
La nueva regulación abre la posibilidad de que algunos vehículos lleguen a personas naturales, pero establece condiciones.
Los medios que mantengan buenas condiciones técnicas podrán ser destinados primero a prioridades del Plan de la Economía Nacional. Solo aquellos que no sean seleccionados para esos fines podrán pasar a otros mecanismos de comercialización.
En determinados casos, los vehículos recuperables podrán venderse mediante un sistema de reposición para personas naturales, siguiendo un escalafón organizado por la entidad encargada.
La normativa no significa una apertura de venta general de todos los carros usados del turismo.
Cómo funcionará la venta por reposición
El mecanismo de reposición estará dirigido a vehículos que ya no continúen dentro de la actividad turística, pero que puedan ser recuperados para seguir circulando.
Servicios Automotores S.A. asumirá la comercialización de determinados medios, incluyendo autos, motocicletas, triciclos, cuatriciclos, camionetas, paneles y microbuses.
El proceso incluirá un escalafón para organizar a las personas interesadas. Sin embargo, todavía no se han divulgado todos los detalles sobre inscripción, documentos necesarios, fechas o procedimientos concretos.
Precios en pesos cubanos y condiciones técnicas
Según las nuevas disposiciones, los vehículos de uso provenientes del turismo y otras fuentes internas podrán comercializarse en pesos cubanos.
El precio final no dependerá únicamente de que sean vehículos usados. La normativa establece que se tendrán en cuenta elementos como el costo de adquisición, gastos asociados, margen comercial e impuestos.
Para ventas en moneda nacional, las comercializadoras podrán aplicar un margen de hasta el 20 % sobre el costo de adquisición, además del Impuesto Especial a Productos y Servicios del 10 %, salvo excepciones previstas.
Antes de llegar a una posible venta, los vehículos deberán cumplir condiciones técnicas mínimas. Los medios que puedan recuperarse deberán pasar por procesos de reparación, mientras que aquellos considerados irreparables serán dados de baja y enviados a desarme.
Qué impacto puede tener la medida
La decisión podría representar una nueva fuente de acceso a vehículos para algunos ciudadanos en un país donde la disponibilidad de automóviles nuevos y usados continúa siendo limitada.
Sin embargo, el alcance real dependerá de cuántos vehículos superen las evaluaciones técnicas, cuántos sean destinados a prioridades estatales y cómo se organice el sistema de comercialización.
Por ahora, la normativa establece el marco general, pero quedan pendientes detalles prácticos sobre convocatorias, procedimientos y disponibilidad real de unidades.
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