¿QUIERES LLEVAR A TUS PADRES DE CUBA A EE.UU.?: CUÁNTO CUESTA, CUÁNTO DEMORA Y QUÉ DOCUMENTOS NECESITAS
Para muchos cubanos que viven en Estados Unidos, traer a sus padres desde la Isla representa uno de los objetivos más importantes después de obtener la ciudadanía.
El proceso existe, pero no es inmediato, no es barato y en 2026 enfrenta un obstáculo adicional.
Desde el 21 de enero de 2026, el Departamento de Estado mantiene pausada la emisión de visas de inmigrante para nacionales de Cuba y decenas de otros países mientras revisa sus políticas de evaluación relacionadas con carga pública y autosuficiencia económica. Los solicitantes pueden continuar presentando documentos y asistir a entrevistas, pero la visa puede no ser emitida mientras la pausa permanezca vigente.
Eso significa que una familia puede completar buena parte del proceso y, aun así, terminar esperando.
¿Quién puede pedir a sus padres?
Para presentar una petición migratoria para un padre o una madre, el peticionario debe ser ciudadano estadounidense y tener al menos 21 años.
Un residente permanente no puede pedir directamente a sus padres.
El primer paso normalmente es presentar ante USCIS el formulario I-130, Petition for Alien Relative, para demostrar legalmente la relación familiar. USCIS mantiene el formulario I-130 como la petición correspondiente para familiares extranjeros.
En el caso de los padres de ciudadanos estadounidenses, la categoría migratoria es considerada de familiar inmediato, por lo que no está sujeta al mismo sistema de cupos anuales y fechas de prioridad que afecta a hermanos o hijos adultos.
Eso no significa que el proceso sea rápido.
Significa simplemente que no tienen que esperar a que se libere un número de visa dentro de una categoría limitada.
¿Qué documentos prueban que realmente es tu padre o madre?
En una petición para la madre, normalmente el certificado de nacimiento del hijo ciudadano debe mostrar el nombre de la madre.
Para el padre, pueden requerirse además documentos relacionados con el matrimonio de los padres o pruebas adicionales dependiendo de las circunstancias familiares.
En casos de adopción, padrastros, cambios de nombre, matrimonios anteriores o discrepancias en certificados cubanos, el expediente puede volverse más complejo.
La regla práctica es sencilla:
los nombres, fechas y relaciones familiares deben ser coherentes en todos los documentos.
Una diferencia aparentemente pequeña entre certificados puede provocar una solicitud adicional de evidencia y retrasar el expediente.
Después de aprobarse la I-130, el caso pasa al NVC
Cuando USCIS aprueba la petición y el beneficiario se encuentra fuera de Estados Unidos, el expediente generalmente pasa al National Visa Center, NVC.
Ahí comienza la etapa consular.
El proceso incluye pago de tarifas, presentación de la declaración de patrocinio económico, documentos financieros, solicitud electrónica de visa, documentos civiles y preparación para la entrevista. El Departamento de Estado estructura expresamente el proceso en esas etapas.
¿Cuánto cuesta el proceso?
El costo final depende del caso, pero hay varios gastos principales que una familia debe considerar.
La petición I-130 tiene una tarifa de USCIS que puede variar según el método de presentación y el calendario de tarifas vigente. USCIS recomienda utilizar su calculadora oficial porque los montos pueden cambiar y una tarifa incorrecta puede provocar el rechazo del formulario.
Después de la aprobación existen tarifas consulares.
Actualmente, la solicitud de visa de inmigrante basada en una I-130 cuesta 325 dólares por solicitante, y la revisión del Affidavit of Support tiene una tarifa de 120 dólares.
Para un adulto que realiza el examen médico autorizado en Cuba, la Embajada de Estados Unidos en La Habana publica actualmente un costo de 280 dólares.
Además pueden existir gastos de:
- certificados y documentos civiles;
- traducciones;
- transporte dentro de Cuba;
- fotografías;
- copias y envíos;
- obtención o renovación de pasaporte;
- vacunas o estudios médicos adicionales;
- representación legal, cuando se contrata un abogado.
Después de emitirse la visa, también existe la USCIS Immigrant Fee, destinada al procesamiento del expediente migratorio y producción de la Green Card.
Por eso, incluso sin abogado, el costo total real puede superar ampliamente los mil dólares cuando se suman todas las etapas.
El patrocinio económico es obligatorio en muchos casos
El ciudadano que pide a sus padres normalmente debe presentar el formulario I-864, Affidavit of Support.
Ese documento no es una simple declaración de buenas intenciones.
Es un compromiso financiero legalmente exigible.
El Departamento de Estado explica que el patrocinador acepta responsabilidad financiera sobre el inmigrante y que esa obligación generalmente continúa hasta que el beneficiario se convierte en ciudadano estadounidense o acumula 40 trimestres de trabajo acreditables, aproximadamente diez años en muchos casos.
Si los ingresos del peticionario no alcanzan el nivel requerido, puede ser necesario utilizar un joint sponsor o copatrocinador que cumpla los requisitos.
Tener poco ingreso no significa automáticamente que no puedas pedir a tus padres
Esta confusión es común.
Una persona puede tener derecho legal a presentar la I-130 aunque sus ingresos actuales sean bajos.
El problema financiero suele adquirir mayor importancia durante la etapa del patrocinio económico.
En ese momento puede ser necesario demostrar ingresos, activos o utilizar un copatrocinador.
Lo importante es no inventar salarios ni presentar documentos financieros falsos.
Un problema económico puede solucionarse.
Una acusación de fraude es otra historia.
¿Cuánto puede demorar?
No existe un plazo único.
Primero debe resolverse la I-130 en USCIS. Después vienen el NVC, la documentación, la preparación del expediente y la entrevista consular.
Cuando el caso llega a entrevista en La Habana, la propia Embajada advierte que algunos expedientes necesitan procesamiento administrativo adicional y que muchos de esos casos se resuelven dentro de aproximadamente 60 días laborables, aunque pueden tardar más según las circunstancias.
Pero en 2026 existe otro factor mucho más importante:
aunque el caso esté documentalmente completo y la entrevista se celebre, la emisión de la visa para un nacional cubano puede permanecer pausada por la política vigente desde enero.
Por eso hoy sería irresponsable prometer a una familia que “en ocho meses tu mamá está aquí”.
Nadie puede asegurar esa fecha.
¿Se siguen haciendo entrevistas en La Habana?
Sí.
La pausa de 2026 no significa que todo el sistema haya dejado de procesar expedientes.
El Departamento de Estado establece que los nacionales de los países afectados pueden seguir presentando solicitudes, asistiendo a entrevistas y recibiendo citas mientras la pausa de emisión permanece vigente.
La Embajada estadounidense en La Habana continúa publicando instrucciones específicas para entrevistas de visas de inmigrante, documentos, exámenes médicos y procedimientos posteriores.
Esto es importante porque muchas familias podrían pensar:
“Si no están entregando la visa ahora, no hago nada.”
No necesariamente.
Detener voluntariamente el expediente puede dejar a la familia mucho más atrás si las restricciones cambian.
¿Qué ocurre durante la entrevista?
El solicitante debe presentar los documentos exigidos y responder las preguntas del oficial consular.
El funcionario determina si la persona reúne los requisitos para recibir la visa.
La Embajada advierte expresamente que la aprobación nunca está garantizada y recomienda no vender propiedades, renunciar al empleo ni comprar viajes no reembolsables antes de tener la visa físicamente emitida.
Eso debería estar pegado en la pared de cualquier oficina de trámites migratorios.
El examen médico debe hacerse con médicos autorizados
No sirve realizar un examen con cualquier médico particular.
La Embajada de Estados Unidos en La Habana señala que solo acepta exámenes efectuados por los centros y médicos autorizados para este procedimiento.
Actualmente publica una tarifa de 280 dólares para solicitantes mayores de 18 años, pagadera según las modalidades indicadas por las instituciones autorizadas.
Pueden existir gastos adicionales relacionados con vacunas o necesidades médicas específicas.
¿Qué pasa después de aprobarse la visa?
Cuando finalmente se emite la visa, el beneficiario debe viajar antes de su fecha de vencimiento.
La Embajada señala que normalmente la visa vence aproximadamente seis meses después del examen médico, aunque la fecha concreta puede variar.
Después de entrar a Estados Unidos como inmigrante, la Green Card será enviada a la dirección estadounidense indicada en el expediente.
¿Tus padres obtienen la ciudadanía automáticamente?
No.
Entran como residentes permanentes.
La ciudadanía es un proceso posterior y requiere cumplir las condiciones de naturalización aplicables.
Pero la residencia les permite establecer legalmente su vida en Estados Unidos y posteriormente evaluar la ciudadanía cuando sean elegibles.
Pedir a mamá y papá requiere dos peticiones
Este detalle puede sorprender.
Si un ciudadano desea pedir a su madre y a su padre, normalmente debe presentar una I-130 separada para cada uno.
No se trata de una sola petición familiar donde ambos quedan incluidos automáticamente.
Eso significa también considerar tarifas separadas y expedientes individuales.
¿Qué pasa si uno de los padres tiene antecedentes?
Aquí el caso puede cambiar radicalmente.
Arrestos, condenas, deportaciones previas, fraude migratorio, membresía en determinadas organizaciones, problemas médicos específicos o violaciones migratorias anteriores pueden generar inadmisibilidad o necesidad de análisis adicional.
En estos escenarios resulta especialmente recomendable consultar con un abogado de inmigración antes de completar el proceso consular.
Haber trabajado para el Gobierno cubano puede generar preguntas
No toda persona que trabajó en una empresa estatal o institución cubana es automáticamente inadmisible.
En Cuba, una parte enorme de la población ha trabajado para entidades controladas por el Estado.
Sin embargo, determinados cargos políticos, militares, de inteligencia o represivos pueden requerir una revisión mucho más profunda.
Ocultarlos es peor.
El expediente debe responder con exactitud las preguntas del proceso migratorio.
¿Cuándo vale la pena contratar un abogado?
Un caso sencillo de petición de padres puede ser tramitado directamente por la familia.
Pero una consulta profesional tiene especial valor cuando existen:
- antecedentes penales;
- deportaciones anteriores;
- entradas previas a Estados Unidos;
- fraude o declaraciones incorrectas;
- discrepancias en certificados;
- adopciones o relaciones familiares complejas;
- problemas con el I-864;
- servicio militar o político sensible en Cuba;
- una petición previa rechazada;
- dudas sobre excepciones a las restricciones de 2026.
Un abogado no puede levantar por sí solo una suspensión gubernamental.
Pero sí puede impedir que la familia convierta un caso correcto en un expediente problemático.
Cuidado con los “gestores” que venden fechas de llegada
En inmigración abundan las promesas:
“Tu mamá viene en seis meses.”
“Yo tengo contacto en la Embajada.”
“Con este documento te adelanto la entrevista.”
“Págame y yo garantizo la visa.”
Nadie puede garantizar eso.
Mucho menos en 2026, cuando existe una pausa oficial de emisión para nacionales cubanos.
El verdadero trabajo consiste en dejar el expediente correctamente preparado para que, cuando pueda avanzar, no sea la propia documentación familiar la que provoque otro retraso.
El proceso sigue existiendo, pero 2026 exige paciencia
Los ciudadanos estadounidenses continúan teniendo la posibilidad legal de presentar peticiones para sus padres cubanos.
La I-130 sigue existiendo.
El NVC sigue procesando expedientes.
Las entrevistas pueden continuar programándose.
Pero en este momento existe una diferencia fundamental entre procesar una petición y conseguir que finalmente se emita la visa.
Para las familias cubanas, esa diferencia puede significar meses de incertidumbre.
Lo más sensato no es abandonar el proceso ni creer promesas.
Es preparar cada etapa correctamente y mantenerse atento a cualquier modificación oficial.
Porque cuando las políticas vuelvan a cambiar, una familia con el expediente listo estará en una posición muy distinta a otra que todavía no sabe dónde guardó el certificado de nacimiento.
Este artículo tiene fines exclusivamente informativos y no constituye asesoría legal. Las tarifas, políticas consulares y restricciones migratorias pueden cambiar. Consulte USCIS, el Departamento de Estado y, cuando corresponda, un abogado de inmigración autorizado antes de tomar decisiones.
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