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Cuba Bajo Lupa

¿QUÉ VAN A LLEVAR LOS NIÑOS DE MERIENDA?: EL PRECIO DE LOS ALIMENTOS GOLPEA EL REGRESO A CLASES EN CUBA

A poco más de dos semanas del inicio del curso escolar 2026-2027 en Cuba, una pregunta publicada por una madre cubana en redes sociales ha puesto el foco sobre un gasto que puede parecer pequeño, pero que para muchas familias se ha convertido en un problema diario: la merienda que los niños llevarán a la escuela.

Maday Cuba Tamayo recordó en Facebook que durante el curso anterior muchos estudiantes acudían a clases con opciones tan básicas como pan con aceite o pan con salchicha. Según su publicación, actualmente el aceite puede costar 4,000 pesos y un paquete de salchichas unos 1,200 pesos, precios que CubaBajoLupa no ha podido verificar de manera independiente para todos los territorios del país. La preocupación, sin embargo, aparece en un contexto de fuerte encarecimiento de alimentos básicos y pérdida del poder adquisitivo de los salarios.

“¿Qué van a llevar los niños?”, cuestionó la mujer, después de mencionar otros gastos asociados al regreso a las aulas, como uniformes, mochilas, zapatos y transporte. Su publicación no constituye una medición nacional de precios, pero sí refleja una preocupación que adquiere especial relevancia cuando se aproxima el 1 de septiembre, fecha ratificada oficialmente para el comienzo del curso escolar 2026-2027.

EL ACEITE DEJÓ DE TENER UN PRECIO MÁXIMO NACIONAL

Uno de los elementos que ayuda a entender la preocupación es el cambio de política aplicado por el Gobierno cubano en junio. La Resolución 150/2026 del Ministerio de Finanzas y Precios eliminó los precios minoristas máximos nacionales para varios productos importados, entre ellos pollo troceado, aceites comestibles —excepto oliva—, leche en polvo, pastas alimenticias y salchichas.

Hasta entonces, la regulación de 2024 había establecido para el aceite un máximo de 990 CUP por litro. La nueva resolución mantuvo determinadas exenciones arancelarias para esos alimentos, pero dejó sin efecto los topes minoristas.

Eso no significa que la eliminación del tope explique por sí sola cada precio que hoy se observa en Cuba. El valor final depende de disponibilidad, costos de importación, transporte, territorio y vendedor. Lo verificable es que el límite nacional desapareció y que el mercado quedó con mayor margen para fijar los precios.

LA MERIENDA ESCOLAR CHOCA CON LOS SALARIOS

La comparación permite dimensionar el problema. Datos divulgados por la Oficina Nacional de Estadística e Información situaron el salario medio mensual cubano alrededor de 7,074 CUP en 2026, mientras que el salario promedio correspondiente a todo 2025 había sido de 6,930 pesos.

Si se toma únicamente como referencia el precio de 4,000 pesos mencionado por la madre, una sola botella o litro de aceite podría representar más de la mitad de ese salario promedio. La comparación no demuestra que todos los cubanos paguen ese precio, pero sí muestra por qué un producto aparentemente elemental puede convertirse en una carga considerable dentro del presupuesto familiar.

El problema va más allá de preparar un pan para la escuela. El regreso a clases obliga simultáneamente a conseguir calzado, material escolar, ropa y transporte, mientras muchos hogares dependen de ingresos que tienen dificultades para seguir el ritmo del costo de los alimentos.

ALIMENTACIÓN ESCOLAR: EL PMA YA INTERVIENE EN EL ORIENTE

La fragilidad alimentaria también aparece reflejada en la intervención de organismos internacionales. El Programa Mundial de Alimentos informó este año sobre una iniciativa destinada a complementar la alimentación de 12,677 estudiantes en 74 escuelas, mediante compras a productores locales.

El proyecto está diseñado para beneficiar centros de las provincias orientales durante seis meses y contempla también el fortalecimiento de organizaciones productoras locales.

Su alcance, sin embargo, es limitado frente al tamaño del sistema educativo cubano y no sustituye el gasto cotidiano que numerosas familias realizan para enviar alimentos con sus hijos.

La pregunta de Maday Cuba Tamayo resulta así más amplia que una discusión sobre aceite o salchichas. El regreso a clases en Cuba vuelve a exponer la distancia entre los precios que encuentran las familias y los ingresos con los que deben pagarlos.

Y cuando hasta una merienda de pan con aceite comienza a verse como un gasto difícil de sostener, la preparación del nuevo curso deja de ser únicamente un asunto educativo para convertirse también en un problema económico dentro de cada hogar.

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