PERIODISTA OFICIALISTA CUESTIONA A LA EMPRESA ELÉCTRICA DE LA HABANA POR CAMBIOS DE CIRCUITOS DAF EN PLAYA SIN EXPLICACIÓN
La periodista cubana Claudia Lugo cuestionó públicamente a la Empresa Eléctrica de La Habana después de descubrir que su circuito, el L322 del municipio Playa, había sido transferido a otro circuito sin que, según denunció, los usuarios recibieran una explicación clara y directa. El episodio comenzó con una llamada para preguntar por qué no se había producido el cambio esperado relacionado con el sistema DAF y terminó abriendo nuevas preguntas sobre cómo se están reorganizando los circuitos eléctricos de la capital. Texto pegado
Lugo aseguró que, al comunicarse con la Empresa Eléctrica, un trabajador le respondió de manera inadecuada y llegó a insultarla cuando pidió más información. Su cuestionamiento no se limitó al trato recibido: insistió en que los residentes necesitan conocer con anticipación cualquier modificación que altere la forma en que reciben o pierden el servicio eléctrico, especialmente en un contexto de apagones prolongados y planificación doméstica condicionada por la disponibilidad de corriente.
EL CIRCUITO L322 FUE TRANSFERIDO AL L317
Horas después de su primera denuncia, Lugo explicó que decidió investigar por su cuenta y encontró una publicación de la Empresa Eléctrica de La Habana en la que se indicaba que el L322 había sido transferido al L317 desde el domingo 13 de septiembre.
La periodista señaló además que el L323 habría sido dividido, distribuyéndose sus diferentes cuadrantes entre los circuitos L315, L316 y L317. Según su relato, esa información fue comunicada por la empresa en su canal de WhatsApp, pero sin una explicación adicional sobre las razones técnicas o administrativas del cambio. Texto pegado
El problema se hizo todavía más confuso cuando, de acuerdo con Lugo, posteriormente volvieron a aparecer los circuitos L322 y L323 dentro de informaciones relacionadas con el DAF. Eso la llevó a formular una pregunta sencilla pero relevante: si los clientes anteriormente conectados a esos circuitos fueron transferidos a otros, ¿quiénes integran ahora los circuitos identificados nuevamente como L322 y L323?
QUÉ ES EL DAF Y POR QUÉ IMPORTA
El Disparo Automático por Frecuencia (DAF) es una protección del Sistema Eléctrico Nacional que desconecta automáticamente determinados circuitos cuando la frecuencia de la red cae a niveles que podrían comprometer su estabilidad. La Empresa Eléctrica de La Habana ha explicado que estos cortes buscan permitir que el sistema recupere su frecuencia nominal de 60 Hz.
En términos prácticos, pertenecer a determinados circuitos vinculados con este mecanismo puede influir en la forma en que un barrio experimenta las interrupciones del servicio. Por eso cualquier traslado de usuarios entre circuitos puede resultar especialmente sensible para quienes intentan anticipar cuándo tendrán electricidad y organizar alrededor de esos horarios la cocina, el descanso, la conservación de alimentos o el uso de equipos indispensables.
“LAS PERSONAS TIENEN DERECHO A SABER”
El núcleo de la denuncia de Lugo está precisamente en la falta de información. Según escribió, los cambios de circuito deben avisarse y explicarse porque afectan directamente la vida cotidiana de los residentes.
También cuestionó la calidad de la atención telefónica que recibió y sostuvo que las instituciones encargadas de informar a la población no están cumpliendo adecuadamente esa función. Lugo afirmó que el trabajador que la atendió no quiso identificarse después del intercambio, algo que incrementó su molestia y la sensación de falta de transparencia.
Su crítica resulta particularmente llamativa porque proviene de una periodista vinculada a medios oficiales cubanos, aunque el contenido de su publicación debe entenderse como una denuncia personal sobre la experiencia que afirma haber tenido y no como una investigación institucional sobre la Empresa Eléctrica.
UNA PREGUNTA QUE SIGUE SIN RESPUESTA
Hasta el momento, el material disponible no contiene una explicación técnica de la Empresa Eléctrica sobre por qué los usuarios del L322 fueron trasladados al L317, qué criterios se utilizaron para dividir el L323 ni por qué esos números de circuito volvieron posteriormente a aparecer en informaciones sobre el DAF.
Es posible que existan razones operativas relacionadas con la configuración de la red, pero sin una explicación pública concreta no corresponde especular sobre ellas. Precisamente ese vacío es el centro de la denuncia: no solo saber que hubo una modificación, sino conocer por qué se produjo y cómo afecta a los residentes.
En medio de la prolongada crisis energética cubana, la información se ha convertido también en una necesidad básica. Saber a qué circuito pertenece una vivienda y bajo qué condiciones puede ser desconectada permite a las familias planificarse dentro de un escenario donde los cortes forman parte de la rutina.
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