Ir al contenido principal

Cuba Bajo Lupa

PAPITO SERGUERA: FUSILAMIENTOS, CENSURA, TANQUES EN LAS CALLES Y EL HOMBRE QUE PROHIBIÓ A LOS BEATLES EN CUBA

Antes de quedar asociado a la censura musical y a la prohibición de los Beatles en la radio cubana, Jorge “Papito” Serguera Riverí había recorrido algunos de los espacios más sensibles del poder revolucionario: participó en los primeros tribunales posteriores a 1959, fue fiscal en el proceso contra Huber Matos, ejerció responsabilidades militares en Matanzas, pasó por la diplomacia en Argelia y terminó al frente de la radio y la televisión estatal.

Su trayectoria resulta especialmente reveladora porque conecta justicia revolucionaria, control político, represión de protestas y censura cultural en una misma figura. Serguera murió en La Habana en febrero de 2009, pero su nombre volvió una y otra vez al debate intelectual cubano por las decisiones tomadas durante los años en que dirigió los medios estatales.

DE ABOGADO REVOLUCIONARIO A LOS TRIBUNALES DE 1959

Serguera había estudiado Derecho y se vinculó al movimiento revolucionario antes del triunfo de 1959. Posteriormente se incorporó a la lucha armada y, con el nuevo Gobierno ya instalado, pasó rápidamente a desempeñar responsabilidades relacionadas con la justicia militar.

Investigaciones académicas sobre las élites surgidas de la Revolución lo sitúan entre los abogados y combatientes que ascendieron rápidamente hacia posiciones de influencia dentro del nuevo Estado. Otra investigación sobre el liderazgo revolucionario señala que Serguera participó como juez en procesos contra integrantes del régimen de Batista y posteriormente actuó como fiscal militar.

Es aquí donde aparece uno de los capítulos más controvertidos de su trayectoria.

Serguera estuvo vinculado a tribunales revolucionarios que impusieron penas de muerte contra militares y funcionarios del antiguo régimen. Ese dato permite hablar de su relación con los fusilamientos de aquellos primeros años, aunque sería impreciso atribuirle personalmente todas las ejecuciones realizadas entonces.

EL FISCAL DEL JUICIO CONTRA HUBER MATOS

A finales de 1959, Serguera volvió a ocupar una posición central en otro proceso que marcaría la temprana ruptura dentro de la Revolución: el juicio del comandante Huber Matos.

Matos, quien había combatido contra Batista y comandaba militarmente Camagüey, había expresado su preocupación por la creciente influencia comunista y presentó su renuncia. Fue arrestado y sometido a juicio junto con varios de sus oficiales.

Jorge Serguera actuó como fiscal. El proceso concluyó con una sentencia de 20 años de prisión contra Matos. Fuentes académicas e históricas coinciden en identificar a Serguera en esa función.

El episodio es importante porque muestra que, apenas meses después del triunfo revolucionario, “Papito” Serguera ya no era simplemente un antiguo combatiente: se había convertido en un operador jurídico de confianza dentro del nuevo sistema.

TANQUES EN CÁRDENAS DURANTE LAS PROTESTAS POR ALIMENTOS

Otro de los episodios más polémicos ocurrió en Matanzas en 1962. Ese año, en medio de la implantación del racionamiento y de fuertes dificultades de abastecimiento, se produjeron protestas en Cárdenas conocidas posteriormente como la Protesta de las Calderas. Diversos relatos históricos describen manifestaciones protagonizadas principalmente por mujeres que reclamaban alimentos.

Serguera ocupaba entonces una posición de autoridad militar en la provincia.

Fuentes históricas sobre aquellas protestas sostienen que tropas gubernamentales desplegaron tanques por las calles de Cárdenas y aviones MiG realizaron sobrevuelos como demostración de fuerza. Esas fuentes sitúan a Serguera al frente del dispositivo provincial.

Este episodio requiere una precisión: existe documentación suficiente para sostener que Serguera ocupaba una responsabilidad relevante en Matanzas y que hubo un fuerte despliegue militar, pero algunos detalles sobre quién emitió cada orden concreta proceden de reconstrucciones históricas posteriores.

Poco después, Serguera dejó aquella responsabilidad y pasó a representar a Cuba como embajador en Argelia, donde participó en una etapa clave de la expansión de las relaciones cubanas con África. Investigaciones académicas sobre la presencia cubana en Argelia lo identifican como embajador durante aquellos primeros años de cooperación.

DE LOS TRIBUNALES A CONTROLAR LA RADIO Y LA TELEVISIÓN

De regreso a Cuba, Serguera recibió otra responsabilidad de enorme poder: dirigir el organismo encargado de la radio y la televisión.

Entre finales de los años 60 y comienzos de los 70 estuvo al frente de la radiodifusión estatal cubana, precisamente durante uno de los períodos de mayor control ideológico sobre la cultura y los medios. Estudios sobre la televisión cubana identifican a Serguera como presidente del entonces Instituto Cubano de Radiodifusión.

En la práctica, aquella posición significaba controlar buena parte de lo que podía o no podía escucharse y verse en los medios nacionales.

Y fue allí donde su nombre quedó ligado para siempre a los Beatles.

“PAPITO” SERGUERA Y LA PROHIBICIÓN DE LOS BEATLES

Durante aquellos años, la música anglosajona —especialmente el rock— fue considerada por sectores de la dirección cultural cubana como ideológicamente problemática.

Investigaciones académicas sobre la cultura popular en Cuba señalan directamente a funcionarios como Serguera entre quienes consideraban la música de los Beatles incompatible con los valores revolucionarios que se intentaban promover.

El propio Serguera quedó identificado posteriormente como el funcionario que prohibió que canciones de los Beatles fueran transmitidas por estaciones cubanas.

Pero la historia tiene una contradicción especialmente llamativa.

Años después, Serguera reconocería que él mismo escuchaba a los Beatles en privado. En una entrevista realizada en 2001 aseguró además que las restricciones no respondían únicamente a una decisión personal suya, sino a instrucciones y criterios políticos superiores que consideraban esa música una amenaza cultural.

Esa explicación abre una pregunta que sigue siendo relevante: ¿hasta qué punto Serguera diseñó personalmente aquella censura y hasta qué punto actuó como ejecutor de una política decidida por niveles superiores?

El propio debate cubano posterior muestra que muchos intelectuales no aceptaron que la responsabilidad pudiera reducirse simplemente a “cumplir órdenes”.

CUANDO EL PASADO VOLVIÓ A LA TELEVISIÓN

Décadas después, el nombre de Serguera volvió al centro de una tormenta cultural.

A finales de 2006 y comienzos de 2007, la aparición televisiva de antiguos funcionarios asociados a las políticas culturales restrictivas de los años 70 provocó una fuerte reacción entre escritores, artistas e intelectuales cubanos.

La controversia terminó convirtiéndose en la llamada “guerrita de los emails”, un intercambio masivo de mensajes en el que figuras de la cultura cuestionaron públicamente la posibilidad de rehabilitar simbólicamente a antiguos responsables de la censura. Documentos que recopilan ese debate mencionan directamente a Serguera y preguntan quién había colocado a un antiguo fiscal revolucionario al frente de la radio y la televisión cubanas.

No era simplemente una discusión sobre los Beatles.

Lo que estaba en juego era la memoria de una etapa en la que escritores, homosexuales, artistas y profesionales fueron evaluados según criterios ideológicos y políticos que podían decidir quién tenía acceso a los medios, a determinadas profesiones o a la vida cultural del país.

UNA FIGURA QUE CONCENTRA VARIAS ETAPAS DEL PODER REVOLUCIONARIO

La biografía de Jorge “Papito” Serguera resulta difícil de reducir a una sola etiqueta.

Fue combatiente revolucionario, abogado, fiscal, dirigente militar, diplomático y responsable de los medios estatales. Participó en tribunales que dictaron penas de muerte, fue fiscal del proceso contra Huber Matos, estuvo al frente de estructuras políticas en Matanzas durante una etapa de protestas y terminó asociado a una de las campañas de censura cultural más recordadas de la Revolución.

No existe base para describirlo como responsable exclusivo de todas aquellas políticas. Muchas decisiones respondían a estructuras superiores del Gobierno cubano.

Pero tampoco puede borrarse su responsabilidad institucional.

La pregunta que deja su historia es incómoda precisamente por eso: ¿hasta dónde llega la responsabilidad de quien ejecuta una política represiva cuando después asegura que las órdenes venían de más arriba?

En el caso de “Papito” Serguera, esa interrogante atravesó desde los tribunales revolucionarios hasta los estudios de radio y televisión.

Y quizás por eso su nombre sigue apareciendo cada vez que Cuba vuelve a discutir quién decidió qué podía decirse, escucharse o pensarse durante aquellos años.

SIGUENOS EN NUESTRAS REDES SOCIALES

Cuba Bajo Lupa
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.