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Cuba Bajo Lupa

“MÁS SANCIONES NO BASTAN”: CUBANOS PIDEN ACCIONES REALES CONTRA EL RÉGIMEN

La nueva ronda de sanciones anunciada por Estados Unidos contra estructuras vinculadas al régimen cubano volvió a encender un debate conocido: ¿sirven realmente estas medidas para provocar un cambio dentro de la Isla?

La reacción de numerosos cubanos puede resumirse en una frase directa, sin mucha vuelta: “Llevamos décadas de sanciones, la cúpula continúa viviendo bien y el único que sigue pasando trabajo es el cubano de a pie”.

Para quienes comparten esa opinión, las medidas económicas han demostrado ser insuficientes para debilitar al poder político de La Habana. El régimen continúa controlando las instituciones, las Fuerzas Armadas, los medios de comunicación y buena parte de la economía, mientras la población enfrenta apagones, inflación, escasez y salarios convertidos en calderilla.

💸 Los dirigentes no hacen colas, no dependen de una libreta vacía ni tienen que escoger entre comprar comida o medicamentos.

Ahí está el centro del reclamo.

Muchos cubanos no cuestionan que se sancione a represores, empresas militares o funcionarios responsables de violaciones de derechos humanos. Lo que rechazan es que estas medidas se presenten como grandes victorias políticas cuando, en la práctica, el aparato del poder continúa intacto y la vida diaria del ciudadano común sigue empeorando.

La frustración nace también de una sensación de cansancio histórico. Durante más de seis décadas, Washington ha anunciado restricciones, listas negras y nuevas presiones sobre La Habana. Sin embargo, el régimen ha sabido utilizar cada sanción como combustible propagandístico, culpando al “enemigo externo” de todos los fracasos provocados por su propio modelo.

📢 Y mientras la propaganda habla del bloqueo, nadie en el poder explica por qué Cuba no produce suficiente comida, por qué se caen las termoeléctricas, por qué faltan medicinas o por qué millones de personas han decidido emigrar.

Entre las opiniones que acompañan este debate se repite una exigencia clara: sanciones dirigidas contra la cúpula, pero también apoyo efectivo al pueblo, acceso libre a la información, protección para los opositores y presión internacional coordinada por la liberación de los presos políticos.

El mensaje no es abandonar la presión. Es hacerla más inteligente.

🔥 Porque sancionar una empresa estatal sin impedir que los responsables escondan su dinero, viajen mediante terceros o sigan controlando recursos puede terminar siendo más ruido que resultado.

Los cubanos que critican esta estrategia tampoco están defendiendo al régimen. Todo lo contrario. Están diciendo que no quieren otros 60 años de comunicados mientras la dictadura permanece en pie.