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Cuba Bajo Lupa

MADRE CUBANA ES ASESINADA EN LA HABANA EN MEDIO DE UN APAGÓN POR SU EX YERNO

Yusinay Capetillo Martínez, de 41 años, fue asesinada el 19 de septiembre en una vivienda del barrio Santos Suárez, en el municipio Diez de Octubre de La Habana. El Observatorio de Género de Alas Tensas (OGAT) clasificó posteriormente el caso como un feminicidio de índole familiar y, según el comunicado suministrado, elevó a 53 los feminicidios documentados en Cuba durante 2026.

El caso adquiere especial relevancia porque el presunto responsable, identificado por familiares y fuentes independientes como un exyerno de la víctima, permanecía prófugo varios días después del crimen. Hasta el cierre de esta información no se había localizado una comunicación pública de las autoridades cubanas que confirmara su detención.

Reportes iniciales y el testimonio de un familiar recogido por CubaNet coinciden en que el hombre señalado había mantenido una relación con una de las hijas de Capetillo Martínez. Las circunstancias concretas del ataque y la responsabilidad penal deberán ser establecidas oficialmente por la investigación correspondiente.

FEMINICIDIOS EN CUBA SUPERAN YA EL TOTAL DOCUMENTADO EN 2025

El nuevo caso profundiza una tendencia que los observatorios independientes vienen siguiendo durante todo el año.

OGAT documentó 49 feminicidios entre enero y agosto de 2026. De ellos, 38 fueron clasificados como feminicidios íntimos, 37 involucraron a parejas o exparejas y 32 ocurrieron en viviendas. Su informe también recogía 21 intentos de feminicidio hasta el corte público del 29 de agosto.

Posteriormente, el registro continuó aumentando. Al 14 de septiembre, OGAT contabilizaba 52 casos durante 2026. La incorporación de Yusinay Capetillo, según el comunicado aportado para esta información, llevaría la cifra a 53.

Esto significa que, faltando más de tres meses para terminar el año, 2026 ya supera los 49 feminicidios actualmente documentados por OGAT para todo 2025.

No obstante, los registros históricos del propio observatorio obligan a hacer una precisión: 2024 cerró con 56 casos documentados, mientras que el registro de 2023 ha sido actualizado en distintas publicaciones y llegó a contabilizar 90. Por tanto, con 53 casos, 2026 todavía no puede considerarse el segundo año con mayor cifra de toda la serie.

UN PRESUNTO AGRESOR PRÓFUGO Y UNA FAMILIA BAJO ALERTA

OGAT advirtió además sobre la situación de una hija y una nieta de Yusinay vinculadas familiarmente al hombre señalado como presunto agresor. Mientras no se confirme su captura, el observatorio considera que podría existir una situación de riesgo.

El caso recuerda al de Noemí Pérez López, de 38 años, asesinada en Las Tunas el 8 de agosto. OGAT informó que el sospechoso de ese crimen permaneció prófugo durante casi un mes antes de ser detenido el 5 de septiembre. Ese feminicidio había elevado entonces a 52 el registro de 2026.

La demora en localizar a sospechosos señalados en crímenes de este tipo añade otra dimensión al problema: no se trata únicamente de contabilizar víctimas, sino de evaluar la capacidad de prevención, respuesta policial y protección de familiares potencialmente expuestos.

EL CONTRASTE CON EL DISCURSO OFICIAL

En abril, el Ministerio de Relaciones Exteriores cubano aseguró públicamente que en el país “no hay ni habrá impunidad” frente a la violencia basada en género y sostuvo que Cuba dispone de una “legislación sólida” para enfrentarla.

El Código Penal cubano contempla de manera específica la muerte de una mujer como resultado de violencia de género dentro de las figuras agravadas del asesinato, pero Cuba no cuenta con un delito autónomo denominado feminicidio. Naciones Unidas también ha recomendado al Estado cubano considerar la aprobación de una legislación integral sobre violencia de género.

Mientras tanto, buena parte del seguimiento público de los feminicidios continúa dependiendo del trabajo de observatorios independientes, testimonios familiares, fuentes comunitarias y medios no estatales. El propio OGAT define sus cifras como un registro verificable independiente, lo que significa que no necesariamente representan la totalidad de los casos ocurridos en el país.

Yusinay Capetillo deja tres hijas adultas. Su muerte añade otro nombre a una estadística que, detrás de cada número, representa una familia marcada por la violencia.

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