Después de meses de apagones, hubo barrios de La Habana donde la corriente apareció precisamente cuando estaba convocado un cacerolazo para las 9:00 de la noche. Y horas después, el déficit volvió prácticamente al mismo nivel.
La coincidencia ha levantado preguntas entre cubanos en redes sociales, especialmente porque muchas de las zonas que recibieron electricidad son barrios donde las protestas por los apagones han sido recurrentes. 🇨🇺🔥
Alrededor de las 8:30 p.m. se produjo un aumento de generación cercano a 250 MW, mientras el déficit eléctrico reportado previamente rondaba los 485 MW.
Poco después, ese déficit habría caído hasta aproximadamente 287 MW. ⚡📉
Lo llamativo es que, según la información disponible en ese momento, no se había anunciado la reincorporación de una termoeléctrica ni una entrada extraordinaria de generación que explicara públicamente semejante recuperación.
Y ahí comienza la sospecha.
🕘 El cacerolazo estaba convocado para las 9:00 p.m.
Justamente alrededor de esa franja horaria, numerosos usuarios comenzaron a comentar que habían recibido electricidad en sus hogares, algunos sorprendidos porque aseguraban llevar mucho tiempo sin disfrutar del servicio durante esas horas de la noche.
💡 “Qué casualidad”, fue en esencia la reacción de muchos.
Pero la historia no terminó ahí.
Pasadas las 11:00 p.m., según los datos aportados, el déficit volvió a superar los 480 MW, prácticamente regresando al escenario anterior.
🔌➡️💥 Es precisamente ese comportamiento temporal lo que alimenta las acusaciones de que las autoridades habrían utilizado generación disponible para reducir los apagones durante la ventana en que podía producirse la protesta.
Ahora bien, con la información disponible no puede demostrarse únicamente a partir de esas cifras que existiera una orden política para encender determinados barrios, ni establecerse la procedencia exacta de toda la energía incorporada durante ese periodo.
Pero la secuencia genera una pregunta completamente legítima:
🔥 ¿Cómo pudo reducirse de manera tan brusca el déficit justo antes de las 9 y volver a dispararse apenas unas horas después?
En un país donde millones de personas llevan años organizando su vida alrededor de los apagones, la electricidad ya no es solamente un servicio básico.
También se ha convertido en una cuestión social y política.
Cuando el pueblo protesta porque no tiene corriente, comida o condiciones para vivir, cada decisión sobre dónde se enciende y dónde continúa la oscuridad termina inevitablemente bajo la lupa. 🔎🇨🇺
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